La inflación se tomó un respiro en agosto. El IPC adelantado se mantuvo en el 2,7% interanual, el mismo registro que en julio, según el INE. El dato rompe la racha de dos subidas consecutivas (junio 2,3% y julio 2,7%) y abre una fase de estabilidad apoyada en el mejor comportamiento de los alimentos –que abaratan frente a agosto de 2024– y en una electricidad que sube menos que un año atrás. En sentido contrario, los carburantes empujaron al alza al abaratarse menos que en el verano pasado.
La inflación subyacente (sin energía ni alimentos no elaborados) repuntó una décima hasta el 2,4%, su nivel más alto desde abril. En tasa mensual, el IPC se quedó en 0,0%, lo que encaja con el patrón medio para un agosto prepandemia.
Claves del dato
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IPC general: 2,7% interanual (estable respecto a julio).
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Subyacente: 2,4% (+0,1 p. p.).
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Variación mensual: 0,0%.
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IPCA (armonizado): 2,7% y subyacente 2,4%.
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Alimentos y bebidas no alcohólicas: mayor descenso que en agosto de 2024.
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Electricidad: sube menos que hace un año.
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Carburantes: abaratamiento menor que en 2024, con efecto base al alza.
En perspectiva histórica, el 2,7% de agosto se sitúa por encima del 2,3% de agosto de 2024 y del 2,6% de agosto de 2023, pero muy lejos del 10,5% de agosto de 2022, en plena crisis energética por la invasión rusa de Ucrania. Con los últimos datos disponibles de julio, España mostraba un diferencial desfavorable de 0,7 puntos frente a la eurozona (2,0%), donde la inflación se estabiliza en la meta del BCE.
Desde el Ministerio de Economía subrayan que la estabilidad de los precios y del empleo junto con las subidas salariales están permitiendo a los hogares recuperar poder adquisitivo. Los analistas, por su parte, apuntan a que la combinación de alimentación y electricidad a la baja frente a carburantes aún tensos mantuvo el índice anclado en agosto, y recuerdan que los mercados de energía anticipan precios estables para el resto del año, con el pico inflacionario previsiblemente cercano.
Qué esperar
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El del INE es un dato adelantado que se confirmará el 12 de septiembre con el desglose por rúbricas.
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Si la dinámica actual se mantiene (energía estable y alimentos contenidos), la inflación podría tocar techo en septiembre y encarar el otoño con menor presión de costes.
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Con una subyacente en 2,4%, el BCE seguirá mirando más la evolución de servicios y salarios que el ruido energético para sus próximas decisiones.