Medioambiente

Greenpeace despliega en Madrid una imagen gigante de Trump contra los combustibles fósiles y la guerra

Activistas de Greenpeace despliegan una lona de 40 metros en la Plaza de Colón de Madrid con la imagen de Donald Trump vomitando petróleo. La ONG exige al Gobierno liderazgo en la próxima Conferencia de Santa Marta para abandonar el petróleo y frenar la financiación de conflictos bélicos.

Trump vomita petróleo en la Plaza Colón de Madrid. Álvaro Lagos - Foto de Greenpeace
photo_camera Trump vomita petróleo en la Plaza Colón de Madrid. Álvaro Lagos - Foto de Greenpeace

La plaza de Colón de Madrid ha amanecido hoy con una impactante imagen de 40 metros de altura: un Donald Trump gigante "vomitando" petróleo sobre una fuente teñida de negro. Bajo el lema 'No oil, no war' (Sin petróleo no hay guerra), Greenpeace ha desplegado esta lona masiva para exigir al Gobierno español un papel de liderazgo en la lucha contra el cambio climático y la dependencia energética.

El "escudo" frente a los tiranos energéticos

La acción de la organización ecologista no es casual. Se produce apenas 24 horas antes de que arranque en Santa Marta (Colombia) la primera Conferencia Internacional para la Transición más allá de los Combustibles Fósiles. En este foro, más de 50 países buscarán diseñar la primera hoja de ruta global para abandonar definitivamente el petróleo, el gas y el carbón.

Pedro Zorrilla, responsable de la campaña de Greenpeace, ha sido contundente al señalar que los combustibles fósiles son el motor de la inseguridad mundial. "Basta ya de que las decisiones de tiranos energéticos como Trump o Putin salpiquen nuestras vidas", denunció, señalando que el abandono de estas energías es el "mejor escudo posible" frente al odio y la destrucción.

Impacto en el bolsillo y en la seguridad

Greenpeace vincula directamente la crisis climática con la geopolítica actual. La organización denuncia que el bloqueo del Estrecho de Ormuz está disparando los precios de la energía, una factura que acaba pagando la ciudadanía. Según sus estimaciones, un sistema energético 100% renovable en la península ibérica permitiría ahorrar 32.000 millones de euros anuales y eliminar la dependencia de rutas marítimas conflictivas.

Entre las demandas concretas dirigidas al Gobierno de España destacan el fin de las subvenciones a las industrias fósiles, nuevos impuestos a las petroleras y gasistas y liderazgo activo en la cumbre de Colombia para alcanzar un acuerdo global de transición justa.

Hacia la COP31: Una oportunidad histórica

Con las emisiones globales en niveles máximos, la cita en Colombia se percibe como la antesala crucial para la COP31 que se celebrará en noviembre en Turquía. El objetivo es frenar los planes de expansión fósil que, a día de hoy, duplican el límite de seguridad de 1,5 grados de calentamiento global. "La energía debe sostener la vida y la dignidad, no financiar la guerra", concluyó Sara Pizzinato, responsable de energías renovables de la ONG.