Informe de Fedea sobre distribución fiscal

La intervención pública redujo la desigualdad en España un 31,9% en 2023, según Fedea

El décimo informe del Observatorio sobre el reparto de los impuestos y prestaciones entre los hogares españoles, elaborado por Fedea, concluye que el sistema fiscal y de prestaciones redujo la desigualdad de la renta de mercado en un 31,9% en 2023, con un papel predominante de las prestaciones monetarias.

Tipos y subsidios medios efectivos y resultado neto, por tramos de renta bruta, 2023 (%) Gráfica del Fedea
photo_camera Tipos y subsidios medios efectivos y resultado neto, por tramos de renta bruta, 2023 (%) Gráfica del Fedea

EL IMPACTO REDISTRIBUTIVO DEL SISTEMA PÚBLICO

El informe analiza cómo el conjunto de impuestos y prestaciones públicas —tanto monetarias como en especie— afecta a la distribución de la renta entre los hogares en España.

Según los datos, la intervención pública logró reducir la desigualdad en un 31,9%. De ese porcentaje, las prestaciones monetarias explican el 72,4% de la reducción, mientras que las prestaciones en especie, como sanidad y educación, aportan el 23,8%. Por su parte, los impuestos contribuyen en menor medida, con un 3,7%.

Si se incorporan otros gastos públicos no directamente vinculados a prestaciones, como defensa, servicios generales o protección ambiental, la reducción total de la desigualdad se eleva hasta el 41%.

QUIÉNES SON BENEFICIARIOS Y CONTRIBUYENTES

El análisis por niveles de renta muestra que los hogares situados en los tres primeros quintiles —el 60% con menores ingresos— son beneficiarios netos del sistema, ya que reciben más en prestaciones de lo que aportan en impuestos.

Por el contrario, el 40% de los hogares con mayores ingresos actúa como contribuyente neto. El informe también señala que la progresividad del sistema se debilita en el tramo más alto de renta.

UN NUEVO ENFOQUE SOBRE LAS PRESTACIONES CONTRIBUTIVAS

Como novedad, el estudio incorpora un enfoque alternativo en el tratamiento de las prestaciones contributivas, como pensiones y desempleo. En esta metodología, dichas prestaciones se consideran renta diferida y se integran en la renta de mercado, mientras que las cotizaciones sociales se interpretan como ahorro forzoso.

Con este cambio metodológico, el efecto redistributivo del sistema se reduce al 19,7%. En este escenario, las prestaciones monetarias explican el 41,6% de la reducción de la desigualdad, los impuestos el 13% y las prestaciones en especie el 45,4%.

Si se añaden otros gastos públicos, la reducción total de la desigualdad alcanzaría el 30,4%.

CAMBIOS EN LA PROGRESIVIDAD DEL SISTEMA

Bajo este enfoque alternativo, el sistema mantiene su carácter progresivo a lo largo de toda la distribución de la renta. En este caso, los hogares de los cuatro primeros quintiles son beneficiarios netos, mientras que solo el 20% con mayores ingresos actúa como contribuyente neto.

El informe concluye que, aunque el sistema fiscal y de prestaciones sigue desempeñando un papel relevante en la reducción de la desigualdad, su impacto varía significativamente en función del tratamiento metodológico de las prestaciones contributivas.