LA MIRADA DE ULISAS tuvo la suerte de conocer a un personaje que se destaca en el mundo, el científico David Passig. Un hombre dedicado a la investigación con numerosos diplomas en su haber. Obtuvo su doctorado en Estudios del Futuro en la universidad de Minnesota, además de un sinfín de reconocimientos académicos. También es escritor de varios libros sobre el tema que domina: la ciencia del futuro. Es profesor emérito de la Universidad de Bar- Illan en Israel. Dirige el Laboratorio de Realidad Virtual de la universidad y es asesor de múltiples instituciones gubernamentales y privadas.
Cuando la mirada de Ulisas quiso saber de qué se trataba el asunto de poder ver el futuro casi pensando, debido su ignorancia sobre el tema, que podría ser algo como ver una cierta realidad en una bola de cristal, el hombre con su sapiencia sonrió. Tuvo que pensar en mi ingenuidad, pero de inmediato me tranquilizó al decirme que pocos conocen su profesión. La mirada que soy enrojeció porque mi inquietud iba dirigida con el fin de que se me aclarara bien qué era un futurólogo graduado en universidades importantes. Intentó explicarme del modo más elemental posible que todos los acontecimientos del futuro se analizan con curvas y cálculos muy precisos acerca de hechos históricos y repetitivos. Como si los fenómenos responden a ciclos que se reproducen con el tiempo y el espacio. Imagino, desde la mirada que me habita, queridos lectores, que para algunos de ustedes también representa una novedad o ¡una ciencia china u oculta! No son muchos los científicos que se han dedicado o se dedican a esa rama de la Humanidad, donde los árboles históricos y genealógicos deben arrojar consecuencias bien determinadas. Derivaciones que se vuelven guías y parámetros para estudiar y definir el futuro. Lo que pude captar, con mi atisbo inquisidor y con los ojos cuadrados, es que la ciencia sobre el futuro no es simple y amerita grandes y profundos estudios de comparaciones, deducciones, valoraciones ¡y qué sé yo!, gracias a una formación matemática para determinar bien las probabilidades. Lo que me quedó más diáfano es que el Dr. David Passig no juega con los datos. Todo se basa en estudios bien intensos y en procesos altamente verificados. Los desmenuza muy en serio como hizo al anunciar años atrás qué sucedería lo que ocurrió el 11 de septiembre en los años 90, previó la crisis financiera del 2008, además de los sucesos de la “Primavera árabe”, no le faltó la fineza de anticipar y escribir que iba a declararse una guerra entre Ucrania y Rusia de manera anticipada y justa. Sus libros traducidos a varios idiomas dan fe de sus hallazgos. Y de muchos más hechos anticipatorios que a la postre se verificaron como realidad. Es autor de bestsellers como “El código futuro”, “2048”, “Forcognito y el quinto Fiasco” entre otros. Libros galardonados con el Premio de Oro en Israel. Es el fundador de “Future Code Ltd” para recopilar herramientas de previsión. Sin lugar a la menor duda, es un hombre que impresiona por sus capacidades y sus logros. Ahora le queda muy explícito a la mirada de Ulises que personajes como David Passig son capaces de prever el futuro gracias a sus conocimientos y verificaciones. Nada es dejado al azar sino a hechos científicos y concretos que precipitan verdades. ¿Cómo les quedó el ojo, admirados lectores?