El Gobierno de España ha fijado una postura de firme rechazo ante las últimas medidas de contingencia económica planteadas desde Bruselas. El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, ha expuesto de forma directa este lunes en Luxemburgo el desacuerdo de España con el plan estratégico que ha diseñado la Comisión Europea para amortiguar los problemas de suministro y la escalada de precios que sufren los fertilizantes, espoleados por la crisis geopolítica e internacional en Oriente Medio.
A su llegada a la cumbre que reúne a los ministros europeos del ramo de Agricultura y Pesca, Planas ha calificado la propuesta de la Comisión como un parche "absolutamente insuficiente". El titular de la cartera agraria española ha argumentado que el diseño financiero europeo se limita únicamente a plantear la reutilización de fondos del Feader (Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural) que no han sido ejecutados en ejercicios previos, afeando que no exista una aportación presupuestaria real de dinero nuevo o fondos adicionales destinados a mitigar el impacto en los balances de los agricultores.
El ministro de Agricultura de España presume de la inversión de 500 millones de euros
Ante la timidez de las medidas comunitarias, el ministro ha querido sacar pecho de la gestión realizada a nivel nacional, recordando que el Ejecutivo central dio al encarecimiento de los fertilizantes la respuesta presupuestaria "más fuerte" de todo el conjunto de la Unión Europea. Esta estrategia se materializó en una partida económica directa de 500 millones de euros. Asimismo, Planas ha avanzado que el próximo lunes el Ministerio analizará de forma interna la viabilidad de adoptar nuevas medidas correctoras que den cobertura al sector agrario hasta la conclusión del presente año.
El representante gubernamental ha concluido su intervención advirtiendo de que el mercado de los fertilizantes va a seguir siendo muy problemático y tensionado a corto y medio plazo. Según su diagnóstico técnico, incluso en el escenario hipotético de que Estados Unidos e Irán logren un acuerdo de paz definitivo en la región, el mercado energético y de materias primas no reaccionará de inmediato, estimando que se tardarán semanas o meses en recuperar los umbrales de precios normales en sectores estratégicos e interconectados como el petróleo, el gas natural y los propios fertilizantes químicos.