La presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, ha presentado este miércoles en Batres el primero de los 61 cajeros automáticos que se instalarán en localidades de menos de 5.000 habitantes que carecen de oficina bancaria, una medida destinada a combatir la exclusión financiera en el medio rural.
La actuación, impulsada por el Gobierno autonómico con una inversión de 4,6 millones de euros para los próximos cinco años, permitirá que los 179 municipios madrileños cuenten con algún tipo de servicio financiero, evitando que miles de vecinos tengan que desplazarse a otras localidades para realizar gestiones básicas.
Un servicio pensado para facilitar el acceso a la banca
Los nuevos cajeros permitirán retirar dinero en efectivo sin pagar comisiones, una de las principales demandas de los municipios afectados por el cierre progresivo de sucursales bancarias.
Además, la Comunidad de Madrid prevé incorporar de forma progresiva nuevas funcionalidades como la consulta de saldo, la revisión de movimientos o el pago de recibos, ampliando así las posibilidades de gestión financiera para los usuarios.
Para hacer posible el despliegue de esta red, los ayuntamientos adheridos al programa cederán los espacios donde se instalarán los dispositivos.
Cajeros accesibles para todos los usuarios
La iniciativa incorpora criterios de accesibilidad con el objetivo de garantizar que cualquier vecino pueda utilizar los cajeros de forma autónoma.
Los dispositivos estarán adaptados para personas con movilidad reducida y usuarios en silla de ruedas, además de incluir asistencia guiada por voz, conexión para auriculares y teclados en braille para facilitar su utilización por personas con discapacidad visual.
La Sierra Norte, entre las principales beneficiadas
La mayor parte de los nuevos cajeros se instalarán en municipios de la Sierra Norte, una de las zonas más afectadas por la desaparición de oficinas bancarias durante los últimos años.
Entre las localidades que se beneficiarán del programa figuran La Acebeda, El Atazar, Berzosa del Lozoya, Braojos, Cervera de Buitrago, Garganta de los Montes, La Hiruela, Horcajuelo de la Sierra, Lozoya, Montejo de la Sierra, Patones, Prádena del Rincón, Puebla de la Sierra, Robregordo, Somosierra o Villavieja del Lozoya, entre otras.
La medida también llegará a municipios de otras comarcas como Ambite, Anchuelo, Carabaña, Corpa, Fuentidueña de Tajo, Pezuela de las Torres, Ribatejada, Santa María de la Alameda, Titulcia, Valdeavero, Valdelaguna, Villamantilla o Villar del Olmo.
Un programa que se complementa con la banca móvil
El despliegue de los cajeros se suma al servicio de oficinas itinerantes de banca móvil puesto en marcha por la Comunidad de Madrid en colaboración con CaixaBank a finales de 2024.
Este sistema permite ofrecer atención personalizada en municipios rurales mediante dos oficinas móviles que recorren distintas localidades de la región. Durante su primer año de funcionamiento prestó servicio en 71 núcleos de población pertenecientes a 68 municipios y realizó más de 12.700 operaciones.
Una medida incluida en el programa Pueblos con Vida
La extensión de los cajeros automáticos forma parte del programa Pueblos con Vida, una estrategia dotada con 155 millones de euros cuyo objetivo es reforzar los servicios públicos, impulsar la actividad económica y favorecer la fijación de población en los 142 municipios madrileños con menos de 20.000 habitantes.
Según el Ejecutivo autonómico, el plan ya ha ejecutado el 95 % de las actuaciones previstas y beneficia a cerca de 600.000 residentes del entorno rural madrileño.
Con esta iniciativa, la Comunidad de Madrid busca reducir la brecha territorial en el acceso a servicios financieros y mejorar la calidad de vida de los vecinos de las localidades más pequeñas, garantizando que puedan realizar operaciones bancarias básicas sin salir de su municipio.