Ataque nocturno y restauración inmediata de los espacios de culto
El incidente se produjo durante la noche del lunes al martes, cuando un individuo no identificado roció el altar exterior con un líquido inflamable y le prendió fuego.
Ante la gravedad de los hechos, la oficina parroquial del santuario puso en marcha de inmediato un operativo de limpieza y reparación de urgencia para acondicionar las áreas afectadas, logrando restablecer la normalidad en las instalaciones para que sigan siendo un punto de encuentro apto para la oración.
A través de un comunicado oficial recogido por Vatican News y Radio MIR Medjugorje, la institución ha confirmado que el recinto permanece abierto a los peregrinos y que la programación litúrgica habitual se mantiene sin interrupciones tras la rápida intervención de los equipos de mantenimiento y voluntarios.
Llamamiento a la oración, el ayuno y el perdón hacia los responsables
Frente a la consternación causada por el ataque, la representación parroquial ha reaccionado instando a los fieles a no responder con hostilidad y a seguir el mensaje de la Reina de la Paz mediante la oración, el ayuno y el perdón. La entidad eclesiástica ha manifestado su gratitud hacia las personas que colaboran en la conservación del recinto y ha pedido orar por la conversión espiritual de quienes perpetraron el sabotaje, expresando textualmente: "Oramos por la conversión de los corazones de quienes cometieron este acto, para que el Señor los toque con su gracia y los guíe por el camino del bien".
En la nota oficial emitida por la Parroquia de Medjugorje y difundida por la Fundación Centro Medjugorje, la comunidad religiosa subraya que este tipo de sucesos debe servir para reforzar el compromiso de la población con los valores cristianos. En este sentido, la dirección del santuario remarca que la Virgen llama incesantemente a los creyentes a ser portadores de paz, alentando a la feligresía a que este acontecimiento les impulse a tomar el mensaje con mayor seriedad, evitando responder al mal con el mal y dando testimonio vital a través del amor, el perdón y la esperanza.