El exvicepresidente de Argentina Carlos Ruckauf ha advertido de una situación de “riesgo inminente” en Oriente Medio tras la escalada militar entre Estados Unidos y Irán, un conflicto que, según su análisis, podría agravarse de forma rápida y provocar un escenario internacional aún más inestable.
En un vídeo publicado en su canal de YouTube, Ruckauf afirmó que el enfrentamiento ha entrado en su momento más crítico después de que el presidente estadounidense Donald Trump emitiera un ultimátum dirigido a los sectores políticos, militares y religiosos de la República Islámica.
Según el exdirigente argentino, la respuesta iraní y la situación interna del país han elevado la tensión hasta un punto que podría desembocar en nuevos ataques militares de gran escala.
División interna en Irán ante la presión internacional
Ruckauf explicó que dentro del liderazgo iraní se estaría produciendo un fuerte debate interno sobre cómo responder a la ofensiva estadounidense.
De acuerdo con su análisis, la Guardia Revolucionaria iraní, conocida como los pasdarán, estaría defendiendo una postura más combativa, mientras que sectores vinculados a la inteligencia del país preferirían explorar vías de negociación.
El exvicepresidente argentino señaló que Irán atraviesa además un momento político delicado tras la muerte del líder supremo Ali Khamenei, lo que ha dejado al país bajo una dirección provisional formada por diferentes centros de poder.
En ese contexto, el presidente iraní tendría un papel político limitado dentro de la estructura teocrática del país, donde la influencia de las autoridades religiosas y de la Guardia Revolucionaria continúa siendo determinante.
Un posible ataque masivo de Estados Unidos
Durante su intervención, Ruckauf advirtió que Estados Unidos podría lanzar nuevos ataques militares de gran magnitud, apoyados por sus aliados en la región.
Según explicó, el despliegue militar estadounidense incluiría aviación, buques de guerra y unidades navales y submarinas, lo que incrementaría la presión sobre la infraestructura militar iraní.
El analista sostuvo que la capacidad defensiva de Irán habría quedado seriamente debilitada tras los recientes ataques, especialmente en lo que respecta a sus sistemas de lanzamiento de misiles y a parte de su flota naval.
El papel de los países de Oriente Medio
Otro de los factores clave señalados por Ruckauf es la reacción de los países vecinos de Irán.
El exvicepresidente indicó que el gobierno iraní habría enviado mensajes conciliadores a varios países árabes, tratando de evitar que se sumen al conflicto.
Entre los países mencionados en el análisis figuran Arabia Saudí y Catar, dos actores regionales cuya posición podría resultar decisiva para la evolución de la guerra.
Según Ruckauf, el objetivo de Teherán sería reducir el riesgo de que la guerra se extienda a otros países de la región.
China y Rusia, actores clave pero prudentes
El analista también abordó la posible implicación de otras potencias internacionales como China y Rusia.
A su juicio, una intervención militar directa de ambos países es poco probable, aunque sí podrían ofrecer apoyo indirecto a Irán mediante suministro de material o asistencia logística.
Ruckauf considera que tanto el presidente ruso Vladimir Putin como el líder chino Xi Jinping preferirían un equilibrio regional antes que un Irán completamente controlado por Estados Unidos o Israel.
El estrecho de Ormuz, un punto estratégico clave
El exvicepresidente también destacó el papel estratégico del Estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más importantes del mundo.
Por este paso marítimo circula aproximadamente el 21 % del petróleo mundial y cerca del 23 % del gas natural licuado, lo que convierte a la zona en un punto crítico para la economía global.
Cualquier escalada militar en esta región podría tener consecuencias directas en los mercados energéticos y en el comercio internacional.
Una noche que podría marcar el rumbo del conflicto
Ruckauf concluyó su análisis advirtiendo de que la situación podría agravarse en las próximas horas, ante la posibilidad de nuevos bombardeos y operaciones militares.
Según afirmó, el conflicto entre Estados Unidos e Irán podría entrar en una fase aún más violenta, con consecuencias imprevisibles para la estabilidad de Oriente Medio.