Cotizaciones

Las cotizaciones sociales se disparan un 65% desde 2018 mientras el número de empresas apenas crece un 1%

La recaudación por cotizaciones sociales aumenta un 65,1 % desde 2018, mientras el número de empresas inscritas apenas crece un 1 %
Si el Gobierno lo permite - Jose Ramón Riera
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Las cotizaciones sociales continúan aumentando con fuerza en España. Entre enero y abril de 2026, la Seguridad Social ha recaudado 62.401 millones de euros, un 7,7 % más que en el mismo periodo del año anterior y un 65,1 % más que en 2018. Sin embargo, esa evolución contrasta con el crecimiento del número de empresas inscritas en la Seguridad Social, que durante ese mismo periodo apenas ha aumentado un 1 %, al pasar de 1.327.859 a 1.348.392 empresas.

Esta diferencia refleja que el incremento de los ingresos del sistema no se explica únicamente por un mayor número de empresas o de actividad económica, sino también por un aumento significativo del esfuerzo contributivo exigido a empresas, trabajadores y autónomos.

El aumento de las cotizaciones responde a varios factores

El análisis atribuye este incremento a la subida de los salarios, el aumento de las bases máximas de cotización y la aplicación del Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI), que ha elevado progresivamente las aportaciones destinadas a reforzar la financiación futura del sistema de pensiones.

Según expone el economista José Ramón Riera, "el incremento de las cotizaciones sociales viene fundamentalmente por el incremento de los salarios, por el incremento del tope y por la aparición del Mecanismo de Equidad Intergeneracional".

Además, recuerda que las cotizaciones empresariales representan aproximadamente un 33 % del salario y las aportaciones de los trabajadores alrededor de un 6 %, lo que incrementa el coste laboral a medida que aumentan las retribuciones.

Mayor presión para las empresas

El informe sostiene que cada empresa soporta actualmente una carga mucho mayor para financiar la Seguridad Social que hace apenas ocho años. Mientras la recaudación ha crecido un 65 %, el tejido empresarial apenas ha variado.

Para José Ramón Riera, esta situación puede tener consecuencias sobre el empleo y la competitividad. En este sentido, afirma que "el empresario cada vez que pueda no contrata gente", al considerar que el incremento de los costes laborales puede incentivar la automatización de determinados procesos.

El economista sostiene que muchas compañías optarán por incorporar soluciones tecnológicas allí donde sea posible para contener costes, especialmente en tareas administrativas o de gestión, aunque reconoce que existen sectores donde la atención personal continúa siendo imprescindible.

El impacto sobre la creación de empleo

El análisis también recuerda que el número de trabajadores ha aumentado, circunstancia que también contribuye al incremento de la recaudación de la Seguridad Social. No obstante, plantea que el crecimiento de las cotizaciones supera ampliamente el ritmo de expansión del tejido empresarial.

Desde esta perspectiva, el fuerte incremento de las cargas sociales abre el debate sobre su posible impacto en la inversión, la contratación y la competitividad de las empresas españolas, especialmente en un contexto de elevados costes laborales.

José Ramón Riera concluye con una advertencia sobre las consecuencias futuras de esta evolución: "Si no generamos empleo, la inteligencia artificial no paga impuestos", una reflexión con la que llama la atención sobre la necesidad de mantener un equilibrio entre la financiación del Estado del bienestar y la capacidad de las empresas para seguir creando empleo.