Los principales sindicatos del país, UGT FICA y CCOO Industria, han anunciado hoy una convocatoria de huelga en el sector de estaciones de servicio que afectará a toda España durante el próximo puente del 1 de mayo. Los paros están estratégicamente diseñados para coincidir con los momentos de mayor tráfico: comenzarán el 30 de abril de 12:00 a 16:00 horas (operación salida) y se extenderán durante toda la jornada del 3 de mayo (operación retorno).
Bloqueo en la negociación y pérdida de poder adquisitivo
El motivo principal de la movilización es el "bloqueo absoluto" en la negociación del convenio colectivo. Según denuncian las centrales sindicales, la patronal ha adoptado una actitud "inaceptable" al retirar propuestas que ya habían sido acordadas parcialmente. Los sindicatos acusan a las empresas de intentar topar el IPC sin garantizar el poder adquisitivo de las plantillas, lo que consideran un "ataque directo" en un momento en que los beneficios empresariales crecen gracias al elevado precio de los combustibles.
"Mientras las empresas acumulan beneficios récord, las personas trabajadoras ven cómo su salario pierde valor mes a mes", han señalado desde UGT. La propuesta sindical exige un incremento mínimo del 2% anual, sumado a una cláusula de garantía que asegure la actualización de los sueldos conforme al IPC real más un 0,5% adicional.
Demandas más allá del salario
Más allá de las reivindicaciones salariales, el conflicto laboral se sostiene sobre tres ejes que afectan directamente la calidad de vida de las plantillas. El primero es la conciliación, donde los trabajadores exigen una reforma profunda en la gestión de turnos y periodos de descanso para obtener una previsibilidad real en su tiempo personal. A esto se suma la demanda de una reducción de jornada mediante la rebaja del cómputo anual de horas, buscando equiparar el sector a estándares de salud laboral más modernos.
Finalmente, el sindicato pone el foco en la mejora de los pluses, reclamando que los complementos económicos reflejen con mayor fidelidad tanto la penosidad como la peligrosidad intrínseca de trabajar en estaciones de servicio.
De no producirse un movimiento de última hora por parte de la patronal, la huelga amenaza con generar importantes retenciones y problemas de suministro en las carreteras españolas en uno de los fines de semana de mayor desplazamiento del año.