La receta

Es caro, pero merece la pena: Programa EU4Health 2025

La Unión Europea ha dado luz verde al Programa de Trabajo 2025 de EU4Health, su gran plan sanitario para los próximos años. La cifra impresiona: más de 555 millones de euros. En tiempos de presupuestos ajustados, muchos se preguntarán si merece la pena. La respuesta es clara: sí. Porque invertir en salud no es un lujo, es una necesidad.

EU4Health nació tras la pandemia de COVID-19, cuando quedó patente que ningún país puede afrontar solo una crisis de ese calibre. Europa entendió que la salud debía ser un pilar de integración, igual que lo fue en su día el mercado común. Desde entonces, cada año se aprueba un plan de trabajo con objetivos concretos.

El de 2025 se apoya en cinco grandes pilares. El primero, y más importante, es la preparación ante crisis sanitarias. Aquí se va la mayor parte del presupuesto, casi 381 millones de euros. No es casualidad: se trata de reforzar la capacidad de respuesta frente a nuevas pandemias o amenazas como virus transmitidos por mosquitos, cada vez más presentes. Europa quiere estar lista, con reservas de medicamentos y equipos, y con la Autoridad de Preparación y Respuesta Sanitaria (HERA) al mando.

El segundo pilar es la prevención. Con unos 7,6 millones de euros, busca promover hábitos saludables, reforzar la lucha contra el tabaco y dar apoyo a las redes de especialistas en enfermedades raras. Son cantidades más modestas, pero con gran impacto: cada euro invertido en prevención evita muchos más en tratamientos futuros.

El tercer eje se centra en las enfermedades crónicas: cáncer, cardiovasculares y otras dolencias que siguen siendo la principal causa de muerte en Europa. Aquí se destinan 60 millones a programas de cribado, detección temprana y proyectos que aplican inteligencia artificial a la salud. En definitiva, detectar antes para curar mejor.

El cuarto bloque habla de lo que sostiene cualquier sistema: los profesionales de la salud. Con 71 millones se impulsará la formación, el intercambio de conocimientos y la aplicación de nuevas normas europeas sobre medicamentos, ensayos clínicos y trasplantes. Sin médicos, enfermeras y técnicos preparados, ningún sistema aguanta.

El quinto pilar es la digitalización. Europa quiere que cada ciudadano pueda acceder a su historial médico en cualquier país de la UE y que los investigadores tengan datos, de forma segura, para avanzar en nuevos tratamientos. Para ello se destinan casi 40 millones a poner en marcha el Espacio Europeo de Datos Sanitarios. Es la apuesta por una medicina más personalizada y eficiente.

Además, se reservan unos 11 millones para tareas transversales: comunicación, formación, traducciones y estudios de apoyo. Puede parecer secundario, pero son piezas necesarias para que el engranaje funcione.

¿Es caro todo esto? Sí. Pero conviene ponerlo en perspectiva. El gasto sanitario total en la UE supera los 1,3 billones de euros cada año. Una pandemia como la del COVID-19 puede paralizar economías enteras y costar cientos de miles de vidas. En ese contexto, 555 millones son una inversión modesta para reforzar la resistencia colectiva.

Europa aprendió la lección de la pandemia: no basta con reaccionar tarde y mal. Hay que anticiparse. Eso es precisamente lo que busca EU4Health 2025: prevenir, preparar y modernizar nuestros sistemas de salud. Por eso, aunque cueste, merece la pena.