Madrid se ha convertido durante unos días en el principal escaparate europeo de Chile. Una delegación formada por una treintena de empresarios turísticos chilenos ha desembarcado en la capital española para mantener encuentros con 72 operadores turísticos 36 procedentes de España y otros 36 de mercados europeos estratégicos como Alemania, Francia, Reino Unido, Portugal, Austria, Bélgica, Italia, Polonia, Países Bajos y Noruega.
Al frente de esta misión se encuentra María Paz Lagos, viceministra de Turismo de Chile, que afronta el cargo con una visión claramente económica del sector. Su objetivo no se limita a incrementar el número de visitantes. Aspira a que el turismo gane peso en el PIB nacional, impulse la inversión privada, genere empleo de calidad y se convierta en una actividad estratégica para el desarrollo del país. Y para ello ha aprovechado además para verse con aerolíneas, cadenas hoteleras, organismos internacionales e instituciones públicas. con un objetivo claro: reforzar la presencia del país sudamericano en Europa y, especialmente, en España, su principal mercado emisor de turistas europeos.
En conversación con El Diario de Madrid, Lagos desgrana los planes del Gobierno chileno para los próximos años, reivindica la extraordinaria diversidad natural y cultural de Chile, explica por qué España es un socio prioritario y defiende un modelo basado en la sostenibilidad, la colaboración público-privada y la creación de experiencias auténticas que hagan que los visitantes regresen.
¿Qué les trae estos días a Madrid y cuál es el objetivo principal de esta visita?
Estamos desarrollando un workshop Europa, una gran acción comercial donde hemos reunido a 30 empresarios turísticos chilenos con 72 compradores especializados europeos. De ellos, 36 son españoles y los otros 36 proceden de Alemania, Francia e Inglaterra.
Para nosotros estos cuatro países son mercados prioritarios, pero especialmente España, porque es el principal emisor de turistas europeos hacia Chile. Aproximadamente el 17% de los europeos que visitan nuestro país son españoles.
Queremos seguir fortaleciendo esa relación porque compartimos una identidad, una cultura y un origen común que creemos que todavía puede potenciarse mucho más. Existen fuertes vínculos empresariales, comerciales y humanos entre ambos países y creemos que el turismo tiene todavía un enorme potencial de crecimiento.
Actualmente recibimos alrededor de 80.000 turistas españoles al año. Es una cifra positiva, pero creemos que podemos crecer al menos un 20% en los próximos años.
Además, contamos con una conectividad aérea extraordinaria. Tenemos cerca de 30 vuelos semanales operados por Latam, Iberia y Level. Por lo tanto, no hay una barrera de acceso. Lo que necesitamos es seguir aumentando el conocimiento que existe sobre Chile como destino turístico.
“España es nuestro principal mercado emisor de turistas europeos y todavía tenemos mucho margen para crecer”
Además de las reuniones comerciales, ¿qué otras actividades forman parte de esta agenda?
Ha sido una agenda muy intensa. Hemos mantenido encuentros con el Ayuntamiento de Madrid, con representantes institucionales, con nuestro embajador, con ProChile y con distintos medios de comunicación europeos.
También me he reunido con las principales aerolíneas que conectan España y Chile, como Latam e Iberia. Hemos organizado actividades con empresarios chilenos establecidos en España y reuniones con potenciales inversionistas vinculados al sector hotelero.
Asimismo, estamos trabajando con organismos internacionales como ONU Turismo y el Consejo Mundial de Viajes y Turismo.
Todo ello forma parte de una misma estrategia: posicionar a Chile en Europa y especialmente en España como un destino atractivo tanto para viajar como para invertir.
Ha repetido una idea muy interesante durante esta visita: que el turismo debe pasar de las páginas sociales a las páginas económicas. ¿Qué significa exactamente?
Significa entender que el turismo es mucho más que una actividad recreativa. Es una industria capaz de transformar economías, generar empleo, atraer inversión y dinamizar territorios completos.
Queremos que el turismo tenga un papel mucho más relevante en el desarrollo económico de Chile. Nos hemos propuesto aumentar en un punto porcentual su contribución al PIB, generar 100.000 nuevos empleos vinculados al sector y cuadruplicar la inversión turística privada durante los próximos cuatro años.
Pero además queremos que ese crecimiento vaya acompañado de calidad. No buscamos únicamente que lleguen más turistas. Queremos que tengan una buena experiencia, que recomienden Chile y que deseen volver.
La hospitalidad y la calidad del servicio son elementos fundamentales para lograrlo.
“Cuando crearon el mundo, lo que sobró de desierto, glaciares, volcanes y lagos fue a parar a Chile”
Para quien todavía no conozca el país, ¿cómo definiría la propuesta turística de Chile?
Chile es probablemente uno de los países más diversos del planeta desde el punto de vista geográfico y natural.
Siempre digo que cuando crearon el mundo, sobró un poquito de desierto, un poquito de Antártica, un poco de glaciares, un poco de lagos y un poco de volcanes. Y todo eso fue a parar a Chile. Tenemos una diversidad realmente extraordinaria.
En el norte está el desierto de Atacama, con algunos de los cielos más limpios del planeta. Allí se pueden observar las estrellas durante más de 300 noches al año, lo que ha convertido al astroturismo en una de nuestras grandes fortalezas. Además, el visitante puede conocer la cultura atacameña y descubrir una oferta patrimonial y gastronómica muy singular.
En la zona central encontramos importantes rutas enoturísticas, donde las viñas combinan vino, gastronomía y experiencias vinculadas al territorio. Y en el extremo sur aparece uno de nuestros grandes tesoros: la Patagonia.
“El 60% de los turistas llegan a Chile atraídos por nuestra naturaleza”
La naturaleza parece ocupar un lugar central en la estrategia turística chilena.
Sin duda. El 60% de los turistas internacionales que llegan a Chile lo hacen motivados por la naturaleza. Por eso queremos seguir potenciando nuestros 46 parques nacionales y todos los espacios naturales protegidos.
La Patagonia representa muy bien esa propuesta. Allí encontramos turismo de aventura, paisajes únicos y experiencias exclusivas en contacto con la naturaleza. Es también donde estamos desarrollando con más fuerza un concepto que nos gusta definir como “lujo simple”.
“Queremos crecer en un turismo de alta gama conectado con la naturaleza y las comunidades locales”
¿Qué significa exactamente ese concepto de ‘lujo simple’?
Es una forma distinta de entender el turismo premium. No hablamos únicamente de instalaciones de lujo o de grandes infraestructuras. Hablamos de experiencias auténticas, de servicios de alta calidad en entornos naturales extraordinarios y con una fuerte conexión con las comunidades locales.
Observamos que muchos viajeros buscan precisamente eso: experiencias con sentido, con propósito, que les permitan conectar con el territorio que visitan. Es una tendencia global y creemos que Chile tiene unas condiciones excepcionales para desarrollarla.
Otro de los productos diferenciales de Chile es la Antártida.
Así es. Desde Punta Arenas, en la región de Magallanes, operan experiencias muy atractivas que combinan vuelos y cruceros.
El viajero puede volar directamente hasta territorio antártico y desde allí embarcar en un crucero para descubrir uno de los lugares más fascinantes y remotos del planeta. Es una experiencia única y cada vez más demandada por viajeros internacionales.
“No existe una sola gastronomía chilena; existen muchas gastronomías chilenas”
La gastronomía también se ha convertido en una herramienta fundamental para el desarrollo turístico.
Absolutamente. Lo primero que diría es que no existe una única cocina chilena. Existen muchas gastronomías chilenas. Cada territorio tiene una identidad propia.
En el norte encontramos influencias atacameñas. En Chiloé existe una cocina profundamente ligada a la cultura insular. En Magallanes destacan productos como el cordero patagónico. Y en las zonas costeras contamos con una enorme riqueza de mariscos y pescados frescos.
Lo interesante es que la gastronomía no solo refleja la diversidad cultural del país, sino que además es extraordinariamente sabrosa. Está muy vinculada a las comunidades locales y forma parte de una experiencia turística mucho más completa.
Uno de los aspectos más novedosos de su discurso es la importancia que concede a la inversión privada.
Porque creemos que es fundamental. Recientemente constituimos la primera mesa de inversionistas turísticos de Chile. Sentamos en una misma mesa a 25 empresarios del sector junto al ministro de Economía y quisimos escuchar directamente qué les llevó a invertir en turismo y qué condiciones necesitan para seguir haciéndolo.
Nuestro objetivo es generar una segunda gran ola de inversión turística en Chile. También queremos atraer capital internacional. Somos un país abierto al mundo, con más de treinta acuerdos comerciales internacionales y una larga tradición de estabilidad institucional.
Además, estamos trabajando para agilizar permisos y facilitar los procesos de inversión. Creemos que las condiciones están dadas para que lleguen nuevas cadenas hoteleras, nuevos operadores turísticos y nuevos proyectos vinculados a la industria.
“Estamos impulsando un nuevo estatuto laboral adaptado a la realidad del turismo”
¿Por qué considera que este sector tiene todavía tanto recorrido por delante?
Porque responde a transformaciones profundas de la sociedad. La gente vive más años, viaja más y destina una parte creciente de sus ingresos a las experiencias. También observamos nuevas generaciones de viajeros con una elevada capacidad adquisitiva que buscan propuestas diferentes y más personalizadas.
Por eso están creciendo segmentos como el turismo de bienestar, el turismo de naturaleza o el turismo de alta gama con propósito. Y Chile tiene un enorme potencial para posicionarse en todos ellos.
También han anunciado medidas específicas para el empleo turístico.
Sí. El turismo tiene unas características muy particulares porque funciona con una fuerte estacionalidad. Existen momentos del año con una demanda muy intensa y otros periodos mucho más tranquilos.
Por eso estamos impulsando un estatuto laboral que permita adaptar mejor las jornadas de trabajo a esa realidad, compensando posteriormente los periodos de mayor actividad con tiempos de descanso.
Creemos que eso ayudará a mejorar la competitividad del sector y a generar más oportunidades laborales.
Además, el turismo tiene una enorme capacidad para incorporar al mercado laboral a mujeres, jóvenes y personas mayores de 60 años, lo que le otorga un valor social añadido.
“Queremos que el turismo deje de estar en las páginas sociales y pase a las páginas económicas”
Durante estos días ha mantenido reuniones en Madrid y ha estudiado de cerca el modelo turístico español. ¿Qué enseñanzas considera más valiosas?
España es una referencia internacional. Me parece especialmente interesante cómo ha evolucionado desde un modelo muy asociado al sol y playa hacia una propuesta mucho más diversificada.
También admiro la capacidad que han tenido para construir identidades turísticas diferenciadas para cada comunidad autónoma.
Recuerdo haber llegado una vez a FITUR, subir al metro y encontrarme con publicidad de distintas regiones españolas. Todas me parecían atractivas y daban ganas de visitarlas.
Eso es precisamente lo que me gustaría conseguir para Chile. Tenemos 16 regiones y las 16 poseen atractivos turísticos extraordinarios. Queremos que cuando alguien piense en viajar a Chile tenga dificultades para elegir porque todas le resulten interesantes.
También ha insistido en la importancia de la sostenibilidad.
Sí, porque el crecimiento por sí solo no basta. Chile todavía tiene margen para aumentar considerablemente el número de visitantes, pero queremos evitar que el éxito turístico se mida únicamente por el volumen.
Nos interesa el gasto turístico, la duración de las estancias, el impacto en las economías locales y la distribución territorial de los beneficios. La sostenibilidad debe entenderse en tres dimensiones: económica, social y ambiental. Ninguna de ellas puede desarrollarse a costa de las otras.
“No queremos medirnos solo por el número de turistas”
¿Qué le ha llamado más la atención de Madrid como destino turístico?
Su transformación. Madrid ya no es únicamente una puerta de entrada a Europa o un lugar de tránsito. Hoy es un destino que atrae visitantes por sí mismo. Ha fortalecido enormemente su oferta cultural, gastronómica y de congresos.
Creo que Santiago de Chile y otras ciudades chilenas tienen mucho que aprender de esa evolución.
Para terminar, ¿qué mensaje le gustaría trasladar tanto a los viajeros españoles como a los empresarios e inversores europeos?
Que Chile merece ser descubierto. Tenemos una naturaleza privilegiada, una enorme riqueza cultural, una gastronomía diversa, una excelente conectividad y una industria turística que está evolucionando con mucha fuerza.
Estamos construyendo una estrategia de largo plazo que viene apoyándose en el trabajo realizado durante años por distintos gobiernos, pero que ahora quiere dar un salto cualitativo muy importante.
Yo suelo decir que queremos dar un “salto cuántico” en el turismo chileno. Y para lograrlo necesitamos más visitantes, más inversión, más conexiones y más colaboración internacional. España es un socio estratégico para nosotros y queremos seguir fortaleciendo esta relación en todos los ámbitos.
Porque, al final, nuestro objetivo es sencillo: que quienes visiten Chile vivan experiencias con alma, quieran regresar y se conviertan en nuestros mejores embajadores en el mundo.