La administración local critica que la Comunidad de Madrid y la Mancomunidad del Sur hayan abandonado la estrategia de descentralización que se negociaba anteriormente. Aquel plan preveía la creación de nuevas instalaciones en la zona este para aliviar la carga del sur, un objetivo que ha quedado descartado tras conocerse la memoria ambiental del nuevo vaso de vertido.
Un nuevo vaso de 20 millones de metros cúbicos
El proyecto de la Fase 5 contempla una capacidad de 20 millones de metros cúbicos, lo que permitiría el enterramiento de basura hasta el año 2046.
Jesús Pérez, concejal de Transición Ecológica y Medio Ambiente de Getafe, ha calificado de inadmisible esta ampliación, acusando a la Comunidad de Madrid de querer enterrar su incompetencia bajo los residuos y de incumplir sistemáticamente la normativa europea de economía circular.
Desde el consistorio getafense se subraya que no es sostenible que una única instalación, operativa desde 1986 y con una extensión de 148 hectáreas, siga recibiendo los desechos de 71 municipios. Esto implica que localidades situadas a gran distancia, como Las Rozas o Torrelodones, trasladen sus residuos a una zona que afecta directamente a las poblaciones de Pinto, Getafe y San Martín de la Vega, provocando concentraciones críticas de metano.
Denuncias por falta de transparencia y protección ambiental
El conflicto se remonta a marzo de 2024, cuando la Comunidad de Madrid rebajó la protección del Parque Regional del Sureste. En aquel momento, la Mancomunidad del Sur justificó la necesidad de disponer de esos terrenos para la construcción de una planta de recuperación y reciclaje. Sin embargo, el Gobierno de Getafe sostiene que el proyecto actual demuestra que el fin último es ampliar el vertido directo, lo que consideran un engaño a los municipios afectados.
Las alegaciones municipales recalcan la necesidad de una planificación estratégica territorial que deje de tratar al sur de la región como el receptor único de la basura madrileña. Getafe demanda una gestión moderna que se adapte a los estándares de reciclaje actuales y proteja la salud pública de los residentes de la zona sur.