Simulacro

Madrid ensaya un rescate en cueva con 50 efectivos para mejorar la respuesta ante emergencias subterráneas

Madrid realiza un simulacro en una cueva de Patones para mejorar la coordinación en rescates complejos con falta de oxígeno y visibilidad

Simulacro en una cueva de Patones
photo_camera Simulacro en una cueva de Patones

La Comunidad de Madrid ha puesto en marcha un simulacro de rescate de personas atrapadas en una cavidad subterránea con el objetivo de mejorar la capacidad de respuesta ante este tipo de emergencias de alta complejidad. El ejercicio se desarrolla en la Cueva del Reguerillo, en Patones de Arriba, uno de los entornos más exigentes para este tipo de intervenciones.

La actividad está organizada por la Agencia de Seguridad y Emergencias Madrid 112 junto a la Federación Madrileña de Espeleología, en el marco de su colaboración para perfeccionar las técnicas de espeleosocorro y reforzar la coordinación entre servicios.

Un operativo de 12 horas en condiciones extremas

El simulacro recrea un accidente en el interior de la cavidad, donde un grupo de personas queda aislado, algunas con lesiones simuladas. La intervención se prolonga durante 12 horas, tiempo en el que los equipos deben localizar, asistir y evacuar a los afectados en un entorno caracterizado por la escasa visibilidad y la posible falta de oxígeno.

El ejercicio comienza con la salida de un espeleólogo que alerta al 112, lo que activa el dispositivo de emergencia. A partir de ese momento, se establece un puesto de mando avanzado en las inmediaciones del Pontón de la Oliva, desde donde se coordinan todas las actuaciones.

Participación de 50 especialistas en rescate

En el operativo participan cerca de medio centenar de efectivos, entre ellos el Grupo Especial de Rescate en Altura del Cuerpo de Bomberos regional, sanitarios del SUMMA 112, voluntarios del Equipo de Respuesta Logística Inmediata de Voluntarios de Protección Civil y miembros de la federación de espeleología.

Los equipos acceden al interior de la cueva con información limitada, lo que obliga a poner en práctica protocolos reales de búsqueda y rescate. Los especialistas del GERA y los espeleólogos se encargan de liberar a las víctimas, que posteriormente son atendidas por los sanitarios, quienes evalúan su estado y organizan su evacuación.

Clave: coordinación y rapidez de respuesta

Uno de los aspectos fundamentales del simulacro es la coordinación entre todos los servicios implicados, especialmente en un entorno donde cualquier error puede tener consecuencias graves. Para ello, los intervinientes utilizan equipos de protección respiratoria y detectores de gases, esenciales en espacios con riesgo de atmósferas pobres en oxígeno.

El ERIVE, por su parte, garantiza el soporte logístico necesario para que la operación se desarrolle con normalidad, facilitando recursos y apoyo a los equipos desplegados.

Evaluación final para mejorar protocolos

Este tipo de ejercicios se realiza de forma periódica y concluye con una reunión técnica en la que se analizan los resultados. El objetivo es identificar posibles mejoras en los procedimientos de actuación y optimizar los tiempos de intervención ante situaciones reales.

Con este simulacro, la Comunidad de Madrid refuerza su compromiso con la seguridad y la preparación ante emergencias complejas, apostando por la formación continua y la colaboración entre organismos para garantizar una respuesta eficaz en escenarios de alto riesgo.