En física, una estimación de Fermi es, grosso modo, un cálculo rápido sobre un problema complejo dados los pocos datos disponibles. Por ejemplo, es conocido el cálculo que el propio Fermi hizo sobre la potencia de la primera deflagración nuclear, la prueba Trinity, en el marco del Proyecto Manhattan durante la Segunda Guerra Mundial. Por el simple expediente de dejar caer unos trozos de papel en el momento de la llegada de la onda expansiva y midiendo el desplazamiento de aquellos, determinó que la energía de la explosión debía estar en el orden de los 10 kilotones. Posteriormente se supo que fue de unos 19 kilotones, pero para hacerlo en un momento y con unos papelitos, no estaba mal la aproximación. Además, ganó una botella de champán apostando a que la atmósfera no ardería por el inicio de una reacción en cadena, lo cual era un temor más que real. Y, aún así, siguieron. Cuidado con los expertos.
Ante la inminencia de la entrada en vigor de ese acuerdo abominable con Mercosur, hagamos una estimación de Fermi, que es mucho más ilustrativo que cualquier disquisición sobre los mercados internacionales y los aranceles:
- Desde el comienzo de la estupidez climática en forma de clímax burocrático en Europa, se pasó de fabricar 19 millones de automóviles en 2007 a unos 12 millones en 2025. Es decir, una caída del 36,8%
- Dado que la misma burocracia y mamarrachada institucional se impone al sector primario con el agravante de establecer un terreno expedito para la entrada de una competencia que no compiten en los mismos términos (vehículos chinos vs Mercosur, Marruecos, etc.), podríamos entender una caída del 36,8% de la producción de alimentación en los próximos 20 años.
- No obstante, la pirámide población del sector primario de producción de alimentos se escalona de la siguiente manera: menores de 40 años (9%); 40-65 (35%); más de 65 (55%). Quiere ello decir que en los próximos 10 años perderemos más de la mitad de la fuerza de trabajo el sector. Puede que ganemos algo en tecnología, métodos de producción, fertilizantes, etc., pero no es descabellado suponer que la caída del 36,8% de produzca en dichos 10 años.
- Según un estudio de la Universidad Politécnica de Valencia, España depende en un 70% de sí misma para sus necesidades de alimentación, quedando un 30% en manos de importación.
- Por su parte, el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, estima en un 3,7% el desperdicio alimentario. Esto es, la cantidad bebida y comida que no se consume sobre la adquirida para su consumo.
- De 2026 a 2035, se espera que la población española pase, neta, de 49,57 millones de personas a 52,36 millones de personal. Esto es, un crecimiento del 5,63%.
- En el año 2020, las importaciones tuvieron que bajar, necesariamente, un 14,4% en España.
Resumiendo:
- En los próximos 10 años, es probable que el 70-30 de la cobertura nacional-importación de las necesidades de alimentación, quede en 44,24%-55,76%.
- Si la producción nacional se estanca en ese 44,24% por falta de renovación, pero la población crece en un 5,63%, el nuevo reparto quedaría en 41,10%-58,90%
- Imaginemos un escenario como el de la COVID-19: el 41,10% de las necesidades, estancadas y cae un 14,40% las importaciones por cuestiones de fuerza mayor: quedamos en 41,10%-50,42%, al que añadimos el excedente actual (suponiendo que no se haya consumido antes por el crecimiento poblacional), por una pura cuestión de necesidad.
Quedaría por tanto la cobertura de necesidades de alimentación en España en el año 2035 en caso de existir algún evento tipo cisne negro como ya hemos vivido: 41,10%, nacional; 50,42%, importación; 8,48% - 3,7% de excedentes = 4,78% de hambre. Puede verse como que el 4,78% de la población no podrá comer nada o como que el 100% de la población perderá el 4,78% de sus necesidades de alimentación. De ahí, cualquier escenario intermedio en el que por supuesto, la mortalidad por causas directas e indirectas, subiría.
Y esto sólo por motivos de fuerza mayor no previsibles. Imaginen que a una potencia extranjera se le regala un arma que puede exterminar a más del 5% de tu población de un plumazo. Sólo una nota: Alemania perdió el 10% de su población en seis años de Guerra Mundial.
¿De quién es la soberanía entonces? Cada vez lo tengo más claro: delito de traición.