En corto y por derecho

El sombrero de tres picos

La  novela  ‘El sombrero de tres picos’ de Pedro Antonio de Alarcón publicada en 1874, inspiró a Manuel de Falla para su famoso ballet homónimo estrenado en 1911. Menos conocido es que la citada novela inspiró una ópera (Der Corregidor) cuyo autor, Hugo Wolf, pretendió que se programase en la Ópera de la Corte de Viena en 1897; el libreto era de Rosa Mayreder, una destacada pintora y escritora de la Viena de fin de siglo. El director de la Ópera de Viena, Gustav Mahler, se negó a representarla pues consideraba que carecía de fuerza dramática. Esta negativa llevó a Wolf a la desesperación y finalmente a la locura. 

 Hugo y Gustav coincidieron como estudiantes en el Conservatorio de Viena. Eran jóvenes, rebeldes y estaban unidos por dos cosas: una devoción fanática por Richard Wagner y una falta total de dinero. Llegaron a compartir habitación y, en épocas de vacas flacas, incluso compartían la misma cama y el mismo plato de sopa para ahorrar gastos. Ambos tenían un carácter difícil. A Hugo lo expulsaron del conservatorio por “indisciplina” (insultar a los profesores), mientras que Gustav logró terminar sus estudios, aunque siempre al límite del reglamento.  Mahler empezó a escalar posiciones meteóricamente como director de orquesta en teatros de provincias, pero Wolf se quedó en Viena estancado, ganándose la vida como un crítico musical temido y odiado. 

Hugo Wolf es a menudo descrito como el compositor que llevó el Lied a su máxima expresión de realismo psicológico. Si Schubert inventó el género moderno y Schumann le dio alma, Wolf le dio una intensidad dramática casi teatral.  Para él, el poema no era una excusa para la melodía; el poema era el jefe. Introdujo un estilo de escritura vocal que seguía fielmente las inflexiones, los acentos y el ritmo del lenguaje hablado. En lugar de melodías pegadizas y simétricas, Wolf creó una línea vocal que parece “hablar” a través del canto, lo que hoy llamamos declamación interpretativa.​ A diferencia de otros compositores que elegían poemas sueltos de varios autores, Wolf solía obsesionarse con un solo poeta a la vez, creando volúmenes monográficos: Morike -Lieder: 53 canciones sobre poemas de Eduard Mörike. Goethe-Lieder: 51 canciones sobre textos de Goethe. Aunque quizás lo más popular fueron sus Spanisches y Italienisches Liederbuch donde capturó la esencia del sur de Europa desde una perspectiva germánica. 

La ópera ‘Der corregidor’ era difícil para el público, todo lo contrario que ‘El sombrero de tres picos’, aunque compartieran la misma inspiración argumental. A pesar de su fama de hombre duro, Mahler quedó profundamente afectado por el fatal desencuentro con su viejo amigo. Años después, en 1904, cuando Wolf ya estaba internado y olvidado, estrenó en Viena la discutida ópera.