LA MIRADA DE ULISAS anhela detenerse en el artículo de Ernesto Kahan publicado recientemente en el Diario de Madrid. Lo considera de gran valía para ilustrar lo que está viviendo Israel. No se debe perder de vista que fue un país agredido el 7 de octubre del 2023 y amenazado de muerte por Irán y sus grupos terroristas. Proceso que como acota Ernesto: “no hay manera de medirlo en palabras”. Quizás en sensaciones que pintan la realidad de numerosas familias en desespero, agotamiento y rabia. Individuos que han muerto al correr tras el refugio y no haber alcanzado a llegar a su lugar de protección. Recalca el artículo que se viven noches de insomnio. Interrumpidas por las alarmas que no cesan de resonar. Producen angustia. Insiste sobre la resistencia del pueblo que empieza a habituarse al desgaste de guerras no buscadas. Israel quiso paz desde su creación, pero jamás sus vecinos árabes llegaron a la cita para firmar acuerdos. La no existencia de Israel siempre fue la meta de Irán y sus partidarios. Se estaba preparando para una guerra nuclear, que sin el menor comedimiento Israel hubiese sido su primer blanco. Pero. ya el mundo se enteró que el alcance no era solamente para Israel sino con consideraciones mucho mayores. Recuerda el Holocausto: en primera fila los judíos y luego seguirían los demás. Menos mal, que en su momento los Estados Unidos vinieron a socorrer al mundo para impedir semejante barbaridad.
La pregunta de Ulisas ¿será que se está evitando un riesgo mundial y que el mundo ciego se niega a ver? Si bien saco de contexto esta frase, creo que viene al caso: “como si pidiera permiso para existir en medio del estruendo”. ¿Acaso Irán no es un peligro para la civilización occidental?
La mirada de Ulisas quiere asociar esos encierros, aunque no sean tan largos, a la reclusión de Ana Frank, quien con sus textos habló de la esperanza. La que no pierde el israelí que se llena de resiliencia y acata las reglas que le obligan a evitar que un misil le caiga encima. “Una violencia que no es abstracta sino concreta, dirigida, brutal”. Lo humano es que a muchas personas una situación tan dramática le permite valorar la existencia. Como lo describe el texto de Ernesto: “obliga a ser más consciente del dolor del otro, incluso del distante, también del que no conozco”. Añade que muestra la verdadera faz del amor, tan necesario para vivir mejor. Se detiene en algo que surge y que duele, la condena de personas que no entienden lo que vive el pueblo de Israel, conformado por judíos, cristianos, musulmanes etc…, expuestos a permanentes ataques, en eventualidad de muerte, porque Irán pretende liquidar la mayor cantidad de población civil. Afortunadamente, existen otros seres humanos que sufren y se solidarizan con Israel. Saben que se está cometiendo una gran injusticia con su devenir. Israel es una alarma para el mundo que no se debe despreciar. La mirada de Ulisas como el texto de Ernesto Kahan lo saben advertir.