El Gobierno de Pedro Sánchez arranca el nuevo curso político con un objetivo claro: aprobar los Presupuestos Generales del Estado y agotar la legislatura. Para lograrlo, el Ejecutivo necesita consolidar apoyos en un Congreso muy fragmentado, donde los votos de Junts y de Podemos se presentan como decisivos.
El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, aseguró este domingo que la voluntad del presidente es clara: “Sánchez tiene intención de agotar el mandato y a mí nadie me ha trasladado nada distinto”. Sin embargo, los equilibrios con los socios complican las negociaciones.
Uno de los principales obstáculos es contentar a la vez a Junts y a Podemos, dos formaciones con exigencias muy diferentes. Desde Podemos se ha acusado al Ejecutivo de querer forzar un rechazo presupuestario en el Congreso para justificar un adelanto electoral, lo que ha provocado malestar en el PSOE. En respuesta, Puente pidió a la formación morada que “se replantee lo que está haciendo y a dónde quiere ir”, asegurando que mantiene “muchísimo respeto y cariño” hacia sus actuales aliados.
Por su parte, el ministro de Cultura y portavoz de Sumar, Ernest Urtasun, advirtió a Podemos que el electorado progresista “no quiere que se brinde ni una oportunidad de gobernar a PP y Vox”, apelando a la responsabilidad de todas las fuerzas que sostienen al Ejecutivo.
Mientras tanto, desde el Partido Popular, su presidente Alberto Núñez Feijóo volvió a cargar contra Sánchez, al que acusó de liderar un “Gobierno fallido” que “se pone de perfil” frente a crisis como los incendios.
En este contexto de debilidad parlamentaria, Sánchez presentará este lunes su propuesta de Pacto de Estado frente a la emergencia climática, en un acto con varios ministros. Este encuentro pretende marcar la hoja de ruta del Ejecutivo no solo en materia ambiental, tras un verano marcado por los incendios, sino también en la búsqueda de consensos que refuercen su posición antes del debate presupuestario.
El éxito o fracaso en la negociación de las cuentas públicas marcará el futuro inmediato de la legislatura y abrirá o cerrará la puerta a un adelanto electoral en los próximos meses.