El viaje de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso a México, reabrió un debate que no está ni mucho menos cerrado: el pasado de España en México y en el resto del continente americano. La opinión pública está dividida: hay quienes, como la presidenta de México insisten en que los españoles realizaron todo tipo de atrocidades y abusos cuando llegaron, a finales del siglo XV, y hay quienes, como nuestro entrevistado, defienden que, nada más lejos de la realidad, los españoles fueron un ejemplo de integración y de intercambio, a diferencia de otras grandes potencias como podía ser Inglaterra en aquel momento.
El debate parece polarizado, pero algunos historiadores como Marcelo Gullo insisten en defender la verdad: España no fue una potencia criminal e impulsó, gracias a los Reyes Católicos, medidas pioneras en su época de cara a los derechos de los indígenas, a quienes se consideraba parte de los virreinatos (que no colonias).
Es un tema complejo y difuso, porque pasó hace mucho y la política, la ideología y la emoción de lo ético se han entremezclado y dificultan acercarse con rigor a lo que sucedió. Sin embargo, quienes han estudiado en profundidad y sinceridad el tema pueden iluminarnos un poco a los demás. Para la lectura, se precisa dejar los clichés a un lado. Allá vamos.
Marcelo, afirmas que la Leyenda Negra española ha sido utilizada por diferentes potencias a lo largo de los siglos. ¿Cuál fue la primera, con qué objetivos y cuál ha sido el recorrido?
Mire, la Leyenda Negra nació originalmente en Italia, pero allí no tuvo un contenido político. Por eso podemos decir que la Leyenda Negra, como tal, surgió en la Alemania protestante con Lutero. Allí se empezó a utilizar como una herramienta del protestantismo contra el catolicismo, usándola para denigrar a España y a los católicos por extensión. Después, ese relato pasa a Holanda, donde ya se transformó en una herramienta política nacionalista para justificar su independencia.
Más tarde llega a Inglaterra, que la convierte directamente en una política de Estado. ¿Cuál era el objetivo real de Inglaterra? Robar la América española, Hispanoamérica. Como no podía vencer militarmente a España, tenía que ganarle en una guerra cultural. Si Inglaterra lograba convencer a las élites hispanoamericanas de que España solo había ido allí a robar, matar y asesinar, esas élites terminarían rompiendo con la metrópoli. Ese era el plan británico: que cada una de estas futuras repúblicas, aun siendo independientes, se incorporase de forma informal al Imperio británico a través de la división internacional del trabajo y el libre comercio. Para ello, el discurso inglés hacia las élites locales era claro: "Miren lo que hicieron estos españoles. Ustedes están dominados por gente que fue allí a cometer un genocidio".
Con el tiempo, esta misma Leyenda Negra le fue de muchísima utilidad a los Estados Unidos. Ellos nacieron como 13 colonias en una pequeña franja entre la costa y el Atlántico, pero quisieron construir un Estado que llegase hasta el Pacífico, y en medio estaba España. Necesitaban predicadores y propaganda para justificar la expansión: "Estos españoles salvajes y sanguinarios no tienen ningún derecho a estar ahí, y sus descendientes, los mexicanos, tampoco". No hay que olvidar que para la línea norteamericana fijada por Washington, Jefferson, Hamilton, John Quincy Adams o Franklin, el Caribe también era un objetivo prioritario. Por eso mismo, en 1807, Jefferson ordena la invasión de Cuba. Lo que pasa, y esto en España se desconoce, es que la operación les salió mal, porque los ingleses, que en ese momento estaban en contra de los norteamericanos, interpusieron su flota en medio y no les dejaron llegar. Ya en 1807, Estados Unidos le pagó a España el apoyo prestado en su propia independencia con una traición.
Ese viejo objetivo estadounidense sobre Cuba se materializó finalmente en 1898. ¿Cómo operó la propaganda en ese momento? El deseo de quedarse con la isla estuvo siempre ahí. En 1898, si uno lee los periódicos norteamericanos de los meses previos a la guerra, resulta interesantísimo ver cómo resucitan la Leyenda Negra por pura necesidad de demonizar al adversario. Empezaron a publicar que España ejercía una tiranía atroz en Cuba, basándose en noticias falsas. Aseguraban que España tenía campos de concentración en la isla donde mataba a la población de hambre por motivos políticos, e incluso llegaron a usar una palabra tan grave como "campos de exterminio", pido que se refleje así, porque así lo decían. También afirmaban que el ejército español masacraba continuas manifestaciones independentistas. La realidad es que esos campos no existían y esas manifestaciones gigantescas tampoco, porque apenas había independentistas en la isla; los líderes del movimiento estaban en Nueva York.
¿Para qué inventaban todo esto? Para demonizar a España y lograr que el propio pueblo norteamericano aceptara ir a la guerra. El ciudadano estadounidense no era imperialista por naturaleza y no quería un conflicto; solo iría si se le convencía de que España era el demonio. El argumento de la prensa era: "Esto no es nuevo; estos españoles están matando hoy en Cuba, pero es lo mismo que hicieron cuando llegaron a América: cometer un genocidio y robarse el oro".
Toda la Leyenda Negra le sirvió a Estados Unidos. Es una historia curiosa: primero le fue útil a la Alemania protestante, después a Holanda, después a Inglaterra, más tarde a los Estados Unidos... y, tiempo después, le terminaría sirviendo también a la Unión Soviética.
¿También a la URSS? Esto sí es desconocido...
En 1930 Stalin ordenó que se congregasen todos los partidos comunistas de América del Sur, en Buenos Aires. Se reunieron todos en el 30 y dicen: "¿Qué podemos hacer? Bueno, tenemos que reflotar la Leyenda Negra". Ellos sabían que era mentira. Hablaron de decirle a las masas indígenas que España fue a América a robar, matar y asesinar, y que entonces estas masas indígenas en Bolivia, en Perú, en Argentina, en Ecuador, se rebelaran y crearan repúblicas indígenas étnicas. Estaban predicando una cosa que era nazi, en realidad, porque la nacionalidad partía de la etnia. ¿Por qué querían esto los soviéticos? Pensaban que si lograban convencer a la masa indígena de esta Leyenda Negra, se iban a rebela e iban a hacer repúblicas indígenas, lo que iba a desestabilizar el patio trasero de los Estados Unidos.
Fíjese cómo nace en la derecha y se va para la izquierda; ahora es una política comunista. Y entonces, como el Partido Comunista en aquella época, 1930, era muy fuerte en todas las universidades, empiezan a aparecer profesores negrolegendarios e indigenistas en todas las universidades. La historia sigue siendo curiosa, porque no termina ahí. Esta campaña comunista proponía la creación de 18 repúblicas indígenas en Bolivia, y las ponían en un mapa, las marcaban; son las mismas 18 repúblicas indígenas que después propuso Evo Morales, fíjese usted. También propone la separación del Perú en tres estados, uno aymara, uno quechua... y después va a aparecer en la historia un líder peruano, pero ahora en el año 2000, que tenía una política etnocacerista que proponía lo mismo que los soviéticos: una república étnica.
Esta política de la Unión Soviética va aflojando y pierde fuerza, sobre todo pierde fuerza en Argentina, porque las masas trabajadoras no se hacen comunistas, sino peronistas. Y el Peronismo era profundamente hispanista; iba a hacer actos para conmemorar el 12 de octubre a favor de España. Pero luego llega la Revolución Cubana. Los jóvenes admiraban a Fidel Castro, a Cuba, ¿y qué hizo la Revolución Cubana? Financió un panfleto en forma de libro, un panfleto, lo digo, póngalo así porque yo no tengo pelo en la lengua, que es el libro de Eduardo Galeano Las venas abiertas de América Latina, un libro completamente negrolegendario. Entonces, otra vez la vuelta la burra al trigo; ahora le sirve a los cubanos.
¿Y qué ocurrió cuando cayó el bloque soviético? ¿Cómo se reestructuró ese discurso hasta llegar a los líderes actuales de Hispanoamérica?
Eso va perdiendo fuerza, pero ¿qué pasa? Cae el Muro de Berlín y la izquierda se queda sin sujeto histórico, que era el proletariado; ya no pueden predicar más el comunismo, no convencen a nadie. Entonces se reúnen en San Pablo en lo que después va a ser el Foro de San Pablo (no se llamaba así en ese momento) y dicen: "¿Qué hacemos ahora? El comunismo se fue a la mierda, el socialismo también... Bueno, ahora a buscar un nuevo sujeto histórico". Ese nuevo sujeto histórico van a ser las masas indígenas. Y entonces vamos a predicar la Leyenda Negra contra España, y eso va a crear odio contra España. Se trata de convencer a la gente de que España tiene la culpa de todo: de la pobreza, de la corrupción, del subdesarrollo. Nadie va a ocultar nuestros errores, pero les sirve de justificación.
¿Qué movimientos políticos nacen ahí? Bueno, lo que usted puede ver: Morena. Morena no estaba presente, no había nacido, pero su origen ideológico es esta reunión de San Pablo. Y ahí está también el movimiento político del actual presidente de Colombia, Petro. Ahí nace esta idea que tiene la presidenta de México, que no es una idea que haya inventado ella. Ella no conoce nada de la historia de México; yo supongo que es una persona que ignora la historia de México porque no es mexicana para empezar, no quiso ser mexicana, quiso tomar la mala historia de México. Este impulso surge en el Foro de San Pablo, son amigos entre ellos que deciden reflotar el indigenismo y, para reflotarlo, reflotan la Leyenda Negra. Entonces las culpas de todos los males las achacan a España.
Ahí tiene cómo le ha ido sirviendo a través del tiempo a distintos poderes de derecha y de izquierda. Le sirve a los protestantes alemanes, a los ingleses, a los norteamericanos, a los soviéticos y le sirve a la nueva izquierda del siglo XXI.
Has mencionado que también le sirvió a la derecha liberal. ¿En qué momento histórico?
A la derecha liberal hispanoamericana le sirvió mucho después de la guerra de la independencia, porque la oligarquía porteña y la oligarquía mapochina -"mapochina" quiere decir del río Mapocho en Chile, porque el río que pasa por Santiago se llama Mapocho- tenían que justificar la ruptura con España. ¿Andá a saber cómo iban a justificar la ruptura con España? Echándole la culpa a España de todo, diciendo que España vino a robar, matar y asesinar, y que estaba bien entonces que rompiésemos con España. Esa oligarquía era profundamente probritánica, y para justificar su traición y su alianza con Inglaterra tenía que tomar la Leyenda Negra.
Le fue muy útil a esta derecha liberal en un periodo que va más o menos desde 1822 a 1910, para justificar su traición a España. A la derecha liberal le convenía para justificar su traición, y ahora a la izquierda wokista le sirve de justificación para decir: "Nuestro gobierno no es una mierda, es que España nos hizo así como somos: vagos, corruptos, atorrantes".
Si hacemos una comparación con el modelo anglosajón, resulta evidente que en Hispanoamérica hay un mestizaje grande, mientras que en los lugares colonizados por ingleses apenas queda rastro de población nativa. Si es algo tan evidente a la vista, ¿por qué la gente sigue "comprando" el relato de la Leyenda Negra?
Lo que hubo fue un mestizaje profundísimo en toda la América española, donde los españoles se casaron con indias y las indias con los españoles. Hay algunos autores que no estudian, que ven los documentos antiguos y que las ciudades estaban separadas entre indios y españoles, pero no saben porque son burros: esta división entre católicos y paganos, pero una vez que un indio se bautizaba ya era considerado español. No era una diferencia étnica, sino religiosa, y la mayoría de las masas indígenas se hicieron católicas, el 80%.
La Leyenda Negra es absolutamente una mentira; no tiene ningún basamento histórico, es una mentira absoluta. Por eso, cuando uno observa la realidad, se cae como un castillo de naipes. No hubo ningún genocidio.
¿Por qué se sigue insistiendo en México o en Colombia a pesar de que sea tan evidente?
Bueno, porque ese relato es un relato de emoción que se inculca a la persona cuando son niños; no es un relato racional, sino un relato emocional que se inculca a los niños a partir de los cuatro o seis años cuando van a la escuela. El libro de texto dice: "11 de octubre, último día de la libertad; 12 de octubre, comienzo de la esclavitud y el genocidio". Se enseña a los niños de 6 años, que absorben todo como una esponja, que los españoles mataron 60 millones de indios, un hecho absolutamente falso porque la población era de 40 millones, ¿y cómo van a matar 60 si había 40?, que violaban a las mujeres y que hicieron esclavos a sus abuelos.
Es un relato emocional, se convence a través de la emoción, entonces ya no ven la realidad. Estos niños no ven las catedrales y las universidades que se construyeron, porque ha sido inoculados con el virus de la Leyenda Negra. Si yo desde los 4 o 6 años les machaco con la idea de "españoles genocidas, españoles violadores, violaron a tu tatarabuela, mataron a tu tatarabuelo", ya no entran razones.
Afirmas que lo más curioso y extraño de todo este fenómeno actual está ocurriendo dentro de la propia España. ¿A qué te refieres exactamente?
El problema hoy ya no son las potencias extranjeras, sino los propios españoles y el propio gobierno de España; ahí está el problema, porque ahora el gobierno español es el que predica esto. Póngalo así y, por favor, el ministro de Incultura trata de transformar el Museo de América en un museo contra España. El ministerio indigenista, Urtasun. Quiere transformar el Museo de América en una cosa wokista e indigenista en contra de España.
Entonces, el problema actual es que los españoles mismos se han creído la Leyenda Negra y la predican. Si el gobierno español predica la Leyenda Negra, España está perdida. Porque viene un sudamericano acá, un peruano, un colombiano, un argentino que escuchó mis clases en Argentina y dice: "Profesor, mire, usted dice que los españoles no hicieron todo esto y acá los españoles dicen que sí, acá el gobierno dice que robó". Lo que se aplica en derecho: a confesión de parte, relevo de pruebas. España, que es el acusado, dice que sí. Eso es gravísimo, ¿se da cuenta? Más grave que lo anterior, porque lo anterior eran potencias extranjeras que hablaban mal en contra de España, y ahora quien habla mal no son potencias extranjeras, sino el propio ministerio de (In)Cultura, el propio gobierno de España. Ahora también Sánchez, el gobierno socialista habla mal en contra de España.
Es evidente que hacen un uso interesado e ideológico de la Historia, pero es cierto también que no se hizo todo bien por parte de los españoles, ¿no? También hubo algunos abusos...
Bueno, yo no estoy hablando de una leyenda rosa. Claro que hubo españoles que cometieron abusos, claro; si no, creeríamos que fueron ángeles a América y no, fueron hombres. Sería una tontería pensar que fue un pueblo de ángeles. ¿No hay hoy en la sociedad gente que viola, gente que asesina, ladrones? Bueno, hubo españoles que robaron, asesinaron y violaron. Pero la mayoría no fue así, y la intención de la Corona no era esa, por eso surgen las Leyes de Indias.
No defiendo una leyenda rosa, claro que hubo españoles que se comportaron mal. Pero es la primera vez en la historia que una potencia se preocupa de aquellos a los cuales ha encontrado para proteger a la población local, mediante las Leyes de Indias. Y hacen, no una, sino varias leyes para tratar de mejorar la situación y evitar abusos. Eso no pasó en Inglaterra, en las colonias inglesas, ni en las colonias francesas. España no tenía colonias, esto es importante decirlo, porque lo consideraban reino, como el Reino de Castilla. Esto es importante. Y entonces hacían leyes para proteger a la gente que estaba ahí, porque los consideraban como si fuesen castellanos.
Pero por supuesto que hubo españoles que se comportaron mal; imagínese usted, si no sería creer que eran angelitos. No puede haber un millón de angelitos, siempre algún hijo de puta hay, ¿no? Pero estaban las leyes.
¿Y sabe quién lo explica esto muy bien? Porque usted dirá: "Bueno, lo dice el profesor Marcelo Gullo, que debe ser medio nacionalcatólico, facha". No, yo no soy nada de eso. Pero, ¿sabe quién lo decía? Un marxista, comunista peruano, que se llamó José Carlos Mariátegui. Decía siempre que al lado del conquistador había un cura para controlarlo, para que se portase bien, y si no se portaba bien, el cura lo denunciaba a las autoridades. Lo decía él que fue el fundador del Partido Comunista en el Perú. Fíjese usted.
Para alguien que quiera acercarse a este conflicto histórico de forma objetiva, sin caer en la propaganda de ningún extremo, ¿qué lecturas recomiendas?
Bueno, que lea los tres mejores libros que se han escrito sobre eso, los tres libros objetivos que son míos y forman una trilogía hispánica donde yo demuestro objetivamente que la Leyenda Negra es falsa. El primero, Madre Patria, publicado en el año 2021. El segundo se llama Nada por lo que pedir perdón, publicado en el año 2022. Y el tercero se llama Lo que América le debe a España, publicado en el año 2023.
¿Algún otro autor, además?
Otros autores hacen cosas subjetivas o emocionales y no tienen basamento; son libros sin citas, sin bibliografía. Hay algunos que copian mis libros, no ponen cita ni fuente, los resumen, los copian y los venden como si fuesen de ellos.
Tomo el nombre del último de tus libros. ¿Qué le debe América a España y qué le debe España a América?
Bueno, América le debe su ser, porque los pueblos tienen un ser que está siempre formado por la sustancia, que es la religión y la lengua. Eva Perón, a quien nadie podrá considerar fascista, decía que "España nos dio el ser, nos dio nuestro ser, aquello que nos hace ser lo que somos".
Y España le debe a América que, gracias al esfuerzo que España hizo en América, fue el momento de mayor gloria de España. Porque hay que entender que hasta 1700, por lo menos, cuando se hablaba de España no se hablaba de la España peninsular; se hablaban de los Pirineos, llegaba hasta Filipinas, Tierra del Fuego... todo eso era España, y la gente consideraba que eso era España. Si España va a ser recordada por algo dentro de 1.000 años va a ser porque evangelizó y llevó la cultura a un continente. Así como hoy estudiamos el Imperio Romano o el Imperio Persa, se va a estudiar que España llevó a América la mejor cultura del mundo y la mejor religión del mundo.
¿Eres optimista respecto al futuro? ¿Conoces casos de figuras históricas o intelectuales que empezaran defendiendo la Leyenda Negra y acabaran rectificando?
Sí, soy muy optimista. La Leyenda Negra en un momento determinado se va a caer como un castillo de naipes. Ya hemos empezado el trabajo de demolición, lo que pasa es que estos procesos culturales son largos porque hay toda una juventud formada en la Leyenda Negra; lleva entre 30 y 35 años.
A muchísimos de mis lectores les ha pasado eso de rectificar, pero le voy a dar ejemplos históricos más importantes: el general Sandino, que después la izquierda lo toma como icono, era profundamente negrolegendario, profundamente antihispánico, y se hizo hispanista. Otro gran líder político en Puerto Rico fue Pedro Albizu Campos; era completamente negrolegendario, antiespañol, y después defendió a España. Otro hombre que comienza siendo negrolegendario y terminó defendiendo a España fue el peruano Víctor Raúl Haya de la Torre. Los tres fueron hombres políticos muy importantes: Sandino en Nicaragua, Albizu Campos en Puerto Rico y Haya de la Torre en el Perú.
Le voy a dar otro nombre de un gran historiador argentino que comenzó siendo completamente negrolegendario. Era marxista trotskista y se llamó Jorge Abelardo Ramos. También cabe sumar a otro autor marxista aún más importante, Juan José Hernández Arregui. Por último, un pensador fundamental en esta línea fue el sociólogo Arturo Jauretche, hijo y nieto de vascos, quien también se inició en la corriente negrolegendaria para terminar, más adelante, defendiendo la obra de España.
¿Cuáles dirías que han sido las figuras históricas tratadas de forma más injusta por este relato, y quiénes las más beneficiadas?
Sin duda alguna, la reina más importante de la historia de España, Isabel la Católica, y su nieto Felipe II. Son las dos grandes víctimas, a Felipe II se lo considera un monstruo. Por el contrario, la figura histórica a la que más ha beneficiado la Leyenda Negra ha sido, sin ninguna duda, la monarquía inglesa: a Isabel I de Inglaterra y a la reina Victoria.
¿Las redes sociales han democratizado o han empobrecido este tipo de debates políticos e históricos?
Las redes sociales son un fenómeno ambivalente. Por un lado lo democratizan, pero por otro lado las redes se llenan de ignorantes y han hecho que los jóvenes no lean. Y eso es un problema, porque uno no lee un libro para tener información; la información uno la puede tener a través de un vídeo, de la radio o de YouTube. Se lee para poder construir pensamiento abstracto. Solo la lectura continua y sedimentada permite la construcción del pensamiento racional abstracto, indispensable para poder pensar; no solo la información, sino la formación.
Esto me gustaría que lo pongas: las redes informan, pero los libros forman. Son dos cosas distintas. Y el problema de los muchachos es que no se forman; salen de las universidades y son analfabetos funcionales. Tienen información y no formación.
Para terminar, hablemos del entorno actual. ¿Qué mensaje de cierre le dejarías a los lectores?
El mensaje de cierre para los lectores sería ese: que se formen, que lean libros, que dejen las redes sociales un poquito, un rato, y se dediquen un rato a la lectura. Solo la lectura forma, las redes solo informan.