Una quincena de colectivos vecinales de San Blas-Canillejas han convocado una manifestación para reclamar mejoras en la línea 165 de la Empresa Municipal de Transportes (EMT), que conecta el distrito con el Hospital Universitario Ramón y Cajal, centro sanitario de referencia para los vecinos de la zona.
La movilización tendrá lugar mañana jueves 12 de marzo a las 18:30 horas y partirá desde el número 80 de la avenida de Canillejas a Vicálvaro, finalizando frente a la Junta Municipal del Distrito, situada en la avenida de Arcentales, 28.
La protesta está impulsada por 15 colectivos sociales y vecinales, entre ellos la mayoría de las asociaciones del distrito, que denuncian la saturación crónica del servicio y reclaman tanto un aumento de frecuencias como la ampliación del recorrido a barrios que actualmente no cuentan con conexión directa con el hospital.
Denuncian una saturación constante en el servicio
Las organizaciones convocantes aseguran que la situación actual de la línea se ha vuelto insostenible debido a la elevada demanda de viajeros, especialmente en horas punta.
Según explica la Coordinadora de Entidades Ciudadanas de San Blas-Canillejas, los autobuses circulan frecuentemente completamente llenos desde las primeras paradas, lo que obliga a muchos usuarios a viajar en condiciones incómodas.
“Estamos hartos de ir como sardinas en lata”, señalan desde el movimiento vecinal, que subraya además que una gran parte de los usuarios de esta línea son personas mayores que se desplazan al hospital para consultas médicas o tratamientos.
La cabecera del recorrido se sitúa en la plaza de Alsacia, y en la segunda parada, Amposta, los autobuses suelen alcanzar ya su capacidad máxima, lo que hace prácticamente imposible encontrar asiento a partir de ese punto.
Ante esta situación, los colectivos reclaman un servicio que se adecúe a la demanda real de viajeros.
Reclaman más autobuses y ampliar el recorrido a tres barrios
Las reivindicaciones de las asociaciones no se limitan al aumento de frecuencias. También exigen la ampliación del recorrido de la línea 165 para incluir tres barrios que actualmente no cuentan con conexión directa con el hospital Ramón y Cajal: Las Rosas, Rejas y Simancas.
Según defienden los colectivos vecinales, esta ampliación permitiría mejorar el acceso sanitario de miles de residentes del distrito, evitando desplazamientos largos o transbordos innecesarios.
La propuesta forma parte de una campaña vecinal que ya ha logrado reunir 755 firmas de apoyo.
Un servicio logrado gracias a la presión vecinal
La línea 165 fue puesta en marcha en septiembre de 2017 tras una intensa campaña de movilización impulsada por las asociaciones vecinales de San Blas-Canillejas, que reclamaban una conexión directa con su hospital de referencia.
En un primer momento, el servicio solo funcionaba de lunes a viernes, lo que provocó nuevas protestas para reclamar su extensión.
Tras años de reivindicación, los colectivos consiguieron que la línea ampliara su servicio a los fines de semana en 2023, una mejora que consideran insuficiente ante el crecimiento de la demanda.
Reuniones con el Consorcio de Transportes sin avances
En el marco de esta campaña, representantes vecinales mantuvieron el 15 de diciembre una reunión con el gerente del Consorcio Regional de Transportes de la Comunidad de Madrid para trasladar sus reivindicaciones.
En el encuentro participó también el presidente de la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM), Jorge Nacarino, así como representantes de asociaciones de Ciudad Lineal.
Durante la reunión, las entidades de Ciudad Lineal plantearon además la creación de una línea directa al hospital Ramón y Cajal desde su distrito, una conexión que actualmente no existe.
Ambos movimientos vecinales acordaron defender conjuntamente que esa futura línea parta desde Simancas, permitiendo dar servicio a este barrio y mejorar la conexión entre ambos distritos.
Aunque desde el Consorcio de Transportes se comprometieron a estudiar las peticiones, los colectivos aseguran que no se han producido avances desde entonces, lo que ha motivado la convocatoria de la manifestación.
Una movilización abierta a toda la vecindad
Ante la falta de respuestas concretas, las asociaciones vecinales han decidido dar un paso más con la convocatoria de esta protesta, a la que animan a sumarse a todos los residentes del distrito.
El objetivo es visibilizar el problema del transporte público en la zona y presionar para que las administraciones adopten medidas que mejoren la movilidad y el acceso sanitario de los vecinos.
Los colectivos insisten en que la línea 165 se ha convertido en un servicio esencial para el distrito, por lo que consideran imprescindible que su funcionamiento se adapte a la demanda real de usuarios.