El estudio, basado en encuestas a más de 11.100 estudiantes de Secundaria, Bachillerato y FP, muestra que las mujeres (45%) son algo más pesimistas que los hombres (43%). Por comunidades autónomas, el escepticismo lidera en Canarias y Castilla-La Mancha, mientras que Baleares se posiciona como la región con jóvenes más esperanzados.
Contradicción entre el futuro general y la confianza individual
A pesar de los malos augurios para el sistema laboral, los jóvenes mantienen una alta autoestima profesional. El 67% confía en encontrar trabajo en menos de un año tras finalizar sus estudios.
Nuño Nogués, director del informe, matiza este dato señalando que una cosa es obtener un empleo rápido y otra que este sea de calidad, lo que explica por qué muchos ven el autoempleo como la única vía para garantizarse condiciones dignas.
Para lograr ese primer empleo, los encuestados consideran que los factores determinantes son: el interés y las ganas de trabajar (56,5%), la experiencia previa (49%), los conocimientos técnicos (47%) y un buen nivel de idiomas (45%).
El auge del emprendimiento frente al empleo por cuenta ajena
El modelo laboral tradicional está perdiendo su atractivo. Por primera vez, el emprendimiento se consolida como la opción preferida para el 34,5% de los jóvenes de entre 15 y 21 años, superando con creces al 12,5% que aspira a trabajar en una empresa privada. Por su parte, el funcionariado atrae al 19%, mientras que un tercio de los estudiantes aún no tiene claro su rumbo profesional.
La vocación emprendedora es mayor en hombres (42%) que en mujeres (27%) y destaca especialmente en Cataluña e Islas Baleares. Las principales motivaciones para crear una empresa propia son la posibilidad de dedicarse a lo que realmente les gusta, ser su propio jefe y la flexibilidad horaria. No obstante, el 78% es consciente de la dificultad de alcanzar el éxito en un proyecto propio.
Menor predisposición a la emigración, pero con cifras todavía altas
Aunque el deseo de trabajar en el extranjero sigue siendo mayoritario (64%), la tendencia muestra un descenso constante desde el año 2020, cuando el 82% de los jóvenes manifestaba su intención de irse de España. Esta bajada de casi 20 puntos sugiere que las nuevas generaciones priorizan cada vez más el equilibrio entre el bienestar personal y el arraigo familiar frente a la carrera profesional pura.
Estados Unidos (27%) lidera el ranking de destinos preferidos, seguido de Reino Unido y Alemania. Las razones principales para emigrar han cambiado: ya no se trata solo de la falta de oportunidades en España (18%), sino del deseo de vivir experiencias nuevas (42%) y la búsqueda de salarios más competitivos (29%).