La Audiencia Provincial de Madrid ha condenado a 27 años de prisión a Juan Pedro M. y a 17 años y medio a su padre, Pedro M., por su participación en un tiroteo entre clanes familiares ocurrido el 17 de julio de 2023 en el distrito madrileño de Carabanchel, que se saldó con la muerte de una persona.
La sentencia les considera responsables de un delito de asesinato consumado, cuatro delitos de asesinato en grado de tentativa y tenencia ilícita de armas, tras un juicio celebrado con jurado popular en el que declararon testigos, agentes policiales y especialistas en balística.
Las condenas impuestas por el tribunal
En el caso de Juan Pedro M., la pena incluye 10 años de prisión por el asesinato consumado, cuatro años por cada una de las cuatro tentativas de asesinato y un año y medio por tenencia ilícita de armas, alcanzando un total de 27 años de cárcel.
Por su parte, Pedro M. ha sido condenado a cuatro años por cada una de las tentativas de asesinato y un año y medio por tenencia ilícita de armas, sumando una condena de 17 años y medio.
La Audiencia aprecia en ambos procesados la eximente incompleta de legítima defensa.
Un enfrentamiento derivado de un conflicto previo entre familias
La resolución judicial considera probado que los hechos se produjeron en el contexto de un conflicto previo entre dos familias.
Según la sentencia, varios miembros del clan B. acudieron de madrugada al domicilio de los acusados para pedir explicaciones y exigir el cese de unas supuestas amenazas que, según manifestaban, venían sufriendo desde hacía meses.
Poco después de la medianoche, varios integrantes de esa familia se presentaron frente a la vivienda y solicitaron hablar con Pedro M., conocido como "Perico".
Disparos desde el interior de la vivienda
La Audiencia considera acreditado que instantes después Pedro M. apareció armado con un revólver desde una ventana del salón, mientras que Juan Pedro M. lo hizo desde una habitación portando una pistola semiautomática del calibre 7,65.
Según el relato declarado probado por unanimidad por el jurado, ambos comenzaron a disparar de forma repentina contra las personas que se encontraban en la calle.
El tribunal concluye que realizaron al menos diez disparos contra el grupo congregado frente al inmueble.
Dos de esos proyectiles impactaron por la espalda en Antonio B.B., provocándole heridas mortales. Uno de los disparos atravesó órganos vitales y acabó causando su fallecimiento por un shock hipovolémico e isquemia abdominal mientras era atendido en el Hospital La Paz.
Las pruebas balísticas y de ADN fueron determinantes
La investigación policial permitió localizar vainas y restos balísticos bajo las ventanas desde las que se efectuaron los disparos.
Además, los análisis practicados detectaron partículas compatibles con el uso reciente de armas de fuego en los acusados.
La sentencia también destaca la localización de fundas y bolsas con ADN de ambos procesados, así como diversos informes periciales que vinculan las armas utilizadas con los disparos realizados desde el interior de la vivienda.
El tribunal aprecia alevosía en los hechos
Durante el juicio, las defensas sostuvieron que los acusados actuaron por miedo ante la llegada de numerosos miembros de la otra familia al domicilio.
La propia resolución recoge que el grupo acudió al lugar "gritando y amenazando", generando temor entre quienes se encontraban dentro de la vivienda.
Sin embargo, la Audiencia rechaza que los disparos efectuados posteriormente desde la calle fueran los causantes de la muerte de la víctima y otorga especial relevancia a las pruebas balísticas y a los testimonios practicados durante la vista oral.
En sus fundamentos jurídicos, el tribunal califica los hechos como asesinato al apreciar la circunstancia de alevosía, al entender que las víctimas fueron sorprendidas sin posibilidad real de defensa, ya que los disparos se realizaron de forma inesperada desde una posición elevada y protegida.
La resolución subraya además que el uso de armas de fuego contra personas desarmadas evidencia una clara intención homicida y respalda esta conclusión con jurisprudencia del Tribunal Supremo relativa al dolo eventual y la alevosía en delitos de asesinato.