La salud mental se ha consolidado como una de las principales causas de ausencia laboral en el sector de la distribución alimentaria. Según un informe conjunto de la Asociación Española de Distribuidores, Autoservicios y Supermercados (Asedas) y la Asociación de Mutuas de Accidentes de Trabajo (AMAT), durante 2025 se registraron 31.966 procesos de incapacidad temporal por enfermedades mentales en este ámbito.
Esta cifra representa un incremento del 7,15% respecto al año anterior, pero el dato más alarmante surge al ampliar el foco: desde 2018, cuando se firmaron 14.978 procesos, las bajas por estas patologías han crecido un 113,4%. Esta tendencia refleja un problema estructural que afecta a cajeros, reponedores y personal de logística, y que es paralelo al resto de la economía española, donde las bajas de este tipo rozaron las 446.120 el pasado año.
Traumatología y duración de las bajas
A pesar del fuerte impacto de la salud mental, el sector sigue lidiando con una alta carga de dolencias físicas. En 2025, las patologías traumatológicas provocaron 80.152 bajas, con una característica especialmente crítica para las empresas: su larga duración. De media, cada proceso traumatológico generó 82,53 días de ausencia médica, lo que supone un reto organizativo para las cadenas de supermercados.
En términos globales, el sector de la distribución alimentaria inició el pasado año un total de 386.687 procesos de incapacidad temporal, lo que supone un aumento del 9,27% respecto a 2024 y un 67,27% más que en el ejercicio 2018.