Las organizaciones sindicales han realizado un primer balance del operativo desplegado durante la visita del Pontífice y aseguran que la movilización masiva de agentes dejó a numerosos distritos con dotaciones mínimas para atender las necesidades habituales de seguridad ciudadana.
Según los representantes sindicales, la medida de presión consistente en la no realización de horas extraordinarias volvió a poner de manifiesto la dependencia del Ayuntamiento de la disponibilidad voluntaria de los agentes para cubrir servicios especiales.
Los sindicatos sostienen que sin ese esfuerzo adicional resulta complicado garantizar la cobertura de acontecimientos de gran afluencia, ya sean religiosos, deportivos, musicales o culturales.
Distritos con recursos limitados durante el operativo
Entre los ejemplos señalados figura el distrito de San Blas-Canillejas, donde, según los sindicatos, durante las tardes del fin de semana únicamente estuvieron operativas cinco patrullas para atender tanto la seguridad ordinaria como el dispositivo relacionado con el concierto de Bad Bunny.
También destacan el caso de Carabanchel, donde aseguran que solo cuatro patrullas estuvieron disponibles durante una de las jornadas del fin de semana, teniendo además que asumir la cobertura de un evento celebrado en el Palacio Vistalegre.
Las organizaciones afirman que situaciones similares se registraron en otros distritos como Moncloa-Aravaca, Arganzuela, Villaverde, Puente de Vallecas, Ciudad Lineal, Hortaleza, Tetuán, Barajas, Fuencarral-El Pardo, Villa de Vallecas, Vicálvaro, Retiro, Salamanca, Chamartín y Usera.
Asimismo, indican que varias unidades especializadas también vieron reducida su capacidad operativa debido a la concentración de recursos en el dispositivo extraordinario.
Reabierto el debate sobre los grandes eventos en Madrid
Los sindicatos consideran que la situación vivida durante la visita papal refleja un problema estructural que también se produce con frecuencia en eventos promovidos por empresas privadas.
Aunque reconocen el impacto económico y turístico que generan estas actividades para la ciudad, cuestionan si resulta adecuado que la seguridad cotidiana de los barrios se vea afectada para garantizar la celebración de grandes acontecimientos.
En este contexto, plantean la posibilidad de estudiar fórmulas de financiación específicas, como tasas o mecanismos de compensación para los organizadores de eventos, con el objetivo de reforzar servicios públicos como la seguridad, la movilidad, la limpieza y las emergencias.
La plantilla reclama avances en la negociación laboral
El comunicado también pone el foco en el conflicto laboral que mantiene la Policía Municipal con el Ayuntamiento de Madrid. Los sindicatos lamentan que las negociaciones abiertas con la Administración municipal avancen lentamente y consideran insuficientes las propuestas planteadas hasta el momento.
Las organizaciones recuerdan que otros colectivos municipales, como el cuerpo de Bomberos, han logrado recientemente acuerdos para atender sus reivindicaciones, mientras que los policías municipales continúan reclamando mejoras profesionales, laborales y económicas.
Los representantes sindicales aseguran que la plantilla se siente infravalorada pese a haber demostrado durante años disponibilidad y compromiso con el servicio público.
Los sindicatos anuncian nuevas medidas de presión
CPPM, CSIT UNIÓN PROFESIONAL/PLA, UPM y SPL-UGT han reiterado su intención de mantener las movilizaciones hasta alcanzar un acuerdo que responda a las demandas del colectivo.
Las organizaciones defienden que sus reivindicaciones no buscan privilegios, sino el reconocimiento de derechos y condiciones laborales que, según sostienen, ya disfrutan otros trabajadores municipales.
El conflicto permanece abierto mientras continúan las conversaciones con el Ayuntamiento, en un contexto marcado por la creciente demanda de recursos para atender los grandes eventos que se celebran en la capital.