Los seguros multirriesgo de vivienda, comunidades, comercios e industrias contemplan la cobertura por incendio y humo, además de los costes de extinción, desescombro, retirada de enseres y reposición de documentos públicos destruidos, como escrituras o DNI. En los edificios de viviendas coexisten la póliza comunitaria para las zonas comunes (que abarca estructura, forjados, portal, escaleras, ascensores, jardines, piscinas y mobiliario común) y los seguros individuales para cerramientos (paredes, puertas y ventanas) o enseres (muebles y electrodomésticos).
Asimismo, para las personas que hayan perdido su vivienda habitual, las pólizas de hogar suelen incluir la garantía de inhabitabilidad, que proporciona una alternativa de alojamiento temporal por un periodo determinado, siendo fundamental conservar todos los comprobantes de gasto. Para quienes tuvieran inmuebles en alquiler, las condiciones contratadas determinarán la posible compensación por la pérdida de rentas.
En el caso de los comercios y las instalaciones industriales, las pólizas pueden cubrir la pérdida de beneficios ocasionada por la paralización de la actividad, si bien este derecho exige un daño material directo producido por el fuego en instalaciones, maquinaria, muebles o existencias. . De este modo, la mera orden de desalojo o confinamiento dictada por las autoridades no activa la cobertura a menos que exista un daño directo sobre el inmueble o se disponga de una cláusula específica.
Respecto a los vehículos, tienen cobertura directa frente a incendio los contratados a todo riesgo, debiendo consultar la póliza en el resto de casos.
Por su parte, las pólizas de vida e indemnizaciones por accidentes actuarán en caso de fallecimientos o heridos, mientras que la policía judicial determinará a través de su investigación si existe responsabilidad de terceros que active un seguro de responsabilidad civil adicional.
Protección de las explotaciones del campo y ausencia de urgencia para los partes
Los daños en el sector primario corresponden a Agroseguro, cuya garantía básica cubre las pérdidas en producciones agrícolas, plantaciones como arbolado o viñas y cabañas ganaderas provocadas por el fuego. En el caso de los cultivos de cereal, la cobertura protege también la producción destruida voluntariamente durante la apertura de cortafuegos preventivos para frenar el avance de las llamas. Si las investigaciones posteriores determinasen que el fuego fue provocado y se identificase al responsable, las aseguradoras iniciarán los trámites pertinentes para repercutir las indemnizaciones satisfechas a los agricultores.
Desde la patronal aseguran que no existe urgencia inmediata para la tramitación de los partes de siniestro en el ámbito agrario. Unespa aconseja a los productores esperar a la extinción completa de los focos y a la autorización de acceso seguro a las fincas para verificar el alcance real de los desperfectos antes de contactar con sus mediadores o comunicar la incidencia a Agroseguro.
Para quienes desconozcan la identidad de su entidad aseguradora, se recomienda acudir a su mediador habitual (agente, corredor o entidad bancaria) o revisar los extractos bancarios de los cobros de las primas. Toda esta información sobre la actuación del sector ante fenómenos naturales y coberturas particulares o empresariales se encuentra disponible en la plataforma de educación financiera 'Estamos Seguros' de UNESPA.