El contraste entre una nómina de 1980 y otra de 2025 evidencia un cambio radical en la distribución entre salario bruto y salario neto que perciben los trabajadores españoles. Mientras que en febrero de 1980 un jefe de sucursal con un salario bruto de 49.556 pesetas recibía un neto de 40.964 pesetas, lo que representaba el 82,66% de su sueldo, en 2025 la situación es muy diferente: un trabajador con un bruto de 16.088 euros percibe finalmente 8.218 euros netos, apenas el 51% de su salario.
Nómina de 1980 🆚 Nómina de 2025
— 𝕁𝕖𝕤ú𝕤 𝔽𝕕𝕖𝕫 🗽 (@JesusAhorro) August 29, 2025
Nómina 1980: Bruto 49,556 pts, neto 40,964 pts → Trabajador recibe ~82,66%.
Nómina 2025: Bruto 16,088€, neto 8,218€ → Trabajador Recibe ~51%.
No eres pobre, te están robando. pic.twitter.com/mPvGPf0r4s
De un sistema más favorable al empleado…
En la nómina de 1980, el total devengado ascendía a 49.556 pesetas, de las cuales las deducciones eran de 8.592 pesetas, destacando principalmente la aportación del trabajador a la Seguridad Social y el impuesto sobre rendimientos del trabajo. Pese a esas retenciones, el peso impositivo era mucho menor que el actual y permitía al trabajador conservar más de cuatro quintas partes de su salario.
…a una carga creciente en 2025
Por el contrario, la nómina de 2025 refleja un cambio sustancial: de los 16.088 euros brutos, se aplican 7.870 euros en deducciones, principalmente por la retención del IRPF (38%) y cotizaciones sociales. El resultado final deja al empleado con poco más de la mitad del salario bruto en su bolsillo, un descenso drástico en comparación con las cifras de hace 45 años.
Un reflejo de la presión fiscal
El salto temporal entre ambas nóminas pone en evidencia el crecimiento de la presión fiscal y de las cargas sociales sobre los trabajadores. Lo que en 1980 representaba un esfuerzo moderado, en 2025 supone casi la mitad del sueldo.
Este cambio no solo ilustra la evolución del sistema tributario, sino también la percepción de los empleados: mientras en 1980 el salario neto era mucho más cercano al bruto, hoy el trabajador ve cómo gran parte de su sueldo desaparece en retenciones antes de llegar a su cuenta bancaria.