A través de un comunicado conjunto, las centrales sindicales han lamentado el deterioro progresivo del clima en las oficinas, vinculando directamente esta situación a las exigencias impuestas por la dirección. Según exponen los representantes, la cúpula de la entidad ha optado por eludir decisiones estructurales y no ha asumido compromisos específicos a pesar de los reiterados llamamientos al diálogo realizados en los últimos meses.
Reivindicaciones por un entorno de trabajo sostenible
Las exigencias de los trabajadores se centran en la necesidad de abrir una negociación seria que permita establecer medidas concretas y evaluables. Los sindicatos reclaman una revisión real del sistema de objetivos, el cese de la presión estructural y la adopción de entornos de trabajo que resulten sostenibles para el personal. Asimismo, exigen un mayor respeto profesional y el reconocimiento explícito del papel fundamental que desempeña la plantilla en la consecución de los beneficios récord de la entidad.
Impacto en la atención al cliente y medidas futuras
La representación social de los trabajadores también ha advertido de que esta situación no solo afecta a los empleados, sino que ha provocado un deterioro en la calidad del servicio y en la relación con los clientes durante los últimos años. Por ello, consideran urgente garantizar cambios profundos en la organización del trabajo y en la forma en que se definen los retos comerciales.
La jornada de protesta de hoy busca forzar a la dirección de CaixaBank a sentarse en la mesa de negociación con propuestas que incluyan cambios medibles y estructurales. Los sindicatos han recalcado que la plantilla no puede seguir asumiendo retos inalcanzables sin que se tengan en cuenta las consecuencias sobre su bienestar y sobre la imagen de la propia institución bancaria ante la sociedad.