Telefónica ha procesado millones de registros de telecomunicaciones para evaluar el impacto sobre el transporte, la seguridad y el sector turístico de los dos eventos más multitudinarios del viaje del Papa León XIV a la capital de España: la Vigilia de Oración con Jóvenes en la Plaza de Lima y la Santa Misa y Procesión del Corpus Christi en la Plaza de Cibeles.
Para la elaboración del informe se ha empleado la herramienta corporativa 'Smart Steps', una plataforma de análisis avanzado de multitudes desarrollada por la filial Telefónica Tech. Este software aplica algoritmos de Inteligencia Artificial para procesar de manera automatizada flujos masivos de datos anonimizados, categorizados, extrapolados y agregados procedentes de las líneas móviles de la red.
Carlos Martínez, director de IA y Datos de Telefónica Tech, ha remarcado la utilidad institucional del proyecto: "Con nuestra plataforma Smart Steps analizamos la movilidad de multitudes y estamos contribuyendo a la digitalización de empresas y administraciones públicas con más y mejores servicios que permiten, por ejemplo, dimensionar los servicios de transporte en función de las necesidades reales, conocer los patrones de comportamiento de los usuarios para adecuar la oferta de ocio y turismo y, en definitiva, poder tomar decisiones basándose en datos que logran un mayor impacto en el negocio, mejorando la experiencia del ciudadano".
Plaza de Lima: la tarde-noche altera el pulso habitual del Bernabéu
El despliegue analítico en la Plaza de Lima determinó que la celebración de la Vigilia de Oración con Jóvenes incrementó la afluencia en la zona en más de un 250% respecto a la actividad de un sábado convencional en los últimos dos meses. Las franjas horarias de mayor concentración de terminales móviles se fijaron a las 16:00 y a las 21:00 horas, coincidiendo de forma matemática con la apertura de los filtros policiales de acceso y el protocolo de llegada del Papa.
Los mapas de calor por tramos de tiempo evidenciaron una inversión total del comportamiento habitual del barrio: mientras que los flujos residenciales y comerciales en torno al estadio Santiago Bernabéu suelen repartirse de forma equitativa a lo largo del día, el encuentro del Papa León XIV concentró de forma casi exclusiva la masa de usuarios en la tarde-noche y la franja nocturna, ligada al desalojo hacia los centros de pernocta.
El desglose de perfiles arrojó los siguientes indicadores geográficos:
Residentes locales: El peso de los ciudadanos de la Comunidad de Madrid se mantuvo estable representando el 41% de la masa total. Los fieles llegados de otras regiones de España constituyeron el 32% del volumen global, una métrica que casi triplica su peso habitual en la almendra central los fines de semana, liderados por personas procedentes de Valencia, Sevilla y Toledo. El componente extranjero cayó a la mitad, situándose en el 9%, con una destacada presencia de ciudadanos procedentes de Estados Unidos (que triplicó al segundo país emisor), Francia y el Reino Unido.
El impacto capilar en la movilidad nocturna tras la Vigilia se canalizó prioritariamente por el arco norte y noroeste del Santiago Bernabéu. Los distritos de Cuatro Caminos y Berruguete multiplicaron su tráfico móvil habitual por más de 12 veces en el tramo de madrugada, seguidos por áreas consolidadas como Gaztambide, Vallehermoso y Argüelles. El informe subraya incrementos extremos en puntos específicos como Fontarrón, en el distrito de Moratalaz, donde el tráfico se elevó un 950% debido a la concentración de albergues provisionales y alojamientos en instalaciones parroquiales como la de Nuestra Señora de Moratalaz. Movimientos similares de más del 450% al alza se localizaron en los barrios de Rejas, Simancas y Canillas (Hortaleza), motivados por la búsqueda de opciones de alojamiento económico y su conexión directa con el aeropuerto de Barajas.
Cibeles registra un crecimiento de afluencia del 1.100% el domingo
La segunda gran concentración analizada, la Misa del Corpus Christi celebrada en la Plaza de Cibeles el domingo, provocó un incremento de afluencia masivo que superó el 1.100% respecto al tráfico base de un domingo normal en la zona cero. El efecto arrastre de la masa de personas se expandió de igual forma hacia los ejes viarios colindantes, con repuntes del 100% en zonas adyacentes como el tramo Congreso-Colón. Los sensores de la red detectaron picos anormalmente altos de líneas activas durante la madrugada y el amanecer del domingo, lo que constata que miles de peregrinos pernoctaron o se posicionaron en los viales horas antes del inicio de la liturgia.
El perfil del asistente en el centro institucional repitió el dominio del residente madrileño (40%) y del visitante nacional (23%, con Toledo, Barcelona, Valencia y Sevilla a la cabeza), aunque el volumen internacional repuntó hasta el 20% al tratarse de un entorno de alto interés monumental e histórico para delegaciones procedentes de Estados Unidos, Argentina, Reino Unido y Francia.
Al término del acto dominical, la descongestión de los asistentes se dirigió principalmente hacia los distritos y barrios del entorno de El Retiro (Jerónimos, Adelfas, Pacífico), multiplicando por más de 27 veces su actividad estándar, así como hacia nodos intermodales y residenciales de Legazpi, Atocha, Embajadores y Lavapiés. Telefónica Tech resalta además los picos de conexiones telefónicas localizados en el casco histórico de Vicálvaro y El Pardo debido al regreso de trabajadores de soporte y a los grupos hospedados en la red parroquial del este. El eje del sureste de la capital registró idéntico comportamiento en barrios como Rejas, Ensanche de Vallecas, Palomeras Sureste y Santa Eugenia.
Por último, el estudio analítico de las líneas de itinerancia (roaming) de los terminales internacionales determinó que casi el 40% de los peregrinos extranjeros llegó a Madrid el mismo día del evento, mientras que uno de cada ocho acumulaba ya más de 10 días de estancia en España. Los flujos procedentes de países del norte de Europa, tales como Suecia, Países Bajos, Austria y Alemania, accedieron al país con una media de cuatro días de antelación para simultanear el encuentro religioso con estancias vacacionales y culturales.
Por su parte, los visitantes originarios de América Latina (destacando las delegaciones de Argentina, Colombia y Perú) llegaron a la región con un promedio de tres días de antelación para adaptarse al huso horario pese a las distancias continentales.