La Comisión Europea ha dictaminado, en una investigación preliminar, que la multinacional de Mark Zuckerberg incumple de forma flagrante la Ley de Servicios Digitales (DSA). El Ejecutivo comunitario sitúa en el centro de la diana el "diseño adictivo" de sus dos plataformas principales, Instagram y Facebook. Bruselas detalla que características técnicas tan populares como el desplazamiento infinito (infinite scroll), la reproducción automática (autoplay), las notificaciones push y los algoritmos de recomendación altamente personalizados han sido diseñados para maximizar el tiempo de permanencia a costa de la salud de los usuarios.
Según detalla el informe de Bruselas, Meta no evaluó de manera adecuada los riesgos de estas herramientas de enganche sobre el bienestar físico y mental de la población, prestando especial atención a los menores de edad y los adultos en situación de vulnerabilidad. La investigación constata que estos formatos alimentan la necesidad del usuario de seguir desplazándose y favorecen una navegación en "modo piloto automático", una dinámica que deriva de forma directa en hábitos poco saludables y conductas de uso compulsivo.
Asimismo, la Comisión denuncia que la empresa tecnológica ignoró la información disponible sobre el tiempo que los menores pasan expuestos a las pantallas durante las horas nocturnas, así como el impacto que formatos como los reels y las historias ejercen sobre los adolescentes.
Los controles parentales no funcionan y Meta se enfrenta a multas millonarias
El dictamen europeo es especialmente severo a la hora de desmontar las herramientas de protección que Meta publicita en sus redes. Para Bruselas, las medidas actuales de mitigación no lograron abordar de manera efectiva los riesgos derivados de su diseño adictivo. El Ejecutivo de la UE expone que los sistemas de administración del tiempo, incluso los que vienen activados por defecto para adolescentes, pueden descartarse fácilmente y no logran reducir el uso compulsivo. De igual modo, tacha de ineficaces los controles parentales actuales, argumentando que solo funcionan si los tutores poseen conocimientos técnicos adecuados y dedican un tiempo excesivo a comprenderlos de forma efectiva.
Ante este escenario, la Comisión Europea ha exigido a Meta la aplicación de cambios estructurales en el diseño de Instagram y Facebook. Entre las exigencias destaca la obligación de desactivar por defecto el desplazamiento infinito y la reproducción automática, la implementación de interrupciones de pantalla y la reconfiguración de los algoritmos de recomendación.
A partir de este momento, Meta dispone del derecho a ejercer su defensa para responder por escrito a las conclusiones. De confirmarse el incumplimiento definitivo, el gigante tecnológico se expone a una sanción económica histórica: una multa que podría alcanzar hasta el 6% de su volumen de negocios anual a nivel mundial.