Italia en Fitur 2026: a cuatro latidos entre Calabria, Génova, Toscana, Véneto y Emilia-Romaña

Italia en Fitur 2026
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Queridos lectores hoy en “Recomendados” Viajamos a 4 latidos Italianos: Calabria, Génova, Toscana, Véneto y Emilia-Romaña. 

Territorios donde la historia se vuelve aroma, paisaje y mesa compartida

Italia es un país que no se recorre: se escucha. Cada región habla con un acento distinto, con una memoria que se mezcla entre montañas, puertos, viñedos y cocinas que han alimentado siglos de cultura. Este artículo propone un viaje por cinco territorios esenciales —Calabria, Liguria (con Génova como faro), Toscana, Véneto y Emilia-Romaña— para descubrir cómo su historia y su riqueza enogastronómica siguen siendo una invitación permanente a la belleza.

Ha sido una experiencia enriquecedora … iniciamos por: 

Calabria: tres lugares, una historia plural

Península dentro de otra península: un extremo sur donde confluyen el Tirreno y el Jónico, donde cada pueblo parece custodiar un mito.

1. Tropea

Colgada sobre acantilados blancos, Tropea es una postal luminosa. Su cebolla roja —la cipolla rossa di Tropea— es un símbolo de dulzura y resistencia. En la mesa aparece en ensaladas, mermeladas, pastas y hasta helados.

2. Scilla

En la Costa Viola, Scilla revive el mito de Escila y Caribdis. El barrio de Chianalea, con casas que emergen del mar, es uno de los rincones más poéticos del sur italiano. Su gastronomía gira en torno al pez espada, preparado a la brasa o en involtini.

3. Gerace

Un pueblo medieval suspendido en el tiempo. Su catedral normanda es una de las más antiguas del sur. Aquí la cocina es terrenal: panes rústicos, quesos de montaña, vinos de la DOC Locride.

Calabria es una región de múltiples voces: griegas, bizantinas, normandas, árabes. Esa mezcla se siente en sus platos, en sus dialectos y en su manera de recibir al viajero.

Génova: la ciudad vertical y el canto del Pesto

Génova no se mira: se asciende. Es una ciudad de callejones estrechos (caruggi), palacios renacentistas y un puerto que fue puerta del mundo.

Su voz más famosa es verde y aromática: el Pesto alla Genovese.
Una emulsión de albahaca DOP, piñones, ajo, queso pecorino y parmigiano, aceite ligur y mortero. Más que una salsa, es una declaración de identidad. Se sirve con trofie o trenette, y cada familia defiende su versión como un tesoro.

Génova también ofrece focaccia dorada, farinata de garbanzos y vinos blancos minerales que nacen en terrazas imposibles frente al mar.

Toscana: colinas que narran siglos

Toscana es la región donde el paisaje parece haber sido pintado para ser vivido. Sus ciudades —Florencia, Siena, Pisa, Lucca— son museos abiertos, pero su alma está en los viñedos, en las aldeas medievales y en la luz dorada que cae sobre los cipreses.

Atractivos esenciales

  • El Valle del Chianti y sus vinos tintos icónicos. 
  • La Val d’Orcia, Patrimonio UNESCO, con pueblos como Pienza y Montalcino. 
  • Las termas naturales de Saturnia. 
  • La costa etrusca y sus playas salvajes. 

Gastronomía

Bistecca alla fiorentina, pappardelle al ragù di cinghiale, ribollita, pecorino toscano, cantucci con vin santo. Una cocina que honra la tierra y la tradición campesina al igual que los grandes vinos de esta zona. 

Véneto: jardines, canales y vinos que nacen de la niebla

El Véneto es una región de contrastes: Venecia y su laberinto acuático, Verona y su romanticismo, Padua y su ciencia antigua.

En Padua se encuentra el Orto Botanico di Padova, el jardín botánico universitario más antiguo del mundo (1545). Un espacio donde la botánica europea echó raíces y desde donde se estudiaron plantas medicinales que hoy forman parte de la cultura gastronómica italiana.

Sabores del Véneto

  • Risotto al radicchio. 
  • Bacalà alla vicentina. 
  • Polenta en todas sus formas. 
  • Prosecco DOCG de Valdobbiadene y Conegliano. 

El Véneto es una región donde la niebla de los campos y el brillo de los canales conviven en perfecta armonía.

Emilia-Romaña: la catedral del gusto italiano

Si Italia tuviera una capital gastronómica, sería Emilia-Romaña.
Aquí nacen productos que han dado la vuelta al mundo:

  • Parmigiano Reggiano 
  • Prosciutto di Parma 
  • Aceto Balsamico Tradizionale di Modena 
  • Mortadella de Bolonia 
  • Tortellini, lasaña, tagliatelle al ragù 

Bolonia, Módena, Parma, Ferrara y Rávena forman un corredor donde la historia medieval, el arte bizantino y la cocina más generosa del país se encuentran.

Atractivos turísticos

  • Los mosaicos de Rávena, Patrimonio UNESCO. 
  • El Duomo de Módena y la Torre Ghirlandina. 
  • Las colinas de Parma y sus rutas gastronómicas. 
  • Las arcadas infinitas de Bolonia. Emilia-Romaña es un abrazo servido en un plato hondo.

Conclusión: un país que se recorre con los sentidos

Calabria, Génova, Toscana, Véneto y Emilia-Romaña son cinco maneras de entender Italia:
la del mito, la del puerto, la del paisaje renacentista, la del jardín científico y la de la mesa abundante y vino.

Cada región ofrece un viaje distinto, pero todas comparten una verdad:
en Italia, la historia se come, se bebe y se recuerda.

En el marco de Fitur, celebramos esa riqueza enogastronómica que define a cada territorio: embutidos que narran paisajes, la célebre elaboración de las Setas alla giardiera de Calabria, el risotto de Liguria, el afamado pesto del Véneto, la torta salata tonda, los quesos y balsámicos profundos de Emilia-Romaña. Todo ello acompañado por los vinos de Calabria —con un rosado vibrante— y por los del Véneto, donde las burbujas delicadas de un prosecco conviven con el afrutado Carmenere de la misma zona: prueba viva de lo que significa un producto con esencia y territorio.

Ese pesto verde y brillante; el risotto elaborado con albahaca fresca; los embutidos, los quesos, las Olive Schiacciate alla Contadina… No es casualidad que la gastronomía italiana sea Patrimonio Cultural  Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO: de ingredientes sencillos nace lo extraordinario, dejando perfumes que se huelen y se comen, moléculas que se ensamblan para hacernos disfrutar.

Risotto y Prosecco
Risotto y Prosecco

Os invitamos a deteneros en el mapa aromático que hemos trazado alrededor del risotto: un territorio sensorial donde cada sabor es una coordenada y cada aroma, una memoria. “Como la albahaca, rica en caryophyllene —un compuesto de aroma semejante a la nuez— crea un sinergismo natural con el parmigiano, potenciando las notas de nuez tostada y maní que aportan la 2,6-dimethylpyrazine y el benzaldehyde, presente también en el propio queso y responsable de matices de almendra y fruta seca. Entre ambos ingredientes se tiende un puente aromático hecho de matices cítricos que los dos comparten. La magia de la gastronomía italiana reside justamente en eso: con pocos ingredientes es capaz de desplegar una constelación de contrastes sutiles.”

Mapa aromático
Mapa aromático

Agradecemos y felicitamos profundamente a los organizadores, tanto a Italia.it como a ENIT SPA, por permitirnos formar parte de la esencia italiana y por su extraordinaria labor en la promoción del turismo de Italia en todas sus dimensiones, especialmente a través de la riqueza enogastronómica que el país exhibe con orgullo.

Nuestro reconocimiento se extiende también a los chefs, cuyo trabajo hizo posible las delicias que pudimos degustar, y a las autoridades, que nos guiaron con detalle por cada uno de estos latidos italianos que despiertan el deseo de conocer, in situ, cada rincón del territorio.

Ojalá deseen unirse a nosotros y practicar en vuestras casas el divertido mundo olfativo porque con el olfato también viajamos.