Para acercarse al Salón Gourmets hay que enfrentarse a Ifema en obras, esperamos que para bien, lo que supone una peligrosa aventura para los visitantes que andan perdidos en un paisaje que recuerda a Beirut bajo las bombas. El premio merece la pena, el 39 Salón Gourmets ha resultado un magnífico evento para profesionales del sector de la gastronomía. Pasear por los diferentes stands, catando sus productos aquí y allá, es una experiencia extraordinaria.
Entre los actos programados había uno dedicado al ‘Premio a la mejor Tapa’ al que acudimos algunos ingenuos. No imaginábamos que era como esos premios literarios consistentes en un puro acto de marketing, con resultados tan catastróficos como el concedido a la locutora Sonsoles Ortega que ha hecho campaña para que se rebaje el IVA del 21% de los libros, cuando hace muchos años que es del 4%. Con lo de la mejor Tapa ha vuelto a ocurrir, en un acto de puro marketing de una cadena de hoteles se han autoconcedido el premio a una llamada ‘Porras con bocadillo de calamares’, un supuesto homenaje a la gastronomía madrileña. El resultado ha sido esperpéntico, un guiso de calamares envuelto en masa de porra, así como suena. En un país donde las Tapas han hallado la excelencia no tiene cabida esta broma. Afortunadamente en el propio Salón han tenido lugar otros eventos más rigurosos, incluso uno de ‘Tapas de Madrid’ cuyo triunfador ha sido la llamada ‘Rock&Callos’, un poco más seria que la anterior.