El dicho: «otro gallo nos cantaría» es muy utilizado en las conversaciones coloquiales. Pero, ¿sabemos cuál es su origen? Indagando sobre ello hemos encontrado dos versiones: la primera hace referencia a la predicción que Jesús de Nazaret realizó antes sus discípulos al decir que antes de que el gallo cantara tres veces, él sería entregado por una traición. La segunda, podría referirse a cómo los gallos anuncian el amanecer del nuevo día. En cualquier caso, LEER es una actividad intelectual indispensable para tener criterio y saber discernir los mensajes que emite la sociedad, y tener capacidad de interpretarlos y crear una opinión propia. Nos gustaría saber qué nos dice sobre ello la escritora Eva Barro:
Leer es una actividad intelectual a la que la RAE le asigna nada menos que ocho acepciones. La que más me gusta es la tercera: “Entender o interpretar un texto de determinado modo”. La primera:“Pasar la vista por lo escrito o impreso comprendiendo la significación de los caracteres empleados”, es decodificar. A medida que nuestros niños crecen tratamos de convertir la decodificación en “lectura comprensiva”, es decir, “proceso activo de interacción entre el pensamiento y el lenguaje, donde el lector no solo decodifica palabras, sino que interpreta, analiza, critica y construye el significado de un texto”. Las dificultades en matemáticas y otras ciencias tienen, casi siempre, su base en la comprensión lectora. ¡Cuántas veces, y los ex alumnos que me leen darán fe, en medio de un examen Pepito o Juanita me han llamado, atascados en una cuestión! Y tantas otras interrumpía yo el examen y obligaba a uno de ellos a leer en voz alta el enunciado, o lo hacía yo misma, para obtener, de inmediato, suspiros y sonrisas de alivio, y varios “ahhhh… eso…”, sin que se necesitara más explicación. Pues a leer se aprende leyendo.
En el proyecto “Visibilidad, el gran reto”, del grupo Notting Hill Cultural al que pertenezco, se ha hecho un estudio exhaustivo sobre los HABITOS DE LECTURA entrevistando a 504 personas, de las que un 78,57% se manifiestan lectores, dato que nos ha sorprendido con gran regocijo. La pena es que el porcentaje menor corresponde a los más jóvenes.
Cuando yo era colegiala se dedicaba un tiempo cada mañana a hacer un dictado, corregirlo, copiar las faltas y hacer una pequeña redacción con esas palabras.
¿A quién se le ocurrió eliminar del currículum de Primaria esas actividades? ¿Y quién sigue manteniendo esa carencia? Que le regalen como premio, un libro. Yo le ofrezco uno de los míos.