La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha puesto el foco sobre las barreras regulatorias que estrangulan el mercado inmobiliario español. En un exhaustivo estudio sectorial publicado hoy, el organismo supervisor propone una reducción drástica de las trabas urbanísticas y una simplificación de la normativa del suelo como fórmulas indispensables para incrementar la oferta de vivienda y aliviar los problemas de accesibilidad económica que sufre el mercado residencial. La urgencia del informe es de carácter financiero: la CNMC desvela que el suelo ha pasado a representar hasta el 45% del precio final de un inmueble.
La institución advierte de que el desarrollo de suelo en España se ha convertido en un proceso excesivamente prolongado y complejo que pospone los proyectos, infla los costes de producción y restringe de forma artificial la disponibilidad de obra nueva. El supervisor señala directamente a un marco regulatorio rígido, caracterizado por un exceso de trámites burocráticos, una patente falta de coordinación normativa entre las distintas administraciones y una excesiva rigidez en el planeamiento urbanístico, un cóctel administrativo que genera una profunda inseguridad jurídica para los operadores y ralentiza el desarrollo de nuevos proyectos habitacionales.
Flexibilizar el planeamiento para impulsar el parque libre y protegido
El informe de Competencia pormenoriza los cuellos de botella detectados en cada una de las fases del proceso urbanístico, abarcando desde el diseño inicial de la planificación hasta la fase final de edificación. El organismo denuncia que la acumulación de controles administrativos independientes y la reiteración de informes técnicos paralizan de forma sistemática la concesión municipal de licencias de obra, retrasando durante meses el inicio efectivo de las construcciones.
Para revertir esta inercia, la CNMC ha trasladado a las administraciones competentes una batería de recomendaciones orientadas a flexibilizar el planeamiento urbanístico y agilizar la gestión, siempre bajo el mantenimiento de las garantías de control necesarias. Entre las medidas estrella figura la reducción de la complejidad de los instrumentos de planeamiento, la agilización de las modificaciones de las normas urbanísticas y una mejora en la fiscalización de los informes sectoriales con el fin de erradicar duplicidades.
El estudio concluye que un acceso más ágil y dinámico a la materia prima del suelo permitiría multiplicar tanto la promoción de vivienda libre como de vivienda protegida, rebajando las tensiones de precios del sector.