Un discurso sobre arquitectura, memoria y experiencia
Fuensanta Nieto tomó posesión como académica de número en la Sección de Arquitectura con la lectura de su discurso El museo en mutación. Memoria e invención. La contestación corrió a cargo del arquitecto Luis Fernández-Galiano, en representación de la institución.
Elegida el 2 de junio de 2025, su candidatura fue presentada por Ángela García de Paredes, Daniel Canogar y Tomás Marco. En su intervención, la arquitecta expresó su agradecimiento a la Academia y situó su discurso en un plano personal, combinando reflexión teórica y experiencia profesional.
Uno de los ejes centrales fue la concepción de la arquitectura como una experiencia sensorial directa, que debe ser recorrida y habitada. Según expuso, los proyectos no nacen únicamente de procesos racionales, sino también de la memoria y las imágenes personales, en una idea que definió como “el pasado convertido en espacio”.
El museo como organismo en constante transformación
A partir de esta reflexión, Nieto centró su análisis en el museo como tipología arquitectónica. Lo definió como una estructura inherentemente inacabada, abierta a ampliaciones, reinterpretaciones y cambios constantes.
En este contexto, abordó distintas formas de intervención: desde ampliaciones de edificios existentes hasta la relación entre museo y paisaje, donde destacó la interacción entre naturaleza, arquitectura y obra artística. También subrayó el papel del museo en el entorno urbano, donde adquiere una dimensión cívica y se integra en la vida cotidiana como espacio abierto.
La arquitecta hizo referencia además a la intervención en edificaciones preexistentes y a la reconversión de estructuras industriales o históricas, señalando cómo las limitaciones espaciales pueden potenciar la creatividad arquitectónica.
Arquitectura y diálogo con otras disciplinas
Durante su intervención, Nieto destacó la conexión de la arquitectura con otras disciplinas artísticas como la música o la escultura, defendiendo su papel dentro de un sistema cultural más amplio e interdisciplinar.
En su conclusión, reafirmó la idea del museo como un organismo vivo que refleja los cambios sociales contemporáneos. Defendió una arquitectura capaz de anticipar transformaciones culturales y contribuir a la creación de espacios inclusivos.
Reconocimiento a una trayectoria consolidada
En su respuesta, Luis Fernández-Galiano elogió la trayectoria de la arquitecta, destacando la singularidad de su obra, su “rotundidad formal” y su proyección internacional. Asimismo, subrayó la originalidad de sus planteamientos y felicitó a la institución por su incorporación.
El acto contó también con la intervención musical del organista Daniel Oyarzábal, que interpretó piezas de Arvo Pärt.