Llenar el depósito podría ser más caro a partir de este 1 de julio.
El fin de las medidas fiscales extraordinarias aprobadas por el Gobierno durante la crisis energética abre una nueva etapa para los carburantes en España, aunque el impacto final en el bolsillo de los conductores dependerá de varios factores que van mucho más allá de los impuestos.
En los últimos días, el economista José Ramón Riera ha advertido en uno de sus análisis de un posible "gasolinazo del verano", una previsión que vincula tanto al regreso del IVA al 21% como a la tensión que continúa afectando al mercado internacional del petróleo. Sin embargo, ¿qué hay de cierto en estas previsiones y qué dicen los datos disponibles?
Qué cambia a partir del 1 de julio
El principal cambio confirmado es el final de la rebaja temporal del IVA sobre los carburantes, que pasará del 10% al 21% tras expirar las medidas extraordinarias aprobadas durante la crisis energética provocada por el conflicto en Oriente Próximo.
No obstante, el Ejecutivo ha aprobado de forma paralela una reducción temporal del Impuesto Especial sobre Hidrocarburos para amortiguar parcialmente el impacto sobre los consumidores. Esta rebaja pretende evitar que el incremento fiscal se traslade íntegramente al precio final que pagan los conductores en las estaciones de servicio.
En otras palabras, el aumento del precio no dependerá únicamente del IVA. El coste final seguirá condicionado por la evolución del petróleo, el tipo de cambio euro-dólar, los costes de refino, el transporte, la distribución y la política comercial de cada operador.
El Estrecho de Ormuz mantiene en alerta al mercado
Uno de los principales focos de preocupación continúa siendo el Estrecho de Ormuz, un paso estratégico por el que transita aproximadamente una quinta parte del petróleo comercializado por vía marítima en el mundo.
Aunque en las últimas semanas se ha reducido parcialmente la tensión tras los episodios militares registrados entre Estados Unidos e Irán, el mercado sigue incorporando una prima de riesgo ante la posibilidad de nuevas interrupciones en el suministro. Esa incertidumbre influye directamente sobre la cotización internacional del crudo y sobre los costes logísticos del transporte marítimo, especialmente por el incremento de las primas de seguro para los buques que atraviesan la zona.
¿Habrá un "gasolinazo" del 20%?
José Ramón Riera sostiene que el encarecimiento podría situarse entre un 15% y un 20%, teniendo en cuenta tanto el efecto fiscal como lo que denomina una "prima de escasez" aplicada por el mercado.
Sin embargo, distintos analistas recuerdan que esa cifra constituye una estimación y no una previsión oficial. El comportamiento del precio de los carburantes depende de múltiples variables que cambian prácticamente a diario.
De hecho, organismos como la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) han constatado durante los últimos meses que la rebaja fiscal aprobada por el Gobierno se trasladó de forma generalizada al consumidor y mantienen un seguimiento permanente sobre la evolución de los márgenes comerciales en las estaciones de servicio.
El petróleo sigue siendo el gran factor decisivo
Los expertos coinciden en que el verdadero elemento que determinará la evolución del precio durante el verano será la cotización internacional del petróleo.
Si la situación geopolítica se estabiliza y el transporte marítimo recupera la normalidad, el mercado podría absorber parte del impacto fiscal. Por el contrario, una nueva escalada en Oriente Próximo o cualquier incidente que afecte al tráfico por el Estrecho de Ormuz volvería a tensionar los precios internacionales del crudo y, con ello, los carburantes.
A ello se suma la evolución de la demanda mundial durante el verano, una época en la que aumenta considerablemente el consumo de combustibles tanto en Europa como en Estados Unidos.
El coste de llenar el depósito podría variar según la competencia
Otro aspecto relevante es que no todas las estaciones de servicio trasladan las variaciones de costes con la misma intensidad ni al mismo ritmo.
España cuenta con uno de los mercados más competitivos de Europa, donde las diferencias entre estaciones pueden alcanzar varios céntimos por litro dependiendo de la provincia, la marca comercial o el volumen de ventas.
Por ello, las plataformas oficiales de comparación de precios del Ministerio para la Transición Ecológica permiten consultar diariamente el importe actualizado de miles de gasolineras en todo el país.
Qué pueden esperar los conductores este verano
A corto plazo, todo apunta a que el precio de los carburantes iniciará julio con una presión al alza respecto a las últimas semanas debido al cambio fiscal. Sin embargo, la magnitud del incremento dependerá de la evolución del petróleo y de la estabilidad internacional.
En este escenario, los especialistas recomiendan seguir de cerca tanto la evolución de los mercados energéticos como las decisiones que puedan adoptar las administraciones si la volatilidad internacional vuelve a disparar el coste de la energía.
Más allá del debate político, existe un consenso entre analistas: el precio de la gasolina ya no depende únicamente de los impuestos. La geopolítica, los costes logísticos, la producción mundial de petróleo y la competencia entre operadores seguirán marcando cuánto costará llenar el depósito durante el verano de 2026.