La gestión de estos recursos, liderada por SEPIDES, no solo ha supuesto una inyección directa de capital, sino que ha servido de catalizador para movilizar una inversión total de 449 millones de euros en el sector industrial español. Este impulso financiero ha permitido, además, la creación de 580 nuevos puestos de trabajo de alta cualificación durante el pasado año.
Los proyectos financiados abarcan desde sectores tradicionales, como el metalúrgico, químico o agroalimentario, hasta ámbitos de vanguardia.
García Brustenga ha destacado especialmente el apoyo a la biotecnología, el sector farmacéutico, las energías renovables y la industria de la defensa, áreas consideradas críticas para la resiliencia económica del país.
Cohesión territorial y atracción de capital extranjero
Uno de los pilares de este fondo es la fijación de población en zonas rurales mediante la generación de empleo estable. El secretario de Estado ha hecho hincapié en que estas inversiones contribuyen a la "cohesión territorial", evitando la desindustrialización de regiones clave.
Paralelamente, el Ministerio trabaja en la elaboración de un protocolo de "Inversiones Bien Hechas en España" que estará listo antes de finalizar 2026. Este documento analizará el éxito de alianzas estratégicas recientes con capital asiático, citando como ejemplos las joint ventures entre Ebro y Chery, Stellantis y CATL, o Santana y BAIC, con el fin de estandarizar la llegada de nuevos proyectos internacionales.
Defensa y Pymes: ejes de la transformación
En su intervención en el Nueva Economía Fórum, Brustenga también puso en valor el Plan Industrial y Tecnológico para la Seguridad y Defensa, que cuenta con una dotación de 10.471 millones de euros. Este plan busca generar un "efecto tractor" que integre a startups, universidades y centros tecnológicos en programas de doble uso (civil y militar).
Finalmente, el Ejecutivo ha reafirmado su compromiso con las pequeñas y medianas empresas. Según palabras literales del secretario de Estado: "No puede haber transformación del modelo productivo si las pymes se quedan atrás". Por ello, el Ministerio se ha comprometido a seguir reduciendo barreras administrativas y facilitando herramientas de financiación y conocimiento para garantizar que la modernización llegue a todo el escalafón empresarial.