Cientos de personas se manifestaron este sábado en el centro de Madrid para expresar su rechazo a la futura Ley de Caza y Pesca Fluvial de la Comunidad de Madrid, cuya votación está prevista para el próximo 18 de junio en la Asamblea de Madrid.
La movilización fue convocada por la plataforma Madrid Sin Caza, integrada por la Plataforma Ecologista Madrileña, la Asociación Empatía y la Plataforma No a la Caza (NAC), organizaciones que consideran que el nuevo texto legal supone un retroceso en materia de protección animal, conservación ambiental y acceso ciudadano a los espacios naturales.
Los organizadores aseguraron durante la protesta que “el 99 % de la población madrileña es no cazadora pero va a sufrir la imposición de menos del 1 %”, defendiendo que la normativa responde a los intereses de una minoría frente al conjunto de la ciudadanía.
Una protesta que pretende ser el inicio de nuevas acciones
Los portavoces de Madrid Sin Caza subrayaron que la manifestación celebrada en las calles del centro de la capital no constituye una acción aislada, sino el punto de partida de una estrategia de movilización más amplia.
Según explicaron, el objetivo es abrir una colaboración permanente entre ciudadanos, colectivos ecologistas, asociaciones animalistas y otros grupos sociales que muestran su oposición a determinados aspectos incluidos en el proyecto legislativo.
Los convocantes insistieron en que la ley todavía no ha sido aprobada y defendieron que existe margen para modificar o frenar aquellos puntos que consideran más perjudiciales.
Los aspectos más cuestionados de la futura normativa
Entre las principales críticas expresadas durante la movilización figura la ampliación del catálogo de especies susceptibles de ser cazadas.
Los organizadores denuncian que la futura ley contempla pasar de 24 a 31 especies cazables, incorporando aves acuáticas y limícolas que, según sostienen, presentan poblaciones reducidas o en declive en la Comunidad de Madrid. Entre ellas mencionan especies como el ganso, el ánade silbón o las agachadizas común y chica.
Asimismo, cuestionan la recuperación de determinadas modalidades cinegéticas, como la utilización de señuelos vivos, incluyendo la caza de paloma con cimbel o la perdiz con reclamo.
Críticas al uso de nuevas tecnologías y a las rehalas
Otro de los puntos que concentró buena parte de las críticas durante la protesta fue la autorización del uso de determinadas tecnologías para la localización de animales.
Los colectivos convocantes rechazan la posibilidad de emplear drones, dispositivos térmicos y sistemas de visión nocturna, al considerar que estas herramientas reducen considerablemente las posibilidades de huida de la fauna.
También expresaron su oposición al uso de rehalas de perros, señalando que la normativa contempla la participación de hasta 500 animales por montería y advirtiendo sobre los riesgos que, según sostienen, pueden derivarse para estos perros.
Rechazo a las limitaciones de acceso en zonas de caza
La protesta también puso el foco en la regulación del acceso a determinados espacios naturales.
Los convocantes consideran especialmente controvertida la posibilidad de sancionar conductas que puedan interpretarse como una interferencia en la actividad cinegética bajo el concepto de “dificultar el legítimo aprovechamiento cinegético”.
A juicio de los participantes, esta formulación podría afectar al acceso y disfrute de caminos públicos, márgenes fluviales y otros espacios frecuentados por senderistas, deportistas y ciudadanos no vinculados a la actividad cinegética.
Madrid Sin Caza anuncia nuevas movilizaciones
Al término de la manifestación, los organizadores reiteraron que la movilización celebrada este sábado constituye únicamente el comienzo de una campaña más amplia.
La plataforma Madrid Sin Caza anunció que en las próximas semanas dará a conocer nuevas iniciativas centradas en la divulgación, la investigación y el activismo ciudadano con el objetivo de influir en el debate previo a la votación parlamentaria prevista para el próximo 18 de junio.
Con esta movilización, los colectivos convocantes buscan mantener la presión social y trasladar a las instituciones su rechazo a varios de los aspectos recogidos en la futura Ley de Caza y Pesca Fluvial de la Comunidad de Madrid.