Guardia Civil

JUCIL denuncia que la igualdad en la Guardia Civil sigue siendo “una ficción” 37 años después de la incorporación de las mujeres

La asociación critica la falta de equipamiento adaptado, problemas de conciliación y una brecha laboral que, aseguran, mantiene a las agentes en desventaja.
Guardia Civil - Foto de JUCIL
photo_camera Guardia Civil - Foto de JUCIL

La Asociación Profesional JUCIL ha denunciado que la igualdad real en la Guardia Civil sigue siendo una “ficción” pese a los 37 años transcurridos desde la incorporación de las mujeres al cuerpo, señalando carencias en equipamiento, dificultades de conciliación y una situación laboral que consideran discriminatoria.

La organización, mayoritaria en el instituto armado, sostiene que las guardias civiles continúan enfrentándose a obstáculos estructurales que afectan tanto a su seguridad como a sus condiciones laborales, lo que evidencia, según afirman, una falta de adaptación de la institución a la realidad actual de sus agentes.

Conciliación familiar: una “utopía” sin concreción horaria

Uno de los aspectos más criticados por la asociación es la falta de medidas reales de conciliación laboral y familiar, especialmente para las agentes con hijos o familiares dependientes.

Según JUCIL, aunque existen mecanismos como la reducción de jornada, la ausencia de una concreción horaria efectiva impide que los agentes puedan organizar su tiempo de forma compatible con la vida familiar. Esta situación, señalan, afecta especialmente a quienes deben coordinar sus turnos con horarios escolares o centros de atención y terapias.

Desde la asociación denuncian que la actual organización del trabajo obliga a muchas familias a realizar complejos ajustes para poder atender a sus hijos, lo que genera dificultades adicionales en un entorno profesional ya exigente.

Asimismo, advierten de que la falta de políticas eficaces para facilitar la reunificación familiar de parejas dentro del propio cuerpo provoca situaciones de desarraigo, especialmente en zonas rurales o en grandes ciudades con elevados costes de vida.

Equipamiento inadecuado y falta de protección

JUCIL también ha puesto el foco en las deficiencias en la uniformidad y el equipamiento de las agentes, denunciando que muchos de los elementos disponibles no están adaptados a la fisonomía femenina.

Entre las principales críticas se encuentra el diseño de los uniformes femeninos, que según la asociación presenta problemas de ergonomía y funcionalidad, lo que en ocasiones obliga a las agentes a utilizar prendas diseñadas para hombres.

A esta situación se suma la falta de chalecos balísticos adaptados a tallas pequeñas o a la anatomía femenina, una circunstancia que, según denuncian, compromete la seguridad de los agentes en servicio.

Para JUCIL, esta situación supone una vulneración de los principios de prevención de riesgos laborales, ya que la protección individual debería ajustarse a las características físicas de cada agente.

Brecha laboral y sobrecarga de horas

Otro de los puntos denunciados por la asociación es la diferencia de condiciones laborales respecto a otros cuerpos policiales, lo que consideran un agravio comparativo dentro de la seguridad pública española.

Según los datos que maneja la organización, los guardias civiles realizan alrededor de 250 horas más al año que otros cuerpos policiales, lo que implica que su hora de trabajo tenga un valor inferior.

Además, señalan que la equiparación salarial sigue sin completarse plenamente, una situación que afecta al conjunto del cuerpo pero que, según la asociación, tiene un impacto especial en las mujeres.

JUCIL también denuncia la escasa presencia de mujeres entre las condecoraciones y reconocimientos institucionales, pese al creciente papel que desempeñan en distintas unidades operativas.

Presencia femenina en especialidades de élite

A pesar de estas críticas, la asociación destaca el creciente papel de las mujeres en unidades altamente especializadas de la Guardia Civil, incluidas áreas tradicionalmente masculinizadas como ARS, TEDAX o Tráfico.

Desde la organización subrayan que las agentes han demostrado su capacidad para desempeñar funciones en cualquier ámbito operativo, contribuyendo de forma significativa a la labor del cuerpo.

No obstante, consideran que la institución debe avanzar de forma decidida en la mejora de las condiciones laborales, la igualdad efectiva y la protección de las agentes, con medidas que garanticen equipamiento adecuado, conciliación real y reconocimiento profesional.

En este sentido, JUCIL asegura que continuará reclamando una equiparación real de derechos, condiciones laborales y seguridad con otros cuerpos policiales, con el objetivo de garantizar la igualdad efectiva dentro de la Guardia Civil.