Madrid Excelente

Madrid Excelente y Novo Nordisk impulsan una jornada sobre bienestar, longevidad e innovación para transformar la cultura empresarial

Madrid Excelente reúne a expertos en salud e innovación para impulsar empresas más saludables, longevas y competitivas en la región

IMG_20260422_094354.jpg
photo_camera IMG_20260422_094354.jpg

Madrid Excelente, en colaboración con Novo Nordisk, ha celebrado una jornada centrada en el concepto de “Vida Excelente”, una propuesta que sitúa el bienestar, la innovación y la excelencia como ejes de una nueva cultura empresarial orientada a mejorar la salud, la productividad y la calidad de vida de trabajadores, directivos y organizaciones.

El encuentro reunió a destacados referentes del ámbito sanitario y científico, entre ellos Manuel J. Castillo, catedrático de Fisiología Médica de la Universidad de Granada y especialista en medicina antienvejecimiento y longevidad, y Julio Mayol, catedrático de Cirugía en la Universidad Complutense de Madrid y director científico del Instituto de Investigación Sanitaria del Hospital Clínico San Carlos. La jornada estuvo moderada por María Cevey, gerente regional de Government Affairs & Market Access de Novo Nordisk, y contó con la apertura de Elena Mantilla, directora general de Madrid Excelente.

Madrid Excelente vincula salud, talento y competitividad empresarial

Durante su intervención, Elena Mantilla defendió que Madrid debe consolidarse no solo como una región que atrae inversión e impulsa la innovación, sino también como un territorio capaz de cuidar a sus empleados, clientes, proveedores y familias. En esa línea, subrayó que la jornada nacía con la vocación de enseñar a las empresas madrileñas cómo contribuir a que la región siga siendo una de las más longevas y competitivas.

La responsable de Madrid Excelente destacó además el crecimiento del sello de calidad de la entidad, con 260 empresas certificadas, lo que supone un incremento del 305% respecto a periodos anteriores. De ese total, 55 pertenecen al sector sanitario, incluyendo hospitales, farmacias, compañías tecnológicas, empresas de prevención, emergencias, clínicas y asociaciones. Asimismo, avanzó que otras 80 compañías del ámbito sanitario podrían certificarse antes de final de año.

Manuel J. Castillo: no se puede evitar envejecer, pero sí influir en cómo se envejece

Uno de los mensajes centrales de la jornada fue el de Manuel J. Castillo, quien dejó claro que no es posible dejar de envejecer, ya que el paso del tiempo afecta a todo, también al cuerpo humano. Sin embargo, sí recalcó que el envejecimiento es influenciable, y que en torno al 70% depende del estilo de vida y de las circunstancias ambientales, mientras que la genética tendría un peso menor en la población general.

Castillo explicó que el auge actual de la medicina del envejecimiento responde a dos grandes avances: la capacidad de medir la velocidad a la que envejece una persona y la posibilidad de diagnosticar cómo envejecen distintos órganos y sistemas del cuerpo, no siempre al mismo ritmo. A su juicio, eso abre la puerta a aplicar soluciones específicas para frenar o modular ese proceso.

Además, puso el foco en una idea clave: el objetivo no debe ser solo vivir más, sino vivir más tiempo con buena salud, con capacidad funcional y disfrutando de la vida. De ahí que defendiera conceptos como la compresión de la morbilidad, es decir, retrasar al máximo la aparición de las enfermedades asociadas a la edad para concentrarlas en la etapa final de la vida.

Julio Mayol: la inteligencia artificial no sustituirá al valor humano si se redefine el trabajo

Julio Mayol abordó el papel de la inteligencia artificial en el ámbito sanitario y empresarial, planteando una reflexión que fue uno de los ejes del debate. Aunque reconoció que la respuesta habitual es negar que la IA vaya a sustituir a los médicos, advirtió de que sí desplazará a aquellos profesionales que se limiten a tareas repetitivas o de escaso valor añadido.

Para Mayol, el gran reto no es resistirse a la IA, sino redefinir el papel humano en las organizaciones. En su opinión, las máquinas podrán asumir tareas administrativas, procesar datos y automatizar funciones, pero no podrán reemplazar aspectos esenciales como mirar a los ojos, interpretar contextos complejos, pensar de forma estratégica o formular buenas preguntas.

También introdujo una distinción relevante entre esperanza de vida y longevidad. Según explicó, una mayor esperanza de vida no implica necesariamente vivir mucho más, sino que más personas eviten morir prematuramente. La longevidad real, sostuvo, consiste en llegar a edades muy avanzadas con salud, rendimiento y calidad de vida.

Riqueza, propósito y relaciones sociales, claves de una vida más larga y saludable

Ambos expertos coincidieron en que la salud y la longevidad no dependen solo de factores clínicos. Mayol insistió en que la riqueza genera salud y la salud genera riqueza, y defendió que el tejido productivo madrileño tiene un papel esencial para sostener una sociedad más saludable. En esa misma línea, afirmó que luchar contra la pobreza es una de las medidas más eficaces para combatir el envejecimiento no saludable.

El propósito en el trabajo fue otro de los grandes conceptos abordados. Mayol sostuvo que las empresas no pueden limitarse a exigir rendimiento, sino que deben ser capaces de transmitir a sus trabajadores el sentido de lo que hacen, especialmente a las nuevas generaciones. En su opinión, quienes comprenden el “por qué” y el “para qué” de su trabajo desarrollan mayor compromiso, mejor salud mental y una implicación más profunda con la organización.

Castillo, por su parte, defendió la importancia de formar a los empleados en salud, no de manera clásica y pasiva, sino enseñándoles a manejar mejor sus propios hábitos, decisiones y circunstancias vitales. Para el experto, las personas deben asumir el control de su propia salud con apoyo profesional, pero sin delegarlo todo en el médico.

El sedentarismo y los entornos tóxicos, dos grandes enemigos de la salud laboral

Uno de los momentos más llamativos de la jornada llegó cuando Manuel J. Castillo alertó sobre el impacto del sedentarismo. Según explicó, pasar más de 11 horas al día sentado eleva el riesgo de mortalidad de forma muy significativa, por lo que animó a repensar los espacios de trabajo para favorecer posturas activas, movimiento frecuente y menos tiempo en silla.

Su propuesta fue clara: transformar oficinas y rutinas para que las personas estén más tiempo de pie, se muevan más y reduzcan al mínimo el sedentarismo cotidiano. En su análisis, no se trata solo de promover el gimnasio o el deporte, sino de diseñar una vida más activa en lo cotidiano.

La conversación también abordó el impacto de las relaciones personales. Castillo señaló que las relaciones sociales positivas son uno de los factores más consistentemente ligados a una mayor longevidad, mientras que las relaciones tóxicas pueden perjudicar de forma directa la salud y acortar la esperanza de vida. El ámbito laboral, advirtió, es especialmente delicado porque es donde más difícil resulta escapar de personas o dinámicas nocivas.

Una llamada a humanizar las organizaciones y repensar la salud desde la empresa

La jornada “Vida Excelente” dejó una idea compartida por todos los participantes: las organizaciones deben implicarse de forma activa en la creación de entornos saludables, con propósito, relaciones positivas, formación útil y una cultura que favorezca tanto la salud física como la mental.

Madrid Excelente y Novo Nordisk colocaron así el foco en una nueva visión de la calidad empresarial, donde la excelencia no se mide solo por la eficiencia o los resultados económicos, sino también por la capacidad de una empresa para mejorar la vida de las personas que forman parte de ella.

En un contexto marcado por la digitalización, la inteligencia artificial y el envejecimiento de la población, la jornada reivindicó que el futuro de las organizaciones pasa por un equilibrio entre innovación tecnológica, bienestar, humanización y generación de valor.