Una pieza separada para la Sanidad en la financiación autonómica
Uno de los puntos más innovadores de la carta de Feijóo es la creación de una "pieza separada" para la Sanidad dentro de la financiación autonómica. Esta medida responde a una realidad presupuestaria compleja: actualmente, el gasto sanitario por habitante varía significativamente entre comunidades, con regiones como Madrid situándose por debajo de los 180 euros en inversión para la Atención Primaria, lejos de las recomendaciones de la OCDE. La propuesta del PP busca blindar estos fondos para que no dependan de negociaciones territoriales, garantizando que el dinero recaudado, que ha marcado récords históricos en los últimos años, se destine prioritariamente a cubrir el coste real de los servicios básicos y la mejora de las retribuciones por guardias.
La propuesta de una "pieza separada" para la sanidad responde a una queja histórica de las Comunidades Autónomas. Según el informe SESPAS 2024, el déficit de médicos será creciente hasta 2027-2028, momento en el que se espera que las medidas de aumento de plazas en facultades de Medicina (financiadas con unos 50 millones de euros anuales por el Gobierno central) empiecen a dar sus frutos, alcanzando un equilibrio teórico hacia el año 2035.
Análisis del déficit de profesionales y la propuesta de ampliación
La propuesta central de Alberto Núñez Feijóo de incrementar las plantillas médicas en un 15% busca dar respuesta a una crisis de recursos humanos que el Ministerio de Sanidad ya ha cuantificado. Según los últimos informes técnicos sobre la necesidad de especialistas, España arrastra un déficit de unos 6.000 facultativos, una cifra que se vuelve crítica en la Atención Primaria. Mientras que el líder de la oposición sitúa la carencia en 4.500 especialistas de familia actualmente, las proyecciones oficiales coinciden en que esta brecha se ensanchará hasta los 5.000 en 2029 debido a la jubilación masiva de la generación del baby boom.
La diferencia fundamental radica en que, frente al aumento lineal propuesto por el PP, los organismos profesionales subrayan que el problema no es solo la falta de médicos, sino su desigual distribución geográfica y la precariedad de los contratos en zonas rurales.
Planificación de recursos humanos y reforma del sistema MIR
En materia de gestión de personal, Feijóo anuncia que en sus primeros 100 días de gobierno presentaría un nuevo modelo de planificación para adaptar el Sistema Nacional de Salud a las necesidades demográficas actuales.
Organizaciones como la OMC (Organización Médica Colegial) advierten que más que una falta de médicos total, existe un problema de "precariedad y distribución", lo que provoca que muchas plazas MIR en zonas rurales o de difícil cobertura queden desiertas año tras año.
Feijóo propone una oferta MIR proporcional con un crecimiento sostenido anual, evitando los problemas técnicos en las adjudicaciones de plazas. Asimismo, el plan contempla flexibilizar los criterios de acreditación de unidades docentes, priorizando las áreas con mayor saturación como son la Pediatría y la Medicina Familiar en Atención Primaria.
Feijóo critica la gestión de las plazas MIR, un punto de fricción constante en el sector. En la convocatoria de 2026, la competencia ha alcanzado niveles históricos con más de 35.000 aspirantes para poco más de 12.300 plazas, lo que deja a casi dos tercios de los graduados fuera del sistema de especialización. El compromiso del Partido Popular de flexibilizar la acreditación de unidades docentes pretende desbloquear la capacidad formativa de hospitales que, teniendo recursos para enseñar, no cuentan actualmente con el permiso administrativo.
Mejoras en las condiciones laborales y reducción de la burocracia
La propuesta del PP también aborda la situación laboral de los facultativos, comprometiéndose a atender la remuneración y duración de las guardias. El texto menciona la intención de equiparar las horas extraordinarias a las ordinarias de forma progresiva a lo largo de la legislatura.
Además, para combatir la sobrecarga administrativa, Feijóo plantea la incorporación de nuevas figuras tecnológicas y perfiles de apoyo durante el primer año de mandato, con el fin de que los profesionales puedan centrarse en las labores puramente asistenciales y reducir el tiempo dedicado a tareas burocráticas.
El Ministerio de Sanidad ha iniciado programas de digitalización con fondos europeos, pero el compromiso de Feijóo de implementar cambios en el primer año de legislatura supondría acelerar la integración de sistemas de Inteligencia Artificial para la gestión de agendas y la automatización de informes. Este enfoque tecnológico es una manera de facilitar que el aumento de plantilla del 15% se traduzca realmente en más tiempo de atención directa al paciente y no en más burocracia digital.