Hasta hace bien poco tiempo, el mundo ha vivido bajo el liderazgo económico de los EE.UU. y esa potencia ha mantenido para el resto de países a su moneda como la base para el control del dinero global, el dólar no ha sido solo una moneda. Ha sido un instrumento de poder, de presión y de sometimiento económico, pero actualmente ese mecanismo empieza a romperse.
El grupo BRICS nació como una alianza de economías emergentes:
Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica. Y se han convertido en un bloque que ya no pide permiso, han dejado de ser un club de países “emergentes” para convertirse en un bloque que compite abiertamente con Occidente, además actualmente China y Rusia lideran una alianza que ya no es económica: es estratégica.
A la vista de la importancia del grupo de BRICS, se acaban de agregar una serie de potencias energéticas como Arabia Saudí o Irán y esta unión marca un antes y un después, porque quien controla la energía y las materias primas empieza a decidir las reglas, y eso ya no está en manos exclusivas de Occidente.
Durante años, Estados Unidos ha utilizado el dólar como una herramienta de control global: permitiéndose aplicar sanciones, bloqueos financieros y una asfixiante presión sobre gobiernos
Pero como consecuencia del abuso muchos países han entendido algo básico: que depender del dólar es depender de EE.UU. y han decidido dejar de hacerlo.
Consecuencia de lo dicho está permitiendo que el yuan (moneda china) esté ganando terreno. Porque ya en la actualidad y sin demasiado ruido ya se paga en yuanes el petróleo de una parte de países , se hacen acuerdos bilaterales fuera del dólar, y se pactan reservas internacionales para diversificarse. Esta deriva está permitiendo que China ejecute un plan a largo plazo: dirigido a convertir su potencia industrial en dominio financiero.
El verdadero problema para Estados Unidos no es que el dólar caiga mañana, el problema es que el dólar está dejando de ser imprescindible, y cuando una moneda deja de ser imprescindible, deja de ser dominante y como consecuencia el país propietario de la moneda tiene menos poder
Lo que está ocurriendo es esencialmente un cambio estructural efectivo, no es simplemente una crisis puntual. Porque hemos empezado a ver que el mundo unipolar ha terminado, que el poder se ha repartido y que Occidente ya no dicta las normas en solitario. O sea que el mundo ya no es de uno solo
Los BRICS son el principio y el fin del actual monopolio que ejerce los EE.UU. atendiendo a que no son todavía una alternativa total.
En definitiva llegamos a la conclusión de que el dólar no va a desaparecer , pero su dominio mundial ya no es incuestionable y el abuso de poder y el sometimiento a todo tipo de países ha llegado al punto de que ha dejado de ser pieza de obligado cumplimiento, se han abierto nuevas perspectivas de negocio , y como consecuencia prevemos que la caída del dólar será lenta pero progresiva, invisible y del todo inevitable y lo peor es que desde EE.UU. no se darán cuenta hasta que sea demasiado tarde.
Con el nacimiento de los BRICS, hemos pasado de un mundo dominado por Occidente a uno mucho más inestable y competitivo.