La Unión Europea ha dado un paso al frente para reforzar su compromiso con los damnificados por los recientes seísmos en territorio venezolano. La Comisión Europea ha anunciado una nueva partida de 20 millones de euros en financiación humanitaria que se destinará de forma directa a paliar los devastadores efectos de los terremotos sobre las comunidades más vulnerables del país.
Este nuevo paquete de asistencia económica se divide en dos tramos de 10 millones de euros cada uno. El primero de ellos se liberará de manera inmediata para atender las necesidades básicas de la población afectada, mientras que el segundo bloque, sujeto a la ratificación de la Autoridad Presupuestaria, servirá para sufragar los costes operativos de los equipos médicos, los expertos de rescate y la ayuda material sobre el terreno.
El anuncio coincide en el tiempo con el viaje oficial a Caracas de la comisaria de Preparación y Gestión de Crisis de la UE, Hadja Lahbib, quien se reunirá con las autoridades locales encargadas de la emergencia y con las organizaciones no gubernamentales que canalizan la ayuda comunitaria en la zona.
Un goteo constante de recursos: puente aéreo y el satélite Copernicus
La ayuda movilizada por las instituciones europeas hasta la fecha se articula a través de diferentes herramientas de de emergencia y protección civil. En el plano puramente financiero, los 20 millones de euros anunciados ahora se suman a una partida previa de 5 millones de euros de urgencia aprobada a finales del pasado mes de junio, así como a los 52 millones comprometidos a comienzos de año para combatir la crisis socioeconómica preexistente en el país.
Para garantizar la total neutralidad y la eficiencia en el reparto de estos recursos, los fondos de la Unión Europea se gestionan de manera exclusiva a través de agencias asociadas de la Organización de las Naciones Unidas y de organizaciones no gubernamentales internacionales que cooperan de forma directa con entidades locales.
Por otra parte, la respuesta operativa cuenta con un sólido despliegue de logística y personal a través del Mecanismo de Protección Civil de la Unión Europea, mediante el cual un total de 18 países europeos han coordinado el envío de cerca de 750 rescatistas, médicos y expertos en catástrofes. Este valioso contingente humano se apoya sobre el terreno con la llegada de dos vuelos del puente aéreo europeo provistos con 80 toneladas de material de socorro esencial, que incluye desde refugios temporales y medicinas hasta sistemas de telecomunicación satelital.
Finalmente, en el ámbito de la tecnología espacial, el servicio cartográfico de emergencias del programa satelital europeo Copernicus se encuentra plenamente operativo facilitando mapas detallados y en tiempo real de las zonas más afectadas por el temblor con el objetivo de agilizar y asegurar los trabajos de desescombro y salvamento de los equipos de rescate.