Agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil han llevado a cabo una intervención en Paracuellos del Jarama que ha culminado con la incautación de siete jilgueros y once tortugas protegidas, así como la detención de un hombre como presunto responsable de un delito contra la fauna y la flora.
Animales en situación irregular y sin documentación
La actuación se produjo tras comprobar que los animales carecían de documentación legal, presentaban condiciones inadecuadas y no existía información clara sobre su procedencia.
Por estos motivos, todos los ejemplares intervenidos fueron trasladados al Centro de Recuperación de Animales Silvestres (CRAS), donde recibirán atención especializada y serán evaluados para su posible recuperación.
Una nave con decenas de aves
Durante la inspección del inmueble, los agentes localizaron además más de 40 aves, entre canarios, jilgueros e híbridos. Aunque los canarios y los híbridos no fueron incautados, sí se constató la presencia de siete aves muertas, lo que refuerza las sospechas sobre las condiciones en las que se encontraban los animales.
La intervención se inició tras el aviso de la propietaria de la nave, quien indicó que el inquilino acudía únicamente de forma ocasional para alimentar a los animales.
Detención por delito contra la fauna
El hombre que tenía alquilado el local fue detenido el pasado 14 de abril como presunto autor de un delito contra la fauna y la flora por la tenencia de especies protegidas. Posteriormente, quedó en libertad tras pasar a disposición judicial.
Especies protegidas por la normativa internacional
El informe elaborado por los agentes confirma que los animales incautados pertenecen a especies protegidas. En el caso de las tortugas, están incluidas en el Convenio sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas (CITES), que regula su comercio y protección a nivel global.
Por su parte, el jilguero está catalogado como especie silvestre protegida, lo que implica la prohibición de su captura, comercialización o tenencia en estado salvaje.
Lucha contra el tráfico y la tenencia ilegal de especies
Este tipo de actuaciones se enmarca en la labor del Seprona para combatir el tráfico ilegal de fauna y garantizar la protección de especies vulnerables, un problema que sigue presente en distintos puntos del país.
La Guardia Civil recuerda que la tenencia de animales protegidos sin autorización constituye un delito y puede conllevar sanciones penales, además de graves perjuicios para la biodiversidad.