Madrid volvió a consolidarse como punto de encuentro para el diálogo cultural internacional con la celebración de la conferencia “Literatura romántica con espíritu barroco”, impartida por los profesores Ridha Mami y Malek Souai, de la Universidad de La Manouba (Túnez), en el Ágora Sial Pigmalión de la calle Huesca.
El acto, enmarcado dentro del Aula Literaria de Sial Pigmalión, contó con la intervención del catedrático de la UNED y director del Aula, Francisco Gutiérrez Carbajo, así como del presidente del Grupo Editorial Sial Pigmalión, Basilio Rodríguez Cañada, quienes subrayaron la importancia de este tipo de encuentros para fortalecer el pensamiento crítico y el intercambio entre tradiciones literarias.
Durante la conferencia magistral, Malek Souai planteó una lectura profunda de la historia literaria, alejándose de la idea de periodos cerrados para entenderla como una red viva de resonancias, herencias y cambios perpetuos. Desde esta perspectiva, el Romanticismo no se presenta como una ruptura, sino como una reactivación del espíritu barroco, una continuidad estética que atraviesa los siglos y resurge en momentos de crisis.
El análisis destacó cómo el Barroco, con su visión del mundo marcada por la inestabilidad, el desengaño y la tensión entre lo real y lo ilusorio, encuentra eco en el Romanticismo, donde esa misma inquietud se interioriza en el sujeto. “El Romanticismo reactiva la mirada barroca sobre el mundo: una mirada atravesada por la conciencia de lo inestable y lo contradictorio”, subrayó Ridha Mami, destacando que ambos movimientos comparten una profunda reflexión sobre la condición humana.
Uno de los ejes centrales de la ponencia fue el tratamiento del tiempo y la fugacidad de la vida. En ambos periodos, el paso del tiempo aparece como una fuerza inevitable que conduce al desengaño, ya sea desde la meditación barroca o desde la introspección romántica. En este sentido, el tiempo se convierte en memoria de lo fugitivo, atrapando al individuo en un ciclo de nostalgia, pérdida y conciencia de la finitud.
Asimismo, la conferencia abordó la dimensión trágica y fatalista que une ambas corrientes. Desde Calderón de la Barca hasta el Duque de Rivas, la literatura refleja al ser humano enfrentado a fuerzas que lo superan, en una tensión constante entre libertad y destino. Esta herencia se intensifica en el Romanticismo, donde el conflicto se desplaza hacia el interior del individuo, convirtiéndose en una experiencia emocional y existencial.
El desengaño, otro de los grandes temas compartidos, fue presentado como una forma de lucidez. Tanto en el Barroco como en el Romanticismo, la vida se concibe como una ilusión, un teatro de sombras donde lo aparente y lo verdadero se confunden, dando lugar a una reflexión profunda sobre la realidad y el sentido de la existencia.
La sesión, que fue transmitida en directo a través del canal de YouTube de Sial Pigmalión (https://www.youtube.com/live/Ss3JDTvRsg/), permitió que este diálogo académico trascendiera el espacio físico y alcanzara a una audiencia internacional.
Más allá del contenido teórico, el encuentro representó un gesto significativo de acercamiento entre culturas. La presencia de los profesores tunecinos en Madrid evidencia cómo la literatura continúa siendo un puente capaz de unir geografías, sensibilidades y tradiciones. En este cruce de miradas, España y Túnez reafirman sus vínculos culturales, desdibujando fronteras y construyendo un espacio común desde la palabra.
Así, el Ágora Sial Pigmalión se consolida una vez más como un lugar de encuentro donde la literatura no solo se estudia, sino que se vive como experiencia compartida, abierta al diálogo entre tiempos, lenguas y civilizaciones.