CCOO amenaza a la patronal con un "otoño caliente" si bloquea la subida de los salarios

El secretario general de CCOO, Unai Sordo, ha amenazado a la CEOE con un "otoño caliente" y un "golpe de mano" sindical si no se desbloquea la negociación colectiva. Sordo exige subidas salariales de entre el 4% y el 7% anual ante el estancamiento de los sueldos de 10 millones de trabajadores.

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El secretario general de Comisiones Obreras (CCOO), Unai Sordo, ha lanzado una severa advertencia dirigida a la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE): si no se producen avances inmediatos y significativos en las mesas de negociación colectiva para pactar un incremento generalizado de los salarios en España, los sindicatos ejecutarán en las próximas semanas un "golpe de mano" que derivará de forma inevitable en un "otoño caliente" de movilizaciones en las calles.

Estas declaraciones se han producido en el marco de la presentación de un informe técnico sobre negociación colectiva elaborado de manera conjunta por el sindicato y la Fundación 1º de Mayo. Durante su intervención, Sordo ha valorado positivamente las revisiones al alza que ya se están aplicando en algunos convenios específicos, pero ha afeado de manera contundente el hecho de que todavía existan en torno a 10 millones de trabajadores en el país con sus sueldos completamente "estancados" en plena coyuntura inflacionista.

El salario como motor de la productividad

Frente a los argumentos tradicionales del tejido empresarial, el líder sindical ha tachado de "premisa totalmente falsa" la teoría de que para mejorar los salarios primero resulta obligatorio incrementar los niveles de productividad de la economía española. "Nosotros sostenemos exactamente lo contrario: para mejorar la productividad es necesario que suban los sueldos, porque el hecho de que aumenten los costes salariales obliga a las empresas que aspiran a rentabilizarse en base a la precariedad y los salarios bajos a buscar otras fórmulas de valor añadido para hacer dinero", ha argumentado con firmeza.

En este sentido, Sordo ha remarcado que sigue "totalmente vigente" la propuesta unificada de CCOO y UGT de cara a la renovación del Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC), caducado desde el pasado mes de diciembre. Dicha iniciativa exige fijar una recomendación marco para que las retribuciones de los empleados experimenten un incremento anual de entre el 4% y el 7% durante el próximo trienio, una senda de actualización que la cúpula de CEOE y Cepyme mantiene rechazada de plano.

Duras críticas a la "deriva demagógica" de Garamendi

El máximo responsable de CCOO ha mostrado asimismo su "muchísima preocupación" por lo que considera una preocupante "deriva" en las organizaciones empresariales españolas. A su juicio, la patronal estatal está recurriendo a "discursos cada vez más irresponsables que, en algunos casos, empiezan a bordear planteamientos trumpistas y a cuestionar el propio modelo constitucional español".

Bajo esta argumentación, Sordo ha deplorado con dureza la reciente propuesta del presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, acerca de que los trabajadores cobren su nómina íntegra en bruto y sean ellos quienes realicen directamente el pago de sus cotizaciones al Estado. "Me parece que eso es intentar romper unilateralmente las reglas del juego", ha aseverado. De igual forma, ha cargado contra el presidente de la patronal de Castilla-La Mancha por llamar "memos" a los jóvenes que solicitan bajas por salud mental. Aunque el dirigente regional se disculpó horas después, el líder de CCOO ha advertido de que estas "barbaridades" se producen "cuando el ambiente general de la patronal invita a decirlas".

"La CEOE está cayendo en un discurso demagógico, ultrapolitizado, y a veces ya no sabe uno muy bien si está jugando a defender su posición como agente social legítimo o está jugando a hacer directamente política partidista para precipitar un cambio de ciclo político en el país", ha cuestionado Sordo.

Por último, el dirigente ha negado que las centrales sindicales mantengan una posición "maximalista" en las negociaciones sobre la incapacidad temporal (IT), asegurando que están dispuestos a abordar el problema del absentismo laboral, siempre y cuando se identifiquen unas causas de salud en las que, según apunta, las empresas tienen gran parte de responsabilidad debido al estrés, las jornadas maratonianas y los bajos salarios.