La Plataforma No al Cantón de Montecarmelo y la Asociación Vecinal del barrio han registrado en la Asamblea de Madrid una propuesta ciudadana con el objetivo de impedir la instalación de infraestructuras industriales de residuos en las proximidades de centros educativos en toda la región.
Una iniciativa para proteger a la infancia en entornos escolares
La propuesta, presentada como PROCI, plantea modificar la normativa vigente para prohibir la ubicación cercana a colegios de instalaciones vinculadas a la limpieza viaria que impliquen actividades como transferencia, almacenamiento temporal, clasificación o compactación de residuos urbanos.
Los representantes vecinales subrayan que esta medida busca proteger la salud, el bienestar y la seguridad vial de los menores, y confían en que los grupos parlamentarios la transformen en una iniciativa legislativa.
Reivindicación basada en la legislación sobre infancia
Los impulsores de la iniciativa recuerdan que la Comunidad de Madrid tiene competencias en materia educativa y apelan a la responsabilidad institucional de garantizar un entorno urbano adecuado y un medio ambiente saludable, tal y como recoge la normativa autonómica de protección a la infancia.
Asimismo, citan el principio del “interés superior del menor”, recogido en la legislación, como base para justificar la necesidad de una regulación más estricta sobre este tipo de instalaciones.
Impacto directo en la actividad escolar
Según denuncian, la cercanía de este tipo de infraestructuras tiene efectos directos en el día a día de los centros educativos. En el caso de Montecarmelo, señalan situaciones como clases con ventanas cerradas por el ruido, limitaciones en el uso de espacios escolares o tráfico intenso de vehículos pesados en rutas escolares.
Estas circunstancias, sostienen, afectan tanto a la concentración del alumnado como a su seguridad y condiciones de aprendizaje.
Un conflicto vecinal que se traslada al ámbito regional
La iniciativa llega tras tres años de movilización vecinal contra la construcción de un cantón industrial en el barrio, una instalación que, según indican, se encuentra a escasa distancia de varios centros educativos.
En concreto, destacan que el proyecto se ubica a 60 metros del Colegio Alemán de Madrid, a 75 metros de una escuela infantil y a 200 metros de otro centro escolar, afectando a miles de menores en la zona.
Críticas a la falta de respuesta institucional
Los representantes vecinales aseguran haber trasladado en reiteradas ocasiones sus preocupaciones a las autoridades autonómicas, sin obtener una respuesta efectiva. Por ello, instan a la Comunidad de Madrid a actuar para evitar que decisiones municipales permitan la instalación de este tipo de infraestructuras en entornos escolares.
También reclaman que se establezcan criterios claros que eviten que la ubicación de estas instalaciones quede al “libre albedrío” de cada ayuntamiento, como consideran que está ocurriendo actualmente.
Alternativas y continuidad de las obras
Desde la plataforma defienden que existen alternativas viables para ubicar estas instalaciones en zonas industriales alejadas de núcleos escolares, incluso en ubicaciones cercanas al barrio pero mejor conectadas.
Mientras tanto, denuncian que las obras del cantón en Montecarmelo continúan avanzando, pese a lo que consideran contradicciones entre los anuncios públicos y la documentación oficial presentada en sede judicial.
Con esta propuesta, los vecinos buscan trasladar el debate al ámbito autonómico y evitar que situaciones similares se reproduzcan en otros puntos de la Comunidad de Madrid, poniendo el foco en la protección de la infancia.