Un encuentro de alcaldesas en Chile con trasfondo de ONU, Bachelet y CAF

El banco multilateral coorganizó con la Fundación Horizonte Ciudadano una cita con 37 alcaldesas que tuvo como principales figuras a Michelle Bachelet y Anne Hidalgo.

Michelle Bachelet en el Primer Encuentro Nacional de Alcaldesas de Chile
photo_camera Michelle Bachelet en el Primer Encuentro Nacional de Alcaldesas de Chile

Treinta y siete alcaldesas chilenas, dos días de reuniones en Las Majadas de Pirque, una expresidenta en plena carrera por dirigir Naciones Unidas y la exalcaldesa socialista de París como principal invitada internacional. A su alrededor, una fundación creada bajo el impulso de la propia Michelle Bachelet y un banco multilateral cuya relación financiera e institucional con Chile cambió de dimensión durante el Gobierno de Gabriel Boric.

El Primer Encuentro Nacional de Alcaldesas de Chile, celebrado los días 3 y 4 de julio, reunió a jefas municipales de sensibilidades políticas muy diferentes con un objetivo declarado: fortalecer el liderazgo femenino, compartir experiencias de gestión y crear redes entre mujeres que ejercen el poder local. La iniciativa parte de una realidad difícilmente discutible: las mujeres continúan siendo una minoría al frente de los municipios chilenos.

La cita fue organizada conjuntamente por CAF-Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe y la Fundación Horizonte Ciudadano, creada por Bachelet tras abandonar por segunda vez la Presidencia de Chile. La expresidenta fue la principal protagonista de la apertura.

Junto a ella participaron Anne Hidalgo, alcaldesa de París entre 2014 y 2026 y una de las dirigentes socialistas más conocidas de Europa; Carolina Tohá, exministra del Interior del Gobierno de Boric y exalcaldesa de Santiago; y Mónica Zalaquett, exministra de la Mujer durante la segunda Presidencia de Sebastián Piñera.

La presencia de Zalaquett aportó una voz procedente de la centroderecha al panel principal, aunque su peso político y su proyección nacional e internacional son sensiblemente menores que los de las otras tres figuras centrales de la cita. Frente a una expresidenta de Chile y ex alta comisionada de Naciones Unidas como Bachelet, una exministra del Interior y excandidata presidencial como Tohá y una exalcaldesa de París y excandidata a la Presidencia de Francia como Hidalgo, Zalaquett ha desarrollado una trayectoria pública de menor alcance. El equilibrio formal del panel no se tradujo, por tanto, en una equivalencia política entre sus principales protagonistas. 

Su presencia y la composición de las 37 alcaldesas introducen un matiz esencial para comprender la naturaleza del encuentro: no fue una reunión exclusivamente de la izquierda. Entre las asistentes había representantes e independientes procedentes de prácticamente todo el arco político chileno, desde sectores republicanos, la UDI y Renovación Nacional hasta el Partido Socialista, el Partido Comunista y el Frente Amplio. La propia Bachelet, al abordar la violencia política contra las mujeres, se refirió además a la sufrida durante la campaña por Evelyn Matthei, una de las principales figuras de la derecha chilena.

La pluralidad de las asistentes forma parte, por tanto, de los hechos. También forma parte de los hechos que las figuras con mayor proyección pública fueron Bachelet, Hidalgo y Tohá, con Zalaquett como principal representante de la centroderecha; que la organización correspondió a un banco multilateral y a una fundación de orientación progresista; y que la información pública disponible no detalla el coste total de las jornadas ni el reparto de los gastos entre sus organizadores.

Un proyecto para fortalecer el poder político local

El encuentro no nació como una iniciativa aislada. Forma parte de «Mujeres que Lideran», un proyecto desarrollado por Horizonte Ciudadano y CAF cuyo nombre formal es “Fortalecimiento de Capacidades de Lideresas en la Gestión Pública Local”.

La iniciativa se presenta como un programa dirigido a mujeres de todos los sectores políticos y parte de la baja representación femenina en el poder municipal chileno. En una primera fase se realizaron entrevistas en profundidad a exalcaldesas y lideresas para identificar los principales problemas que encuentran las mujeres al frente de los gobiernos locales. Los resultados fueron sometidos posteriormente a un proceso de validación técnica.

La siguiente etapa contemplaba actividades de formación, laboratorios de ideas, creación de redes y encuentros nacionales. Según la información difundida por los organizadores, la cita de Pirque buscaba «fortalecer el ejercicio del poder político local, compartir experiencias de liderazgo en contextos de alta complejidad y promover el diálogo y la articulación entre liderazgos municipales».

El lenguaje utilizado sitúa el proyecto más allá de la formación puramente administrativa. El programa no se limita a presupuestos, urbanismo, seguridad, limpieza o prestación de servicios públicos, sino que incorpora expresamente el liderazgo y la articulación entre mujeres que ocupan cargos políticos electos. Horizonte Ciudadano había explicado meses antes que una de las siguientes etapas del proyecto sería precisamente la generación de «espacios de articulación para alcaldesas de todo Chile».

Bachelet regresa en plena campaña para dirigir Naciones Unidas

El momento elegido para el encuentro añadió una dimensión política inevitable. Michelle Bachelet regresó a Chile durante una pausa en su agenda internacional y en plena campaña para convertirse en la próxima secretaria general de Naciones Unidas.

Su candidatura había sido formalizada en febrero de 2026 con el respaldo conjunto de Chile, Brasil y México, después de haber sido impulsada por el Gobierno de Gabriel Boric. La situación cambió posteriormente con el relevo político en La Moneda: el nuevo Gobierno chileno retiró el apoyo oficial a la expresidenta, que decidió continuar su carrera internacional con los respaldos que todavía conserva fuera de su país.

Bachelet llegó así a Pirque en una situación singular. Aspira al principal cargo de Naciones Unidas después de perder el respaldo institucional del Estado que presidió durante dos mandatos. En el encuentro pronunció un discurso de más de 18 minutos centrado en la presencia de las mujeres en los espacios de decisión, los estereotipos que todavía condicionan su participación política y la necesidad de construir redes de apoyo.

Al final de su intervención introdujo una referencia directa a su candidatura. «Espero que la próxima vez, si soy seleccionada secretaria general, que la reunión sea en Nueva York», afirmó.

La frase, pronunciada en tono distendido, situó expresamente su aspiración internacional dentro de un encuentro organizado por la fundación creada bajo su impulso y CAF. No hay elementos públicos que permitan afirmar que la promoción de la candidatura fuera un objetivo oficial de la cita: el proyecto «Mujeres que Lideran» es anterior y cuenta con un trabajo previo documentado. El encuentro sí proporcionó, de hecho, un nuevo escenario de visibilidad a Bachelet en un momento en el que su candidatura necesita mantener apoyos y proyección internacional tras la retirada del respaldo chileno.

Anne Hidalgo, de París a Pirque

La principal invitada extranjera fue Anne Hidalgo. Nacida en San Fernando, Cádiz, y nacionalizada francesa, gobernó París durante doce años y se convirtió en una de las figuras municipales con mayor proyección internacional.

Su experiencia ofrece un currículum evidente para un encuentro de alcaldesas. Durante sus mandatos impulsó una transformación profunda de la capital francesa mediante la reducción del espacio destinado al vehículo privado, la expansión de la bicicleta, las peatonalizaciones y una agenda climática que convirtió a París en una referencia para el urbanismo verde.

Su gestión también estuvo acompañada de fuertes controversias por el endeudamiento municipal, la limpieza, la movilidad y el impacto de algunas de sus políticas sobre residentes y comerciantes. Hidalgo no llegó a Pirque únicamente como antigua gestora municipal: es una dirigente histórica del Partido Socialista francés y fue candidata a la Presidencia de Francia en 2022.

Su participación reforzó el perfil internacional del encuentro y la centralidad de dos figuras políticas —Bachelet e Hidalgo— vinculadas históricamente a la izquierda y al socialismo. La información pública difundida sobre las jornadas no detalla si la participación de Hidalgo generó costes de viaje, alojamiento u honorarios para los organizadores, ni qué entidad asumió en su caso esos gastos.

De Caracas a uno de los mayores bancos de desarrollo de la región

La participación de CAF constituye el elemento que diferencia el encuentro de una actividad organizada únicamente por una fundación privada. La institución nació con el nombre de Corporación Andina de Fomento, su Convenio Constitutivo fue firmado en 1968 y comenzó a operar en 1970 como instrumento financiero del proceso de integración andina.

Venezuela fue uno de sus países fundadores y Caracas continúa siendo la sede central de la institución. Con el tiempo, CAF dejó de ser una entidad limitada al espacio andino y se transformó en el actual Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe, integrado por países accionistas de la región, además de España y Portugal, y por bancos privados.

Su origen y su sede venezolana no convierten a CAF en un banco del Gobierno de Venezuela. Se trata de una institución financiera multilateral propiedad de sus accionistas y con operaciones en numerosos países. La entidad concede créditos a los sectores público y privado, presta asistencia técnica, desarrolla programas de cooperación y obtiene buena parte de sus recursos mediante operaciones financieras y emisiones en los mercados internacionales.

Esa transformación ha convertido a CAF en uno de los grandes actores financieros de América Latina. También explica por qué su participación en actividades de carácter institucional tiene una naturaleza distinta de la que tendría el patrocinio de una empresa privada.

La reincorporación de Chile bajo el Gobierno de Boric

Chile mantuvo una relación histórica con el proceso de integración andina, pero abandonó el Pacto Andino en 1976. Durante las décadas posteriores siguió vinculado a CAF en otra condición y mantuvo proyectos de cooperación con el banco. La relación, por tanto, no comenzó con Gabriel Boric.

El cambio fundamental se produjo cuando Chile decidió recuperar la condición de miembro pleno. El proceso culminó durante el Gobierno de Boric: el Congreso aprobó los acuerdos correspondientes y, en marzo de 2023, el presidente encabezó la ceremonia oficial de reincorporación.

El nuevo estatus permitió a Chile participar plenamente en las decisiones del banco, acceder a una mayor capacidad de financiación y utilizar fondos y herramientas administrados por CAF. La decisión implicó también importantes compromisos de capital.

La relación dio un nuevo paso en marzo de 2025. El Gobierno de Boric formalizó entonces la entrega en comodato a CAF de un terreno fiscal en Santiago para levantar la futura sede regional del banco en Chile. El proyecto fue presentado en un acto encabezado por el propio presidente y por el máximo responsable de la institución financiera.

El terreno se encuentra en el entorno de la sede de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), organismo regional de Naciones Unidas, y el proyecto contempla la construcción de un edificio destinado a consolidar la presencia de CAF en el país y ampliar sus actividades regionales. La iniciativa reforzó así la implantación física e institucional del banco apenas dos años después de que Chile recuperara su condición de miembro pleno.

El acuerdo añadió una dimensión patrimonial a una relación que hasta entonces se había explicado principalmente mediante la reincorporación accionarial, los compromisos de capital, la financiación y la cooperación técnica. Bajo el Gobierno de Boric, CAF no solo amplió sus operaciones en Chile: avanzó también hacia el establecimiento de una sede propia sobre un terreno fiscal entregado en comodato.

La localización resulta igualmente significativa desde el punto de vista institucional. La futura sede se proyectó junto al complejo de la CEPAL, uno de los principales organismos regionales del sistema de Naciones Unidas. De este modo, CAF consolidaba su presencia en Santiago en un espacio especialmente vinculado a la diplomacia multilateral y a las instituciones internacionales, el mismo ecosistema en el que se desarrolla la carrera internacional de Michelle Bachelet.

La existencia del comodato y la ubicación del proyecto no establecen por sí mismas ninguna relación con el encuentro de alcaldesas ni con la candidatura de Bachelet. Sí completan la dimensión alcanzada por los vínculos entre el Estado chileno y CAF durante la Administración de Boric, que pasaron en pocos años de la reincorporación plena y los compromisos de capital a una estrategia conjunta de financiación y al establecimiento de una sede regional permanente.

El compromiso cercano a los 1.600 millones de dólares

La dimensión económica de la reincorporación volvió al debate público a comienzos de 2026. Luis Larraín, presidente del centro de estudios Libertad y Desarrollo, publicó en Diario Financiero una columna titulada «¿Banca de Desarrollo para quién?», en la que cuestionó la decisión adoptada durante el Gobierno de Boric.

Su tesis fue especialmente crítica: mientras el debate político discutía posibles recortes de 6.000 millones de dólares del gasto fiscal, sostuvo, el Ejecutivo anterior había comprometido cerca de 1.600 millones para la incorporación plena de Chile a CAF.

La cifra requiere una explicación. Los acuerdos de reincorporación contemplaron diferentes compromisos. Entre ellos figuraba la adquisición de una acción de serie A por 1,2 millones de dólares y la suscripción de 102.659 acciones de capital ordinario de serie C, valoradas en aproximadamente 1.458 millones. El calendario de pagos de este último compromiso se extendía durante años, hasta 2036. A ello se añadían 122 millones de dólares nominales en acciones de capital de garantía.

La suma de esos conceptos se aproxima a 1.581 millones de dólares. No se trató, por tanto, de una transferencia inmediata de 1.600 millones realizada de una sola vez por el Gobierno de Boric. Parte del compromiso corresponde a capital ordinario pagadero durante un periodo prolongado y otra parte a capital de garantía.

Larraín cuestionó, no obstante, la rentabilidad de esa decisión para Chile. En su columna sostuvo que el país podía financiarse en los mercados internacionales a un coste inferior al de los préstamos de CAF y puso como ejemplo una emisión soberana chilena y el coste de operaciones recientes del banco multilateral. También criticó que una parte relevante de la actividad de estas instituciones se destine a programas de asistencia técnica y objetivos cuyo retorno económico considera difícil de medir.

Se trata de la posición de Larraín, no de una conclusión acreditada sobre la utilidad de CAF. La institución y el Gobierno de Boric defendieron la reincorporación desde una perspectiva diferente: acceso a financiación, cooperación técnica, participación en la gobernanza regional y capacidad para movilizar recursos hacia proyectos públicos y privados.

El debate económico existe, en cualquier caso, y precede al encuentro de Pirque.

El dinero también circula de CAF hacia Chile

La relación financiera entre Chile y CAF no puede explicarse únicamente por el capital comprometido por el país. El dinero también circula en sentido contrario.

En 2023, primer año tras la reincorporación plena, CAF realizó once operaciones de crédito en Chile por un total de 920 millones de dólares. De esa cantidad, 160 millones correspondieron a iniciativas del sector público y 760 millones a nueve proyectos del sector privado.

En abril de 2024, el Gobierno de Boric y CAF presentaron además una estrategia conjunta de trabajo hasta 2026. El banco informó entonces de una previsión superior a 1.400 millones de dólares en financiación para ese año, junto con actuaciones de asistencia técnica.

La relación entre ambas partes se intensificó así de manera notable. Chile pasó a aportar capital y participar plenamente en la gobernanza del banco. A cambio, obtuvo un acceso ampliado a su financiación, a sus instrumentos de cooperación y a los fondos administrados por la institución.

Esa doble dirección de los recursos impide reducir la relación a la idea de que Chile simplemente «entregó» 1.600 millones de dólares a CAF. También permite situar en su contexto el debate abierto por Larraín: la cuestión no es únicamente cuánto capital comprometió el país, sino qué retorno financiero, institucional y estratégico obtiene de su pertenencia plena al banco.

Una relación con Bachelet anterior al encuentro

La colaboración de CAF con Michelle Bachelet y con iniciativas vinculadas al liderazgo femenino tampoco comenzó en Pirque. En marzo de 2023, coincidiendo con la reincorporación plena de Chile, el banco desarrolló en el país una serie de actividades por el Día Internacional de la Mujer.

El programa incluyó una conferencia de alto nivel sobre políticas públicas e igualdad de género junto a Bachelet y un encuentro regional de alcaldesas latinoamericanas organizado con el apoyo de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe. CAF reunió entonces a 14 alcaldesas de diferentes países para intercambiar experiencias de gestión.

La iniciativa celebrada en Pirque tiene, por tanto, antecedentes directos en la propia actividad del banco. La relación continuó posteriormente a través de Mujeres que Lideran, el proyecto desarrollado con Horizonte Ciudadano.

En 2025, representantes de la fundación participaron además en espacios regionales promovidos por CAF sobre igualdad de género y gobernanza. El Primer Encuentro Nacional de Alcaldesas es el último episodio de una colaboración institucional desarrollada durante varios años.

Horizonte Ciudadano y su identidad progresista

La elección de Horizonte Ciudadano como socio de CAF añade otro elemento al contexto. La fundación fue creada bajo el impulso de Bachelet tras su segunda Presidencia y se sitúa expresamente en el espacio progresista.

Su actividad se centra en políticas públicas, democracia, liderazgo, participación y construcción de propuestas. Entre sus iniciativas figuran proyectos relacionados con la gestión municipal y encuentros de autoridades progresistas.

La fundación tiene, por tanto, una identidad política reconocible, aunque el proyecto «Mujeres que Lideran» se presente como una iniciativa dirigida a mujeres de todos los sectores y el encuentro de Pirque haya contado efectivamente con alcaldesas de distintas tendencias.

La información pública consultada permite conocer los objetivos generales del programa y algunas de sus fases de desarrollo. No ofrece, sin embargo, un desglose económico del convenio o instrumento que articula la colaboración entre CAF y Horizonte Ciudadano, ni permite determinar cuánto aportó cada entidad a la celebración de las jornadas del 3 y 4 de julio.

Rodrigo Peñailillo y otro vínculo con el entorno de Bachelet

La relación de CAF con figuras vinculadas al bacheletismo tiene otro antecedente conocido. Rodrigo Peñailillo, ministro del Interior durante el segundo Gobierno de Bachelet, fue nombrado representante de CAF en Colombia en 2023.

El propio banco informó entonces de que el antiguo ministro ya trabajaba como consultor de la institución desde 2021. El nombramiento fue público y no constituye prueba de ninguna irregularidad.

Sí forma parte del contexto utilizado por algunos críticos de CAF para cuestionar su proximidad a antiguas figuras de poder de la región. El caso adquiere relevancia en esta información no como prueba de una relación causal con el encuentro de Pirque —no existe información que la establezca—, sino como otro de los vínculos públicos entre la institución y personas que ocuparon posiciones centrales durante los Gobiernos de Bachelet.

Lo que se conoce y lo que no se ha hecho público sobre el coste

La información difundida sobre el Primer Encuentro Nacional de Alcaldesas permite conocer sus organizadores, sus principales participantes, sus objetivos y parte de su programa. No permite conocer con el mismo detalle su presupuesto.

En las fuentes públicas consultadas para la elaboración de esta información no aparece un desglose del coste total de las dos jornadas. Tampoco se especifica cuánto aportó CAF, cuánto correspondió a Horizonte Ciudadano o qué gastos fueron asumidos directamente por cada organización.

Las informaciones publicadas no detallan el coste del alojamiento, la restauración, los desplazamientos o la producción del encuentro. Tampoco precisan si la participación internacional de Anne Hidalgo implicó gastos de viaje y estancia sufragados por los organizadores o si existieron honorarios para alguna de las expositoras.

La documentación pública localizada sobre «Mujeres que Lideran» explica el propósito y la metodología del proyecto, pero no ofrece un presupuesto desglosado del encuentro ni identifica el instrumento financiero concreto utilizado para sufragarlo.

La ausencia de esos datos en la información pública disponible no implica que no existan en la documentación interna de las entidades ni acredita irregularidad alguna. Significa que, con la información actualmente accesible, no es posible determinar cuánto costó el encuentro, cómo se repartió la financiación ni cuál fue el origen concreto de cada uno de los recursos empleados.

Un encuentro plural bajo el foco de una relación más amplia

El Primer Encuentro Nacional de Alcaldesas reunió a mujeres de distintas sensibilidades políticas y abordó un problema real: la baja representación femenina en el poder local. Su programa se inserta, además, en un proyecto previo y documentado de fortalecimiento del liderazgo municipal.

Pero la cita se produjo también en un contexto político y financiero más amplio. CAF reforzó profundamente su relación con Chile después de la reincorporación plena culminada bajo el Gobierno de Boric. Chile asumió compromisos de capital cercanos nominalmente a los 1.600 millones de dólares, mientras el banco amplió sus operaciones de financiación en el país.

La institución mantiene desde hace años actividades vinculadas a Bachelet y al liderazgo femenino. Su socio en el proyecto es la fundación creada bajo el impulso de la expresidenta. Y Bachelet protagonizó el encuentro en plena campaña para dirigir Naciones Unidas, después de perder el respaldo oficial de su propio país y con una referencia expresa a su posible futuro en Nueva York.

La presencia de Anne Hidalgo añadió a la cita una figura internacional de primer nivel y un nuevo referente político vinculado al socialismo. Ninguno de esos hechos demuestra por sí mismo que el encuentro tuviera una finalidad distinta de la declarada. La información disponible tampoco permite sostener que se produjera un uso irregular de fondos.

Lo que deja abierto el encuentro de Pirque es una cuestión más concreta y verificable: el contraste entre la abundante información pública sobre sus objetivos y protagonistas y la escasa información económica disponible sobre su coste y financiación.

En una institución multilateral participada por Estados, esa diferencia forma también parte de la noticia.