Comité de Huelga médico

El Comité de Huelga médico pide la dimisión de Mónica García tras la ruptura de las negociaciones con Sanidad

Los sindicatos acusan al Ministerio de “manipulación” y denuncian la cancelación de la reunión con las comunidades en pleno conflicto

Huelga de médicos de octubre de 2025 - Web de Amyts
photo_camera Huelga de médicos de octubre de 2025 - Web de Amyts

El conflicto entre el colectivo médico y el Ministerio de Sanidad se intensifica. El Comité de Huelga ha reclamado este jueves la dimisión de la ministra Mónica García, o su destitución, al acusar a su departamento de mantener una “manipulación del relato” y una “falta de rigor” que, según denuncian, bloquea cualquier avance en la negociación del nuevo Estatuto Marco.

La petición se produce tras la decisión del Ministerio de cancelar la reunión prevista con las comunidades autónomas y los sindicatos, en la que se iba a abordar la creación de posibles mesas de negociación específicas para médicos, una de las principales demandas del colectivo.

Ruptura tras la suspensión de la reunión

El Ministerio comunicó a las autonomías la suspensión del encuentro al considerar que “no resulta útil ni necesario mantener la reunión”, al no apreciar voluntad por parte del Comité de Huelga de desescalar el conflicto, pese —según su versión— a los avances logrados en la negociación.

La decisión llega después de que los sindicatos rechazaran las propuestas planteadas por Sanidad y mantuvieran la convocatoria de huelga para la próxima semana, lo que ha elevado la tensión en un proceso que ya venía mostrando signos de estancamiento.

Sin embargo, las organizaciones sindicales rechazan de plano esta interpretación. Aseguran que la versión del Ministerio “no se ajusta a la realidad” y que omite elementos clave del proceso negociador, trasladando de forma interesada la responsabilidad del conflicto hacia los profesionales y las comunidades autónomas.

Los sindicatos cuestionan la viabilidad jurídica de las propuestas

El origen inmediato del desencuentro está en la propuesta del Ministerio de impulsar mesas de negociación autonómicas específicas para el colectivo médico, una fórmula que los sindicatos aceptaron inicialmente estudiar, pero que finalmente rechazaron.

El Comité de Huelga considera que esta opción es “inviable desde el punto de vista jurídico”, al entender que el actual marco normativo no permite la creación de estructuras de negociación diferenciadas para médicos sin una reforma previa de la legislación estatal.

Según explican, cualquier avance en este sentido requiere modificar la normativa básica para posibilitar tanto una mesa específica como un estatuto propio para facultativos. En su opinión, estos pasos son “imprescindibles” para abordar cuestiones clave como la clasificación profesional, la jornada laboral o la jubilación.

Críticas por “eludir responsabilidades”

Las organizaciones convocantes de la huelga —entre ellas la Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM), el Sindicato Médico Andaluz, Metges de Catalunya, AMYTS, SME y O’MEGA— acusan al Ministerio de eludir su responsabilidad al plantear soluciones que consideran incompatibles con la legislación vigente.

A su juicio, el departamento dirigido por Mónica García está construyendo un relato que “desplaza el origen del conflicto hacia otras partes”, evitando abordar los cambios normativos necesarios para resolverlo.

Además, denuncian una “sistemática manipulación y tergiversación del contenido de las negociaciones”, lo que, según afirman, les llevó incluso a solicitar la grabación de las reuniones para garantizar la transparencia del proceso.

Un conflicto en escalada

El enfrentamiento se produce en un momento especialmente delicado, con la huelga médica prevista para los próximos días y sin un marco de negociación claro entre las partes. La suspensión de la reunión a tres bandas —Ministerio, comunidades autónomas y sindicatos— supone un nuevo obstáculo para reconducir la situación.

Desde el Comité de Huelga advierten de que la falta de rigor que atribuyen al Ministerio “dificulta seriamente la posibilidad de avanzar hacia una solución” a un conflicto que consideran estructural y que, a su juicio, requiere reformas profundas y no medidas parciales.

El choque de versiones entre el Ministerio y los sindicatos evidencia la fractura en el diálogo y deja en el aire la evolución de las negociaciones en un contexto de creciente tensión en el sistema sanitario.