A partir de las 17:00 horas, más de 20.000 personas evacuadas podrán regresar a sus viviendas, mientras que 14.000 vecinos dejarán de estar confinados, según han confirmado las autoridades desde el Puesto de Mando Avanzado (PMA) instalado en Navalcarnero.
La medida supone una de las principales fases de la desescalada de la emergencia, aunque miles de personas continuarán sujetas a restricciones mientras prosiguen las labores de vigilancia y consolidación del perímetro afectado.
El operativo reduce las restricciones tras mejorar la situación
El delegado del Gobierno en la Comunidad de Madrid, Francisco Martín, detalló que, de las aproximadamente 35.000 personas evacuadas durante la emergencia, 20.000 podrán regresar hoy a sus domicilios, mientras que alrededor de 15.000 permanecerán todavía fuera de sus viviendas.
En cuanto a las medidas de confinamiento, explicó que de los cerca de 20.000 vecinos afectados, 14.000 recuperarán la movilidad, mientras que otros 6.000 continuarán confinados en aquellas zonas donde las condiciones de seguridad todavía aconsejan mantener las restricciones.
Las decisiones han sido adoptadas tras la evolución favorable del incendio y la valoración realizada por los responsables del operativo de emergencias.
Unos 3.000 vecinos abandonarán los albergues habilitados
El consejero de Medio Ambiente, Agricultura e Interior de la Comunidad de Madrid, Carlos Novillo, avanzó que alrededor de 3.000 personas podrán abandonar los albergues y centros de acogida habilitados por toda la región durante los días más críticos del incendio.
Las administraciones han coordinado durante la emergencia una amplia red de alojamientos temporales para atender a los vecinos desalojados, un dispositivo que comenzará ahora a reducirse conforme avance el regreso escalonado de la población.
Entre 30.000 y 35.000 hectáreas afectadas por el incendio
Pese a la evolución positiva de la situación, las autoridades reconocen que todavía será necesario esperar varios días para conocer con precisión la superficie afectada por los incendios.
Según explicó Carlos Novillo, las primeras estimaciones sitúan el área calcinada entre 30.000 y 35.000 hectáreas, aunque el perímetro definitivo no podrá determinarse hasta que concluyan las tareas de revisión sobre el terreno.
El consejero señaló que el municipio de Pelayos de la Presa fue uno de los primeros en sufrir el impacto del fuego y advirtió de que todavía permanecen rescoldos activos que obligan a mantener una vigilancia constante para evitar posibles reactivaciones.
La vuelta a casa estará supervisada por los servicios de emergencia
Las autoridades han anunciado que el regreso de los vecinos se desarrollará bajo la supervisión de los distintos servicios de emergencia para atender cualquier incidencia que pueda producirse tras varios días de evacuación.
Entre las posibles situaciones que podrían encontrarse los residentes figuran problemas relacionados con el suministro de agua, electricidad u otros servicios básicos, por lo que los equipos desplegados permanecerán atentos para intervenir si fuera necesario.
Aunque la situación ha mejorado de forma significativa, tanto el Gobierno como la Comunidad de Madrid insisten en mantener la prudencia y recuerdan que los trabajos de extinción, vigilancia y aseguramiento del terreno continuarán durante los próximos días hasta garantizar que el incendio queda completamente estabilizado.