El informe señala que, dentro de estos contratos, el 2,4% fue para personas con discapacidad, y más de la mitad de ellas fueron mujeres. Esta proporción femenina, aunque elevada, sigue siendo inferior a la observada entre trabajadores sin discapacidad, donde superan el 59%. Además, los jóvenes con discapacidad representan un porcentaje reducido, cercano al 18 %, frente a la participación juvenil mayoritaria en el sector turístico general.
En cuanto a la temporalidad, la mayoría de los contratos, aproximadamente tres de cada cuatro, fueron temporales, un índice ligeramente superior al registrado en el conjunto del sector turístico, que se situó en un 56,6 %.
Entre las ocupaciones con más contrataciones destacan los servicios de limpieza, que concentraron 44.367 contratos, y el puesto de conserje, con 8.475 contratos, lo que representa el 8,13 % de las firmas de ese tipo. También tuvieron un volumen significativo los guías turísticos, supervisores de mantenimiento y profesiones relacionadas con la gestión de empresas turísticas, aunque en menor número se registraron contratos para directores, gerentes y jefes de cocina.
Estos datos reflejan cómo el turismo se mantiene como un motor importante para la inclusión laboral, ofreciendo oportunidades que contribuyen a la autonomía y visibilidad de las personas con discapacidad dentro del mercado laboral español.